El régimen de Netanyahu sigue asesinando a palestinxs

El Ministerio de Salud de Gaza informó que más de 951 personas murieron como consecuencia de las hostilidades israelíes desde la entrada en vigor del "alto el fuego".
Los soldados israelíes mataron a un bebe de siete meses, Sam Fahd Abu Haikal, e hirieron a sus padres y su hermano de 11 años en Cisjordania al disparar en contra del auto en el que viajaban, informó ayer el diario The Guardian. El ejército israelí dijo que las tropas abrieron fuego pensando que el vehículo se dirigía hacia ellos. Sin embargo, el padre del bebé, Fahd Abu Hikal, declaró al diario Haaretz que en todo momento obedecieron a los soldados y que cuando les dispararon tenía las manos en alto y el auto completamente frenado, lo que fue confirmado por varios testigos.
Además nueve personas, incluyendo una niña, murieron en ataques israelíes en distintos puntos de la Franja de Gaza durante el sábado.
El Ministerio de Salud gazatí denunció que el "incumplimiento por parte de Israel" de los compromisos relacionados con el traslado de pacientes a Egipto está agravando el estado de salud de miles de personas que necesitan atención médica fuera del enclave.
Fuego sobre Gaza
Según se pudo saber por fuentes médicas del hospital gazatí de Al Shifa, un ataque con un dron cuadróptero israelí al sudeste del barrio de Zeitun (centro de la Franja) acabó con la vida de una persona e hirió a dos más.
Además, otras siete personas murieron y más de quince resultaron heridas tras un ataque con dron israelí que impactó contra una tienda de campaña en un campo de desplazados conocido como Yawazat y ubicado en la zona oeste de ciudad de Gaza.
Entre los muertos había cuatro miembros de una familia, incluyendo dos mujeres y la niña Mariam Abdullah Qadum.
Las fuerzas terroristas israelíes mataron a un noveno gazatí en un ataque dirigido al sur de la Franja de Gaza. El fallecido, identificado como Mohamad Otman Farwana, perdió la vida en un bombardeo dirigido a la casa de su familia, en el centro de la localidad sureña de Jan Yunis, en el que además resultaron heridas varias personas.

HAMAS (Movimiento de Resistencia Islámica, por sus siglas en árabe) repudió los ataques a través de un comunicado, en el que también pidió a los países mediadores que ejerzan presión sobre Israel. "Las masacres perpetradas por la ocupación en Gaza coinciden con el inicio de las reuniones en El Cairo para debatir la aplicación del acuerdo de alto el fuego, lo que confirma que la ocupación está trabajando para socavar y destruir el acuerdo", afirmó el gobierno de Gaza.
De acuerdo con un comunicado publicado en los canales del Ministerio de Salud gazatí, desde la entrada en vigor del alto el fuego, hace casi ocho meses, se permitió la salida de 840 pacientes. Según el organismo, la cifra resulta ridículamente insuficiente frente a las necesidades médicas existentes.
"El número de pacientes autorizados a viajar se ha reducido de 150 por día tres días a la semana, como se acordó, a tan solo 90 pacientes y sus acompañantes en las últimas semanas", agrega la nota.
Sanidad añadió que se incorporaron 400 nuevos casos a la lista de derivaciones médicas, que ya supera los 20.000 pacientes a la espera de autorización para salir del enclave.
El comunicado denuncia asimismo retrasos de más de dos meses en la concesión de permisos de seguridad para numerosas personas, así como el cierre recurrente del cruce de Rafah.
A su vez, el Ministerio de Salud gazatí informó que desde la entrada en vigor la tregua el 11 de octubre del año pasado, las ofensivas del Ejército israelí mataron a más de 951 personas en Gaza, tanto en ataques dirigidos o tiroteos de las tropas como en bombardeos.
El mismo organismo cifró este sábado en 72.971 los muertos por la ofensiva israelí en Gaza desde octubre de 2023, cuando Israel comenzó a bombardear el enclave en represalia por el ataque liderado por Hamás contra su territorio, en el que 1.200 personas murieron y 251 fueron tomadas como rehenes.
Esto se suma a que más de dos millones de gazatíes continúan viviendo en tiendas de campaña o refugios improvisados, en condiciones de hacinamiento extremo y con un acceso muy limitado a servicios básicos.







