Brutal represión policial contra estudiantes en México

Unos 500 policías antimotines del gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo, entraron al recinto del Congreso del Estado de Guerrero, enAcapulco, para desalojar a jóvenes estudiantes normalistas de Ayotzinapa y de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).
El numeroso batallón represivo fue comandado por el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Heriberto Salinas Altés, y a su lado estaban todos sus funcionarios del área, informó Hugo Pacheco León, corresponsal en Chilpancingo del diario El Sur de Acapulco.
Cerca de mil estudiantes se habían plantado en el Congreso del Estado para exigir plazas de maestros para los egresados de la generación 2007, denominada Lucio Cabañas Barrientos, y que no desaparezca la licenciatura en educación primaria.
Los policías desataron el ataque, a golpes con pesados garrotes y escudos, patadas y con gases lacrimógenos, cuando recibieron una señal, que fue una sirena que sonó desde el helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSPPC) que sobrevolaba el edificio.
A las 2 de la tarde de este miércoles, unos 50 egresados de la Normal Rural de Ayotzinapa, ubicada en Tixtla, ingresaron al edificio del Congreso
del Estado, para buscar la interlocución de los diputados con el gobierno en su demanda de plazas.
El presidente de la Comisión de Gobierno, Carlos Reyes Torres, les respondió: "He pedido la intervención de la fuerza pública para que los desalojen y me hago responsable de lo que pase".
A las 5 de la tarde la amenaza se cumplió, y gases lacrimógenos fueron lanzados adentro del edificio, donde unas cien alumnas se refugiaron del ataque.
Justo a las 17:00 horas, un helicóptero empezó a sobrevolar el área con una sirena que causó temor entre los cientos de jóvenes provenientes de 16 normales rurales del país, "principalmente las femeniles de Saucillo, Chihuahua, y Tamazulapan, Oaxaca, quienes se empezaron a abrazar" narra un periodista de El Porvenir.
De inmediato unos 500 policías empezaron a marchar rumbo el edificio. Los estudiantes trataron de resistir, lanzando decenas de cohetones y petardos que hacían retroceder a los uniformados, muchos de ellos traídos desde municipios de Tierra Caliente, pero éstos lanzaron gases lacrimógenos, rompieron los vidrios de las entradas y comenzaron a avanzar.







