Chile: brutal represión policial contra trabajadores del banco Santander en huelga

El 3 de julio, durante la mañana, se hizo efectiva la huelga legal de los trabajadores de Santander Banefe Multinegocios. La huelga fue la última herramienta jurídica utilizada por los trabajadores ante la negativa absoluta de la administración del principal banco en Chile a atender las demandas sindicales.
Alrededor del mediodía, 300 trabajadores en huelga, junto al conjunto de los dirigentes sindicales del sector, ocuparon pacíficamente las dependencias de la casa matriz del Grupo Santander, ubicada en Bandera 140, a dos calles de La Moneda, en el corazón de la Capital. Allí realizaron una sentada, mientras procuraban contactarse con Mauricio Larraín, Presidente del Grupo Santander España en Chile, o algún representante de los patrones, con el fin de restaurar la mesa de negociaciones rota por la patronal.
Sin embargo, en vez de establecerse una mesa de negociación, la gerencia del banco optó por llamar a un fuerte contingente de la policía militarizada de Fuerzas Especiales, el cual, con varios vehículos blindados, carros lanza-aguas y gases tóxicos, irrumpió violentamente a través del subterráneo del edificio financiero.
Los trabajadores que se encontraban sentados en el piso del hall, a la entrada de la sucursal central del holding, recibieron la embestida violenta del contingente policial, había entre ellos más de 80 empleados, en los que se cuenta la mayoría de los dirigentes sindicales. Inmediatamente fueron trasladados a la Tercera Comisaría de Santiago, donde se desconoce el procedimiento al que serán sometidos.
El punto más grave de la arremetida policial, en el marco de la huelga legal, fue la agresión sufrida por la propia presidenta de la Confederación de sindicatos bancarios, Andrea Riquelme, quien, como efecto de los maltratos de carabineros, perdió el conocimiento y debió ser conducida a la Posta Central de la Capital. Hasta ahora está siendo sometida a exámenes, mientras los abogados de la multisindical preparan las querellas y demandas criminales respectivas contra los agresores uniformados.
A través de un llamado telefónico desde el interior de un vehículo policial, el Secretario General de la Confederación Bancaria, Luis Mesina, dijo que "la responsabilidad principal de la represión policial contra simples trabajadores en huelga legal, recae sobre el Presidente del Grupo Santander, Mauricio Larraín. Aquí vemos con claridad cómo empresarios de capitales extranjeros, en este caso españoles, tienen todas las garantías jurídicas para reprimir con la policía chilena a empleadas y empleados chilenos que viven con sueldos de miseria y acuerdan movilizaciones legales."
Los cientos de trabajadores en huelga legal del Santander Banefe Multinegocios, reciben un salario base de $ 53 mil pesos mensuales (100 dólares), una cifra que no alcanza para vivir, cuando la Cámara de Diputados votó días atrás una ley donde el salario mínimo legal debe convertirse en sueldo base, y cuyo monto es de $ 159 mil pesos (más de 300 dólares). Esa ley está dirigida especialmente a los empleados que laboran en el área de captaciones, tal cual ocurre con los trabajadores de Santander Banefe.
Asimismo, los empleados reivindican el derecho a colación, locomoción, un salario base de $ 200 mil pesos, y un bono de fin de conflicto de $ 2 millones de pesos (4 mil dólares), considerando que el holding Santander es el Grupo bancario y financiero que más utilidades renta en Chile (400 millones de dólares sólo en el primer trimestre de 2008), y está quinto en el ranking mundial.
La presidenta del Sindicato local, Jacqueline Herrera –también detenida- enfatizó que "no cejaremos en nuestra lucha justa. Hoy es apenas el primer día de huelga legal. No tenemos miedo y no tenemos nada que perder. Sólo podemos ganar dignidad y mejor calidad de vida para nosotros y nuestras familias. Ni con represión policial nos quitarán la convicción de pelear por derechos elementales, humanos y necesarios."
Durante la embestida de Fuerzas Especiales de Carabineros, también fueron agredidos miembros de la prensa.







