Creciente implicación militar del régimen estadounidense en Somalía

Al menos diez personas, entre ellas dos responsables de las milicias islamistas, murieron ayer en un bombardeo estadounidense en el centro de Somalia.
El Pentágono confirmó el ataque, en el que participaron tres aviones de combate estadounidenses y que tuvo como objetivo el distrito de Dhusamareb, 450 kilómetros al norte de la capital somalí, Mogadiscio.
Entre los muertos figuran Moalim Aden Hashi Ayro, considerado el líder de la guerrilla de los Tribunales Islámicos (Shebabs), que fueron desalojados del poder tras la invasión del país por el Ejército etíope en 2006 y suplantados por un Gobierno títere. La guerrilla confirmó que otro responsable guerrillero, Cheikh Muhyadin Omar, murió en el bombardeo.
El Gobierno provisional títere se felicitó por la acción, que causó la muerte a otras ocho personas, entre ellas la mujer y un hijo de Ayro. No trascendió dato alguno sobre heridos, aunque fuentes oficiales cifraron en 23 las personas que se hallaban en el objetivo atacado.
Las mismas fuentes aseguraron que Ayro habría sobrevivido en enero de 2007 a un ataque aéreo estadounidense que habría tenido como objetivo a varios islamistas de los movimientos sociales somalíes. La excusa, esa vez, fue acusarlos de implicación en los atentados contra las embajadas de EE.UU. en Kenia y Tanzania en 1998 y en un hotel en Mombasa en 2002.
La de ayer es la cuarta intervención directa del Ejército estadounidense en Somalia desde inicios de 2007, en el marco de su "guerra al terror", donde "terror" debe entenderse como "movimientos populares opuestos a los gobiernos títeres de EE.UU.".
Washington impulsó la implicación directa de la vecina Etiopía y la ocupación del centro-sur del país por sus tropas para expulsar a la Unión de los Tribunales Islámicos, movimiento que cuenta con gran apoyo popular.
Estos últimos lideraron una insurrección para desalojar a los «señores de la guerra» que se repartían el país y mantenían al pueblo en la pobreza extrema, e instaurar el orden islámico.
«Señores de la guerra» que han vuelto al escenario y protagonizan actos como los asaltos a barcos -el Playa de Bakio ha sido uno de los últimos-.
Los shebabs, -organización "terrorista" en la lista de EEUU desde febrero de este año-, advirtieron de que seguirán luchando hasta liberar el país.







