(Chile) Sobre la realizacion de la tercera escuela rebelde en santiago. Un acercamiento a la educacion popular

LA EDUCACION QUE QUEREMOS.
"Precisamente en este último libro yo sostengo que, para fines de este siglo, uno de los mayores desafíos que tenemos que enfrentar los que soñamos con la transformación revolucionaria de la sociedad burguesa es la necesidad de encarar la toma del poder no solamente como un problema de tomar el poder sino de reinventarlo." Paulo Freire, educador popular brasileño.
I. Presentación.
Queremos comenzar al calor de esta reflexión de Freire, impregnado de esa lucidez característica de la mirada que educa con humildad dejándose empapar del anclaje valórico de los sectores populares, que sueñan con un mundo radicalmente distinto al que este sistema nos condena a vivir sin otra aparente alternativa. Aquí Freire nos convoca a reinventar, imaginar, probar, equivocarnos sin temor a caer, pararnos nuevamente, hacer del sueño del futuro un ahora, un aquí, un desarrollo de la resistencia en los espacios cotidianos en que sobrevivimos dentro de esta sociedad capitalista, reinventar el poder es hacerse del poder, construir poder, en una lógica que huye del "poder dominante" en una lógica que se reinventa combatiendo la ideología autoritaria, que en palabras de Freire es la que alimenta dialécticamente una educación autoritaria y una cultura autoritaria. Entonces, de esta reflexión también se desprende la siguiente pregunta ¿hasta que punto es posible combatir el autoritarismo en el terreno pedagógico sin combatirlo al mismo tiempo a nivel de todas las demás prácticas e instituciones sociales?.
Por cierto, la educación es una parte más del mundo que debemos transformar, no es la hacedora de todo, más si un factor fundamental en la reinvención del mundo.
Para pensar, construir y hacer el modelo de educación que queremos cabe comenzar dando una pincelada a algunas concepciones acerca de educación.
Sarramona, educador español destaca las coincidencias en torno a la idea de perfeccionamiento, vinculada a los ideales del hombre . La educación aparece como una acción organizada hacia unos fines en la que se ejerce una influencia intencional sobre los humanos que pretende ayudarles a realizar unas metas individuales y sociales.
El enfoque sistémico del profesor Colom sitúa la educación en el tipo de sistemas socioculturales, que integran estructuras y dinámicas personales, sociales y culturales, y que participan de la evolución y procesos del sistema social en general. Formado por la institución escolar y también por las posibilidades educativas de otras instituciones, el sistema educativo es un sistema de comunicación, al relacionar a los individuos con la cultura de la sociedad, funcionando como un sistema adaptativo cibernético con capacidad autorreguladora.
En el año 1965 la Unesco adopta el principio denominado "educación permanente". El derecho a la educación tiene por objeto "el pleno desarrollo de la personalidad y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales" (art. 26 de la declaración universal de los derechos humanos).
Desde las ciencias de la educación podemos identificar cuatro distintas dimensiones de esta, entre las que se encuentran según José Luis Bernabeu, la dimensión moral, la dimensión social, la dimensión económica y la dimensión política de la educación.
De todas formas queremos hacer relevancia en que nuestra intención en este documento no es profundizar en los aspectos epistemológicos y específicamente técnicos de las ciencias de la educación, trabajo que requiere de una mayor teorización y desarrollo que no es precisamente el objeto de esta sesión de nuestra Escuela Rebelde, más si cabe en el futuro poder concentrarnos en esos aspectos de la labor educativa según se haga necesario. Ahora, si es pertinente hoy avanzar en la construcción de una posición frente al modelo educativo desarrollado por la ideología dominante en nuestro país, mirada crítica que permita a su vez problematizar y producir debate frente a la acción educativa desde los actores populares, organizaciones y sujetos que las componen.
Para eso pondremos el énfasis en los aspectos históricos, filosóficos y políticos tomando como referencia principal los aportes que la educación popular ha otorgado al respecto.
Para abordar las dimensiones de la educación antes mencionadas deberemos, como dijéramos en un comienzo, acercarnos al tema del poder, la construcción y la reinvención de este en una lógica radicalmente antagónica a la de la cultura dominante. Esto es un desafío permanente en el desarrollo de la praxis educativa en que la transformación de la ideología autoritaria en una liberadora será el camino por donde beberá transitar el nuevo conocimiento emanado desde las clases populares al calor de procesos de auto educación de cara a la cotidianidad, identidad popular y análisis crítico de nuestra realidad.
Cuando nos enfrentamos al tema de la educación tendemos a darle un valor en si misma, como si la educación, el concepto fuera, tuviera contenido en sí mismo, como si sus valores fueran universales y valiosos en si mismos. Trasportando saberes y conocimiento que solo resta entregarlos, compartirlos, trasmitirlos. En fin, este "entendido" de educación instalado en nuestra sociedad, es tanto, para la educación formal disciplinaria que emplean los poderosos, como también, no podemos negar se encuentra presente en practicas educativas desarrolladas por diversos sectores del pueblo.
Ahora bien, para adentrarnos en las prácticas educativas del pueblo, en tiempo presente, es bueno constatar las vertiginosas aguas de la historia que por estas décadas nos han tocado vivir y así siguiendo a Salazar podemos decir que en un periodo de cambio lo que manda es la acción tendiente a construir la realidad social, entonces en lugar de producir conocimiento para reproducir un sistema, se genera, se desarrolla conocimiento para una acción productora de vida, de realidad, de sociedad, de cambio radical. Hay una diferencia enorme entre una cosa y otra. Generar conocimiento para la acción, producir conocimiento en el proceso de acción, entender el conocimiento como un proceso que va por dentro del mismo proceso que produce realidad o construye la realidad, son ideas que habitualmente no han manejado las ciencias, la epistemología se concibe de otra manera.
Un elemento a considerar, es que no podemos separar las prácticas educativas transformadoras, no podemos hablar en abstracto, no podemos conceptuarlas sin las y los sujetos sociales que las construyen. No podemos entender la educación liberadora sin prácticas liberadoras desarrolladas por sujetos en un tiempo y espacio determinado. En otras palabras, la educación en si misma como un elemento institucionalizado no tiene valor, es una falsedad creada, intencionada políticamente para perpetuar la dominación, no por que se diga que tal o cual acción es educativa, esta tienen valor. Por eso hay que entender el contexto histórico en el cual se generan las acciones, desde donde se sitúan teóricamente, que fin político las mueve y la coherencia de sus hacedores.
II. ACERCAMIENTO A LA EDUCACION POPULAR.
Presentamos estas notas extraídas de una entrevista realizada a Paulo freire el año 1985 en Brasil, como insumo para la posterior reflexión y debate de ella, no es la intención centrar la discusión en la imagen del educador brasilero más si en su praxis educativa para la construcción de nuestro propio conocimiento.
Paulo Freire señala al comienzo de esta entrevista, realizada por Rosa maría Torres, la coherencia de su pasado respecto a la educación popular. Destaca el papel que ha tenido la experiencia y la propia práctica revolucionaria de su vida desde los años 60 hasta la década del 80 en el desarrollo de su reflexión teórica: "Yo creo que el Paulo Freire de hoy tiene cierta coherencia Con el Paulo freire de ayer (...) pero el Paulo freire de hoy necesariamente lleva consigo las marcas de la experiencia." Detrás de la aparente simplicidad de estas palabras hallamos el punto neurálgico de todo el contenido de la educación popular, en el que la reflexión desde la práctica legitima la validez de los resultados obtenidos.
En esta entrevista de 1985 se aprecia que Paulo Freire no renuncia al vínculo entre educación y política. Lugo de los fracasos sufridos por el movimiento popular en los años 70, sigue concibiendo a la educación popular "como un esfuerzo de las clases populares, un esfuerzo a favor dela movilización popular o un esfuerzo incluso dentro del propio proceso de movilización y organización popular con miras a la transformación dela sociedad." La categoría central a que alude la reflexión anterior es lo que Feire denomina "politicidad de la educación". Esto significa que la educación no tiene una dimensión política como algo externo, añadido, sino que "todo ella es política". De esta manera, para él los educadores son políticos, pertenezcan o no aun partido, y la educación sistémica reproduce la ideología del poder, independientemente de que los educadores sean conscientes o no de ello.
La "educación popular, cualquiera sea la sociedad en que se dé, refleja los niveles de la lucha de clases de esa sociedad, los contenidos de la educación popular, la mayor o menor participación de los grupos populares en ella, todo esto tiene que ver con los niveles del conflicto de clases. Así el plantea que no pueden concebir "proyectos de educación popular que no sean comprendidos a la luz del conflicto de clases que se esté dando". Toda esta movilización adquiere sentido si se articula a la creación de un genuino poder popular.
En esta misma dirección Freire alude al papel del factor subjetivo, la creación de conciencia, o más bien la apropiación y ordenamiento de la conciencia en función del cambio social. Señala que "en toda sociedad hay espacios políticos y sociales para trabajar desde el punto de vista de las clases populares, a través de proyectos aunque sean mínimos de educación popular". No hay que esperar a que se produzca la transformación revolucionaria de la sociedad para emprender este tipo de proyectos.
Otro aspecto tocado en esta entrevista es la educación como un acto de conocimiento. "precisamente, yo creo que una cuestión fundamental para nosotros los educadores populares es saber cual es nuestra comprensión del acto de conocer. Segundo conocer para qué. Tercero conocer con quienes. Cuarto, conocer a favor de qué. Quinto, conocer contra qué. Sexto, conocer a favor de quienes. Séptimo, conocer contra quienes. Pero hay todavía otra pregunta previa a todas estas , y es la de cómo conocer, es decir, una pregunta que tiene que ver con el método.
Las respuestas a estas interrogantes implican definir el rol del educador y el del educando en esta práctica educativa y de conocimiento, que conduce también a una postura política y un involucramiento ideológico el educador o educadora. "mi posición a este respecto es lo que yo hoy llamo sustantividad democrática.
Como hombre que sueña con la sociedad socialista, yo no hago ninguna contraposición entre democracia y revolución socialista. Todo esto tiene relación con la comprensión política que hace Freire del liderazgo en el plano social , en la relación lideres masas. Se trata, pues, de evitar la reproducción de patrones y métodos autoritarios, anti dialógicos y elitistas que presuponen una visión de las masas como entes eminentemente receptores pasivos de las decisiones de sus lideres . Esto no debe interpretarse , como el propio Freire fundamenta, en el sentido de depositar en los oprimidos la creencia de la libertad, pensando así conquistar su confianza, sino en el sentido de dialogar con ellos. Convencer a los oprimidos sobre el deber de luchar por su liberación no es patrimonio exclusivo del liderazgo revolucionario, sino resultado de su concientización.
En definitiva una construcción colectiva del saber y de la acción que se da también en y desde el plano educativo en la interacción de todos sus actores. Paulo plantea una aclaración de principios muy importantes en la concepción de la educación popular, relativa a que "toda educación es directiva. No existe educación no directiva, porque la propia naturaleza de la educación implica la directividad. Pero, no siendo neutro el educador, siendo directivo en su rol de educador, esto no significa que deba manipular al educando en nombre del contenido que el educador ya sabe a priori, es decir, a priori desde el punto de vista del educando". El educador no puede caer ni en una posición espontaneísta, ni tampoco manipuladora. En el primer caso Freire entiende por espontaneísmo la "posición según la cual, en nombre del respeto a la capacidad de pensar y a la capacidad crítica de los educandos librados a ellos mismos, se deja a las masas populares libradas a ellas mismas". La manipulación, vista como lo contrario, significa impulsar a los educandos a la acción, al cambio, a partir de la capacidad crítica y autónoma del pensamiento del educador, imponiéndoles una movilización social sobre la base de un pensamiento dado.
Freire aclara su posición cuando afirma que "al no caer en la tentación del espontaneísmo, el educador tampoco debe caer en la tentación de la manipulación. El uno no es el contrario positivo del otro: El hecho de que no sea espontaneísta no me hace manipulador. El hecho de no ser manipulador no me hace espontaneísta. Entonces debe haber un contrario positivo de estas dos posturas . Y eso es precisamente lo que yo llamo la "radicalidad democrático-revolucionaria".
Esta contraposición es también vista como basismo/elitismo, sobre lo cual señala la dicotomía que puede darse entre discurso y realidad , cuando el primero se hace a favor de las masas populares mientras que la práctica real sigue siendo elitista. Así pueden producirse posiciones por parte del educador que manifiesten un énfasis exagerado en la teoría como productora de la verdad. Del otro lado, el basismo corre el riesgo según el cual existe una negación completa de la rigurosidad , despreciándose lo científico. Este extremo rechaza lo académico, el rigor teórico, como algo puramente intelectualista. Parafraseando a Freire, puede decirse que la única verdad final está en el sentido común, en la base popular, la única verdad está en las masas populares. El enfrentamiento a estos extremos deformadores del proceso real del conocimiento y la educación requiere, según Freire, de una comprensión de la unidad dialéctica entre practica y teoría, una comprensión más rigurosa de la realidad y del papel de la subjetividad en el proceso de su transformación. En otras palabras, se impone el respeto a las clases populares como productoras y portadoras de conocimiento.
"Esto significa que desde el punto de vista de la educación como un acto de conocimiento, nosotros los educadores y educadoras debemos siempre partir - partir, ese es el verbo, no quedarnos, siempre de los niveles de comprensión de los educandos, de la comprensión de su medio, de la observación de la realidad, de la expresión que las propias masa populares tienen de su realidad. Es a partir del lugar en que se encuentran las masas populares que los educadores revolucionarios, a mi juicio, tienen que empezar por la superación de una comprensión inexacta de la realidad y ganar una comprensión cada vez más exacta, cada vez más objetiva de la misma".
De acuerdo con Freire los educadores tienen que comenzar del nivel de percepción en que se encuentran los educandos. Esto no significa que los primeros se queden al novel en que se encuentran los segundos, sino promover, organizar y sistematizar el conocimiento de los educandos sobre su realidad. No se trata de negar el rol crítico y activo del educador, su propia labor educativa, sino "comprender y respetar el sentido común de las masas popular es para buscar y alcanzar junto con ellas una comprensión más rigurosa y exacta de la realidad . El punto de partida es , pues, el sentido común de los educandos y no el rigor del educador. Este es el camino necesario precisamente para alcanzar ese rigor."
El educador está obligado a generar, mediante su práctica , una serie de cualidades que Freire define como virtudes. Algunas de ellas son: La coherencia entre el discurso y la acción, entre lo dicho y lo realizado, la paciencia, vista dentro de una dialéctica específica entre paciencia e impaciencia que no llega a absolutizar ninguno de estos extremos y la tolerancia como capacidad de crear un sentido estratégico unitario a partir del reconocimiento de las diferencias.
Freire no considera que la educación popular es privativa de los espacios alternativos a la educación oficial. De hecho la escuela es un espacio ideológico en disputa que deben aprovechar los sectores populares siempre que puedan incidir de alguna manera. En su criterio, " la educación popular se da y puede darse dentro del espacio escolar, aun en una sociedad burguesa. No hay que rechazar el espacio de la escuela, esperando el triunfo revolucionario para convertirla en un espacio a favor de las clases populares. Aún en una sociedad burguesa como la nuestra, la brasileña, hay mucho que hacer en ese terreno."
Por otra parte, tampoco limita la educación popular a los adultos, ya que, "no es la edad de los educandos , sino la opción política" lo que define dicha práctica. A pesar de reconocer como rasgos distintivos de la educación popular a la definición del método empleado, los sujetos participantes, los contenidos concretos que abordan, las modalidades y formas de organización, Freire define la opción política como elemento predominante de la misma, dado que a partir de él se derivan en mayor o menor medida el resto de sus componentes. A su juicio "las marcas político ideológicas interfieren en la puesta en práctica de determinados métodos de conocer. Yo pondría esta cuestión así: primero, debe haber una claridad del educador con relación a su opción política".
En algunos materiales relativos a la educación popular se da la tendencia a concebir la relación educativa entre educadores y educandos como una relación horizontal entre iguales en la que aparentemente nadie enseña a nadie. Freire valora la horizontalidad de otra manera. Para él la educación es directiva aunque no verticalista. Sus criterios al respecto son los siguientes:
"Toda educación tienen un momento que yo llamo inductivo, que implica precisamente la toma de responsabilidad del educador. La gran diferencia que hay entre un educador autoritario y un educador radicalmente democrático está en que este momento inductivo, para el educador autoritario, jamás acaba. El empieza y termina inductivamente. Entonces, él toma las decisiones completamente, constantemente,: En cambio, un educador radicalmente democrático ciertamente induce, pero trata, durante la práctica, de transformar la inducción en compañerismo.
Compañerismo no significa ser iguales, el hecho de que el educador revolucionarios se haga compañero de sus educandos no significa que renuncie a la responsabilidad que tiene incluso de comandar, en muchos momentos, la práctica. El educador tiene que enseñar. No es posible dejar la práctica de la enseñanza librada al azar."
Para realizar esta tarea insustituible, los educadores tienen que ser competentes desde el punto de vista científico y técnico. Pero esa competencia es ante todo política y humana. Implica en consecuencia, rechazar la cultura de la dominación y asumir la pedagogía de la liberación.
III. Conceptos Básicos
A continuación les presentamos los primeros de una serie de conceptos básicos que hemos denominado de la organización social y política. Iremos entregando distintos conceptos a través de las distintos momentos, y esperamos transformar el conjunto de ellos en una publicación durante el presente año. Creemos necesario que las distintas organizaciones que componemos el cordón así como otras que hoy nos dedicamos a construir espacios de poder popular tanto en los ámbitos sociales como políticos poseemos importantes vacíos conceptuales que esperamos ir llenando con este pequeño glosario.
La idea es enriquecerlo con críticas, incluir nuevos conceptos y modificar los ya planteados antes que se publique le edición final (la idea es entregar sus aportes en torno a los conceptos en la dirección nahuel_buta@yahoo.es)
Educación Popular
En primer lugar debemos señalar que este es un concepto en constante evolución y que por lo mismo se adapta de forma particular a cada sociedad y momento histórico determinado. Así la EP en Cuba hoy es absolutamente distinta de lo que es en Chile, y de lo que fue hace 30 años, incluso en nuestro propio país. Sin embargo existe un elemento trasversal, o sea que atraviesa, todas las definiciones que podemos realizar sobre este concepto. Esto es la perspectiva y el objetivo de la EP, que sin duda es la comprensión de la realidad de los sujetos, como clase social explotada y el papel que a todos nos toca en la transformación de esta condición dialécticamente.
En lo que respecta nuestra historia, los orígenes de la EP, estan vinculados con las primeras organizaciones obreras, a mediados del siglo XIX, donde los mineros del norte, los obreros carrilanos (porque construían vías férreas), los estibadores de los puertos, y otros grupos del emergente proletariado y de sectores campesinos hacían esfuerzos sobre humanos, primero por aprender a leer y luego de esta manera ir generando conciencia dentro de las masas de trabajadores, llamando a la organización y la sindicalización.
Durante el siglo XX las experiencias desarrolladas en torno a los partidos políticos de los trabajadores, fueron un elemento de creciente concientización e ideologización que tuvo algunos hitos o momentos importantes en el período de la República Socialista, y el desarrollo masivo de los trabajadores urbanos a partir de los años 40"s, con sus organizaciones de pobres de la ciudad, que cristalizarían en los años 50"s en el movimiento de pobladores y las primeras tomas de terreno (Como la Población la Victoria, por ejemplo).Un hito importante de señalar es aquel que movió al movimiento de género (de mujeres), en esta época y que buscaba generar conciencia en los derechos políticos que correspondían a las compañeras, las cuales finalmente y después de muchos años de peleas obtuvieron su derecho a voto en las elecciones presidenciales en 1949.
El paso siguiente en la historia de la EP en Chile se vincula sin duda a las experiencias del período de los años 60"s y el aporte de Paulo Freire. Este es sin duda el momento en que más se teoriza al respecto y donde se hacen los mayores intentos de sistematización de la EP. Este período se prolonga al gobierno popular y todos los proyectos que desde el se desarrollaron principalmente el de la ENU (Escuela nacional Unificada) y que pretendía materializar desde la estructura oficial del Estado una nueva mirada en la educación que apostara por una mayor igualdad en este plano.
Posteriormente con el golpe y la instalación de la dictadura se abre un nuevo y muy rico período en la formación popular marcado sin duda por las diversos espacios organizativos de resistencia al régimen y sus políticas neoliberales que comienzan a desarrollarse con fuerza desde el año 1976.
En esta época los grupos juveniles, los comprando juntos, las ollas comunes, los talleres productivos para cesantes , y por sobre todo las protestas a partir del año 1983 fueron espacios de aprendizaje para importantes sectores de la población en torno a sus potencialidades y sus capacidades de generar organización para la concientización y la transformación.
Con el fin de la dictadura se inició un periodo donde la EP se ha instalado mayoritariamente, desde la institucionalidad, en ONG"s y otros espacios que de cierta medida le han restado su característica esencial; la de educar para liberar y la de formar sujetos concientes de su realidad y por tanto dispuestos a su transformación.
Sin embargo desde espacios de resistencia al modelo, como el CORDON u otras organizaciones hermanas hoy estamos replanteándonos la EP bajo nuestra actual mirada y la manera en que ella nos permite hoy efectivamente construir organizaciones populares que apuesten a la transformación del sistema. De hecho en experiencias como la ESCUELA REBELDE, justamente eso es lo que buscamos.
La EP Consiste en desarrollar acciones de formación política de las personas envueltas en las luchas. No quiere decir cursitos de formación aislados y teóricos, sino acciones. En general talleres o cursos, que toman lo que las personas saben, piensan y hacen. Es teorizar a partir de la práctica, siguiendo el modelo
dialéctico de tomar la realidad y sus prácticas transformadoras como fuentes de conocimientos, como punto de partida y llegada permanente, realizando un proceso de comprensión sistemática, histórica y global de la realidad, para de esta manera poder comprenderla, y transformarla, a partir de las capacidades colectivas de otros sujetos envueltos en luchas complementarias.
Con eso se hace la formación, con el protagonismo de las personas. Las acciones toman la forma de proceso, es decir, se encadenan en función de objetivos. También se llama EP a las acciones y procesos que se desarrollan en medio de los procesos de lucha, que tienen como objetivo que las personas aprendan.
Sirve básicamente, para la formación de personas con capacidad de intervención política, lo que siempre está relacionado con el nivel y la experiencia de lucha que las personas y organizaciones tienen. Por ejemplo, sirve para la concientización de un grupo de base, para mejorar la comprensión de una situación, para planificar actividades con personas que pocas veces se ponen de acuerdo, para la formación de cuadros sociales y políticos, para recuperar la experiencia de los trabajadores en la historia. La idea es que cuando en una lucha se forman personas, la lucha sale fortalecida.
Se hace de muchas maneras, pero siempre con mucha participación, con diálogo entre todos, con alegría y esfuerzo, con respeto entre las personas. El que coordina la actividad propone al grupo que piense cosas que no está pensando, que reflexione, que se autocritíque, que se informe, que desarrolle la capacidad de proponer. Lo desafía para que comprenda más y luche más.
Se hace con grupos que luchan por reivindicaciones sociales, en la población, laborales, culturales, que luchan o quieren luchar contra la injusticia, por los derechos y libertades.
La EP parte también de una idea central que, en muchas oportunidades, se pierde de vista, se deja de lado. Se trata de que las pequeñas luchas son importantes para el desarrollo de las grandes luchas. Las luchas, sean pequeñas o grandes, nos hacen recuperar, o vivir por primera vez, lo que llamamos "dignidad’. La más pequeña de las luchas populares es siempre una lucha por la dignidad, e inspirada en la rebeldía. Siempre, esas luchas, parten de una indignación, de un enojo, de una actitud a partir de la que decimos "esto no puede ser" o, como dicen los zapatistas, "¡ya basta!" Dignidad, indignación, rebeldía, están presentes en la más pequeña de nuestras luchas.
Partiendo de revalorizar las luchas pequeñas, la EP quiere ayudar a que las personas se proyecten, no se queden sólo en pequeños triunfos. Como dijimos, los pequeños triunfos a veces son grandes: conquistar la tierra para vivir, garantizar una olla popular, organizar un comité de allegados, tener un jardín infantil en la población, construir un preu popular, alfabetizar o crear grupos de exámenes libres son pequeños y grandes triunfos. Pero pueden ser todavía más con lucha y organización, que es justamente aquello que nos entrega la Educación Popular.
Sujetos y actores.
La sociedad opera al estilo de una obra de teatro, es decir la realizamos actores, que para este caso los llamamos sociales. Diferentes grupos, o clases, que plantean o ven esta realidad social de diferentes maneras y por tanto tienen interpretaciones distintas de dicha realidad, que evidentemente se condicen con los intereses de dichas clases.
Un elemento importante de destacar es la condición de conciencia que opera en dichos actores. Esta conciencia de clase está íntimamente condicionada o limitada por los intereses de los grupos poderosos que mediante distintos mecanismos como la publicidad o los valores capitalistas (como el individualismo o el consumismo entre otros) dificulta o crea falsos intereses de clase. Esta situación queda bastante en claro cuando la UDI dice ser el partido popular, por ejemplo.
Cuando la conciencia de clase, de acuerdo los intereses de los actores populares, opera de manera coherente y con objetivos claros de transformación social, hablamos de la formación de sujetos sociales. Es decir, actores concientes de su realidad y por tanto dispuestos a su transformación. Así los actores que formamos parte del Cordón seríamos sujetos sociales que trabajamos en el área de la educación como eje reivindicativo.
Dialéctica
Este concepto proviene de la filosofía. Nació con Heráclito, posteriormente se desarrolló con Hegel y Feuerbach, pero fue Marx quien le dio su mayor trascendencia. Podríamos definirlo como una herramienta para comprender la realidad que parte de la base de la relación entre elementos diferentes, que incluso pueden llegar a ser contrarios o antagónicos, de cuya contradicción nace necesariamente un nuevo elemento, más rico que el anterior. Esta interpretación de la dialéctica, se enriqueció profundamente con los aportes de Marx, quien planteó que esta contradicción necesariamente ocurría en el ámbito de la realidad social, o sea en la esfera material de la vida, y no sólo en el plano de las ideas, puesto que estas ideas estaban íntimamente determinadas por esa realidad material.
Así nació lo que denominamos el materialismo dialéctico, que es una interpretación de la realidad que parte del supuesto que la realidad material (o sea económica) determina en última instancia los ámbitos ideológicos, políticos o sociales de los individuos y de las sociedades.
La dialéctica entonces es una manera de aproximarnos a nuestra realidad, desde también nuestra perspectiva de pobres y explotados. Así por ejemplo la relación que se establece entre la teoría (nuestras ideas políticas) y la práctica (las acciones concretas) es una relación de tipo dialéctica, ya que ambas están determinadas la una por la otra y ambas también se enriquecen recíprocamente.
Ideología
Existen dos niveles para analizar este concepto. El primero es el sentido restringido de él, que se relaciona con las ideas políticas, religiosas y jurídicas, entre otras. La segunda es aquella que se vincula con las costumbres.
Dentro del primer ámbito, La ideología no es una representación objetiva (o sea independiente de un@), ni científica del mundo, sino que es más bien una representación, una idealización (lo que un@ quisiera) del mundo. Expresan deseos, nostalgias, más que "realidad’. La ideología puede contener elementos de conocimiento, pero en ellas predominan los elementos que tienen como función la adaptación a la realidad . Los seres humanos vivimos nuestras relaciones con el mundo dentro de la ideología. Es ella la que transforma nuestra conciencia y nuestras actitudes y conductas para adecuarlas a nuestras tareas y nuestra existencia. Así por ejemplo la ideología religiosa habla de las pruebas de Dios, para que los pobres podamos soportar de mejor forma la explotación y la miseria de la que somos objeto.
En el ámbito de las costumbres la ideología se expresa en los hábitos y tendencias. Es la manera en que los seres humanos respondemos o nos enfrentamos a la "vida corriente".
Entre ambas lecturas de la ideología existe una interdependencia dialéctica que no siempre es correspondiente, incluso puede llegar a ser contradictoria. Así por ejemplo una persona de izquierda puede ser violent@ con su pareja, autoritari@, personalista, o individualista, manifestando con ello una profunda contradicción entre los dos ámbitos de su ideología. Pues según lo que hemos descrito, a pesar de querer "cambiar el mundo", en el sentido estricto, esta persona aún posee una serie de valores asociados a la cultura burguesa o de los poderosos, o diríamos a sus costumbres.
Metodología y Técnicas de Educación.
Generalmente estos conceptos se confunden. Sin embargo debemos dejar en claro que la metodología es un concepto mucho más global que la técnica y que implica objetivos y un sentido político dentro de la labor educativa que realizamos.
La técnica simplemente se relaciona con procedimientos para facilitar que ocurra el aprendizaje de determinados contenidos. Sin embargo la metodología atraviesa todo el proceso de aprendizaje, y está compuesto de una serie de técnicas. Así una metodología de educación popular no sólo es "entretenida" y no sólo se caracteriza por sus técnicas, sino que por sobre todo se relaciona con los objetivos liberadores y dialogales que se busca obtener. Por lo mismo la metodología no sólo tiene que ver con el método sino que por sobre todo tiene que ver con lo que queremos hacer.
Algunas técnicas de educación serían por ejemplo una "sopa de letras", un "ludo", un "naipe" o una exposición y una metodología sería la "educación popular".
Autoeducación
En todo proceso educativo conciente se vive un proceso en que los sujetos cogen para sí la trascendencia y la real importancia del proceso que viven. En esta situación cuando los sujetos asumen "para sí" el proceso comenzamos a vivir lo que denominados la autoeducación que es sin duda uno de los pilares fundamentales de la EP, ya que producto de ella se completa el circuito realidad - teoría - conciencia - realidad - transformación.
Complementariamente a esta toma de conciencia por parte de los sujetos, existe aquella faceta en que este proceso es vivido por la organización popular donde ella asume como una herramienta de intervención el proceso de aprender juntos y educarnos a partir de tod@s.
Objetivos
Es el fin es la meta que nos proponemos para alguna tarea. Podemos decir que los objetivos pueden ser parciales o tácticos como por ejemplo conseguir una demanda en particular como becas de almuerzo, un terreno para construir casas etc. O bien pueden ser generales o estratégicos, como podría ser el controlar un territorio o el "poder".
La lógica de los objetivos depende del sector social donde trabajemos. Al nivel de nuestras organizaciones podemos fijarnos objetivos generales o parciales. Así por ejemplo en una organización popular que esta naciendo un objetivo parcial podría ser el instalarse y hacerse conocido en un territorio, y el general podría ser el legitimar y masificar en la población, liceo o universidad el derecho a la educación.
También es importante señalar el hecho que todo proyecto es decir planificación de un trabajo político o social debe contemplar un objetivo final para así evaluar el cumplimiento de dicho programa.
Educación
Este concepto posee una gama muy amplia de interpretaciones que van desde la simple instrucción o entrega de información o conocimientos, hasta el crear personas concientes de su realidad. Sin duda nuestra concepción de educación está vinculada a la segunda interpretación. La educación que como Cordón nos interesa destacar es aquella que se vincula al construir herramientas dentro de los sectores populares que vean la liberación como nuestro objetivo final. La educación entonces es una herramienta dialéctica mediante la cual los sujetos sociales nos formamos, comprendemos nuestra realidad y la transformamos.
La educación también es sin duda un proceso que nos permite adquirir conocimientos entre tod@s que pueden ser técnicos, respecto de alguna materia en específico, así como también pueden ser transversales o que atraviesan distintas áreas del conocimiento como la forma de pensar (o de realizar ejercicios cognitivos), o el reproducir valores como la solidaridad, la libertad o la dignidad humana.
Desde las civilizaciones antiguas, la educación ha estado destinada a reproducir ciertos valores que a cada sociedad en particular le interesa mantener. Incluso hoy, en nuestra sociedad, podemos ver como los diferentes gobiernos de la Concertación se han esmerado específicamente en tener una educación mercantilizada y funcional al modelo neoliberal imperante. Sin embargo, bajo esta misma condición, podemos encontrar la esencia de los elementos - que como marginados - cuestionamos de este modelo educativo, hecho por y para los ricos y poderosos. Así, el cuestionar el autoritarismo, la entrega hueca de conocimientos, el disciplinamiento social, los tecnicismos aplicados, etc. son justamente los elementos de los cuales nos podemos hacer cargo para cuestionar "esta educación" y proponer en cambio "nuestra educación" liberadora y por sobre todo humanizadora.
Bajo esta lógica la comprensión y la transformación de la realidad serían los objetivos fundamentales de nuestra educación, situación que no sólo puede ocurrir (aunque en realidad casi nunca así lo hace) en el sistema formal (escuelas, liceos, universidades) sino que también puede ocurrir y esa es nuestra apuesta como Cordón que ocurra en las organizaciones populares, en los territorios, en los sindicatos, etc.
Clases sociales
Este concepto es quizás uno de los más complicados de definir porque existen múltiples interpretaciones respecto del. Incluso el mismo Marx murió antes de escribir la parte de El Capital que se referiría a este tema.
Sumando y restando, podemos decir que las clases sociales son una categoría de análisis, es decir son una forma de mirar algunos problemas de la sociedad y su organización. Por lo mismo las clases sociales no existen en el aire, sólo pueden ser en una sociedad determinada y no pueden trasladarse mecánicamente a otra realidad.
Las clases sociales, bajo nuestra mirada nos son grupos, que unos tienen más (ABC1), los otros más o menos (C - D) y otros nada (E), esa lectura , como aquellos que hablan de la clase alta, media y baja, es una forma muy simplificada ( y muchas veces errónea) de ver la división de la sociedad en distintos grupos.
Las clases sociales se definen por la actividad o participación que tienen sobre la estructura económica de una sociedad, un grupo humano determinado. Así, en una sociedad con desigualdades como en la que vivimos, podríamos diferenciar en general la existencia de las clases explotadoras y las clases explotadas.
Desde los orígenes del capitalismo industrial moderno, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, se habló de la existencia de la clase burguesa como la explotadora y el proletariado como la explotada. Estas eran las principales clases antagónicas (no las únicas). Pero esa realidad, hoy está muy transformada, sin embargo sigue permaneciendo su lógica esencial, la de la explotación. Si bien hoy en un país como el nuestro, más de la mitad de la población que está en edad de trabajar -y no está cesante- lo hace, en actividades no relacionadas directamente con la producción (entiéndase fabricar algo, en la construcción, etc) sino más bien en lo que en economía se denomina el sector terciario o de servicios (comercio, oficinas, aseo, etc.), la explotación como fenómeno, sigue ocurriendo y los trabajadores seguimos generando la riqueza que sólo acumulan unos pocos.
Es fundamental para esta definición de clases sociales, el papel que juega la conciencia de los miembros de una clase social de su situación y su papel en la sociedad. Así, lo que el marxismo llama la conciencia para sí de las clases explotadas es el paso fundamental para que estas se transformen en actores de un proceso de cambio revolucionario de la sociedad, y por tanto sientan la necesidad de organizarse y ser actores junto a otros de su propio destino.
Marxismo
Existen muchas, tal vez demasiadas, interpretaciones de este concepto, pero podemos abordarlo desde el propio Marx. Este pensador del siglo XIX planteo, que "el problema de los filósofos es que tratan de interpretar el mundo de diversas maneras cuando lo que realmente importa es su transformación". Esta afirmación, que aparece en las 11 Tesis sobre Feuerbach (otro filósofo alemán de su época) deja muy en claro la idea fuerza del marxismo, en cuanto herramienta de transformación del mundo. Hoy por hoy esta corriente de pensamiento encuentra dentro de sus cultores a personajes tan diversos y las más de las veces contrapuestos. Sin embargo, bajo el análisis que aquí nos interesa podemos señalar que el marxismo hoy agrupa a tres corrientes principales de pensamiento, aquella que lo utiliza como letra muerta y dogmática, por tanto esclerótica y repetitiva (como marx dijo, como marx escribió, etc.), que se observó en el pasado, principalmente en los antiguos países de la orbita socialista y en la actualidad en algunos personajes locales. Otra vertiente, que ha sido profundamente crítica y revisionista de los conceptos marxistas, por tanto lo ven hoy como un bonito y nostálgico recuerdo del pasado pero que hoy objetivamente no le hace daño a nadie mientras este en libros caros, universidades, e institutos financiados por el capitalismo. Y una última versión, que podríamos llamar pragmática (apegada a la realidad y por tanto sujeta a cambios) en la cual nos incluimos, y que vemos en esta ideología como herramienta de interpretación y transformación de la realidad, que por lo mismo no es ni una verdad absoluta ni es la única ideología que nos va ayudar en la tarea de la liberación humana.
Bajo esta última mirada, podemos señalar que el marxismo introdujo, y lo sigue haciendo, una serie de categorías e ideas para observar la realidad social y hacer lecturas críticas de ella. Podemos decir que estas ideas se relacionan principalmente con:
. El tema del estudio de la sociedad capitalista en cuanto a componentes, mecanismos de dominación y reproducción del sistema, y naturaleza de la explotación, etc.
. El planteamiento de una lectura de la historia y de la evolución de la sociedad, vinculada a la lucha de clases, el llamado materialismo histórico.
. El entregarnos un piso teórico a nuestras apuestas de transformación de la sociedad.
. Un interesante grupo de pensadores que si bien son posteriores a Marx han enriquecido su pensamiento dándole un dinamismo social y con vocación de poder, en distintas luchas a nivel mundial, y que sobre todo, mediante la formulación de lecturas creativas, a la luz de los métodos de análisis introducidos por Marx, han adquirido otras dimensiones. Entre estos pensadores podemos destacar a latinoamericanos como Recabarren, Mariategui, el Ché, Miguel Enríquez, el Subcomandante Marcos, entre otros.
Popular
La acepción común de este concepto está vinculada a aquello que es masivo, conocido o simplemente común. Sin embargo, bajo la perspectiva que aquí nos interesa destacar lo popular tiene que ver directamente con las clases explotadas. Así, bajo nuestra perspectiva lo popular sería es aquello asociado a estas clases sociales. Entonces, difícilmente podría ser popular por ejemplo las propuestas de Lavín, estas serían más bien populistas, es decir aquello en que los sectores poderosos desvirtúan el carácter de clase del concepto y lo asocian simplemente a aquello masivo, quitándole su esencia misma de clase.
Nuestra historia está llena de prácticas populistas, como las bicicletas que ofrecía Pinochet, las piscinas de Lavín, etc. Sin embargo, sólo las apuestas de nuestra clase son realmente populares como podrían ser nuestra demanda de la Educación digna, o el carácter propio de las organizaciones que componen el Cordón.
Dominación
Este concepto está asociado al control, al sometimiento que puede ser físico o más sutil, como se realiza a través de la propaganda. La dominación se realiza básicamente a partir de una situación de "sometimiento". El patrón de una empresa, ejerce una situación de dominación sobre sus trabajadores al controlar la posibilidad cierta de estos de sobrevivir, al menos materialmente. Sin embargo, esta dominación sólo es completa cuando se realiza también a través del control ideológico. La dominación sólo es posible cuando un@ compra la pescá que le vende el patrón o sus agentes cuando no ocurre esta situación y los trabajadores estamos concientes de nuestra situación, estamos hablando sólo de una situación de explotación material. Por lo mismo, la dominación se ejerce fundamentalmente en el plano de las ideas al controlar las mentes de aquell@s sobre l@s cuales se ejerce, cual matrix. Por tanto, es fundamental para las organizaciones populares resistir en este plano, y justamente con nuestra educación construimos estos espacios de rechazo a la ideología dominante, la de los patrones.
Política
La política es el campo de la lucha por el poder y el ejercicio de este. Así, es materia de la política por ejemplo el gobierno de un territorio o el control de un determinado grupo humano. LA política puede desarrollarse de manera formal en una elección de una autoridad cualquiera o también en un ámbito no formal por ejemplo en una asamblea de un centro de alumnos en un liceo o una universidad.
La política puede llegar a extremos de violencia por ejemplo en una guerra interna o externa de un país, donde finalmente lo que se resuelve es un tema de poder, es decir se decide sobre quienes o como se controla un territorio determinado. O sea el control, la posibilidad de decidir ciertos temas que conciernen a la sociedad toda, son aquellos que se deciden políticamente.
La política está presente en todos los ámbitos de la existencia humana en sociedad, y no sólo en aquellos que tienen que ver con las organizaciones políticas, como por ejemplo un partido o una organización cualquiera, si no que hasta en los temas más "intrascendentes" como podría ser la decisión de colocar o no un poste de luz en una plaza. De hecho el concepto nace de los griegos como la manera en que se gobierna la polis, la ciudad, pero esta polis hoy podría ser perfectamente una población, un sindicato, etc.
Social
Lo social se relaciona con aquello que ocurre en el plano de los grupos humanos que componen una sociedad determinada. Lo social aparece cuando vivimos junto a otr@s en comunidad y adquiere una real dimensión cuando se vincula a los elementos que nos interesan a much@s, como por ejemplo podrían ser nuestras demandas de vivienda, educación y trabajo.
El plano social aparece íntimamente relacionado a la esfera material, de hecho, las clases sociales surgen como consecuencia del papel que jugamos los individuos en la producción de bienes y servicios y de nuestra relación con los medios que generan riqueza. Por lo mismo, pertenecemos a las clases explotadas y no a las explotadoras.
Lo social, es una esfera del desarrollo humano que junto a la ideología y la política componen lo que se denomina la superestructura de la sociedad, a diferencia de la economía que forma la llamada infraestructura, en la medida que esta condiciona en última instancia las relaciones humanas.
Una organización social es aquella que se preocupa de los temas que siendo políticos, nacen de una necesidad concreta de la población y que por tanto afectan a much@s, y en la medida que son masivas, estas reivindicaciones se transforman en un eje o sector aglutinador de un grupo humano, constituyendo por tanto la organización.
"Hacer nuestra historia; es también tejer redes, andar calles y hacer calendarios propios, pues, nuestro tiempo, es un tiempo largo que camina.
"Nuestras Fechas" no están marcadas de rojo en el calendario; no somos políticos ilustres ni altruistas o aristócratas rebeldes, ni siquiera "hombres buenos" o jóvenes idealistas impresionados de tanto pobre con olor a pobre. Fuimos y somos turba, marejada temperamental - pero constante- de rotos alzados rompiendo amarras de masa anónima, que nunca fue taciturna e inmóvil sino sensual y constructora."
Pedro Rosas, preso político del CAS.







