Cuando la muerte es negocio: Laboratorios especulan con la "gripe del pollo"

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio la voz de alerta. La "gripe del pollo" podría matar a más de siete millones de personas en los próximos años. Sin embargo tres de los más grandes laboratorios del planeta cumplen con sus programas comerciales y, ante el aumento de la demanda, sólo se dedican a elevar sus precios.
La patentes de las vacunas están en manos del grupo suizo Roche, de Sanofi-Pasteur y de la empresa británica Glaxo Smith Kline, tres de los laboratorios transnacionales mas poderosos del mundo."
Esas corporaciones, que tiene en su poder al medicamento Tamiflu y Ralenza, capaces de combatir a la gripe aviaria, ya recibieron pedidos de 30 países, entre ellos Gran Bretaña (14 millones de dosis) y Francia (13 millones de dosis).
Durante el primer semestre de este año, Roche facturó 400 millones de dólares sólo con las ventas de Tamiflu. Según varios medios especializados de Washington, Estados Unidos acaba de comprarle a Roche cargamentos de esa misma droga por un valor de 1.000 millones de dólares.
Con motivo de gigante negocio que abrió la "gripe del pollo" -que según la OMS afectará especialmente a los seres humanos de los países más pobres- en el sector de los negocios farmacéutico vienen registrándose enormes fusiones empresarias y compras de activos accionarios".
Glaxo Smith Kline compró a la canadiense ID Biomedical, especializado en vacunas antigripales, por 1.430 millones dólares. El laboratorio suizo Novartis absorbió al estadounidense Chiron, número dos mundial en el negocio de las vacunas, por 4.500 millones de dólares.
Alarmismo de la ONU favorece a multinacionales
Naciones Unidas (ONU) informó el fin de semana pasado que la posible pandemia podría provocar la muerte de 150 millones de personas.
El virus apareció en Asia a fines de 2003. Mató a millones de aves y a 60 personas.
Los especialistas de la OMS comparan al riesgo actual con la "gripe española", que azotó al mundo entre 1918 y 1919 y contra la cual los seres humanos no estaban inmunizados. La epidemia se propagó por el planeta y provocó la muerte de 30 millones de personas. Lo mismo ocurrió en 1957 con la "gripe asiática", con cuatro millones de muertos, y en 1968 con la gripe "de Hong-Kong", con dos millones de muertos.







