El honor perdido del trabajo (I): la ontología del trabajo

No es posible socialismo alguno en los horizontes de la ontología del trabajo, o sea que la forma de mercancía de la reproducción social sólo puede ser superada juntamente con el «trabajo». Sin embargo, ello es impensable tanto para la concepción del socialismo típica del viejo movimiento obrero como para su antagonista burgués. Incluso en Marx esta cuestión no está aún completamente resuelta, queda en la ambigüedad. Por un lado, éste afirma (sobre todo en los escritos de juventud) la necesidad de una superación del «trabajo», pero por otro desarrolla en muchos pasajes una ontología de este mismo trabajo. Se podría tratar, por tanto, sólo de la superación de las formas histórico-sociales siempre diversas que asumió el «trabajo», y no de su existencia presupuesta como eterna.







