El Salvador: No se puede encontrar solución a la violencia si no se escucha a las pandillas

El presidente de la Iniciativa Pastoral por la Vida y la Paz (IPAZ) y obispo de la Iglesia Luterana, Medardo Gómez, opinó que el Consejo Nacional de Seguridad debe incluir en una ronda de diálogo a los cabecillas de las pandillas que están en el penal de máxima seguridad y a los líderes pandilleros en los territorios con más índices de violencia.
Gómez consideró que el único camino para lograr que el país respire en paz es la creación de un diálogo con los pandilleros para construir con ellos las soluciones que se necesitan para bajar los índices de violencia.
¿Qué respuesta esperan del Consejo de Seguridad al proponer que incluya en un diálogo a los cabecillas de las pandillas?
Le voy a comentar algo: antes que fueran trasladados los líderes de los pandilleros, fuimos a hablar con ellos. Ellos estaban preocupados y nos dijeron “por favor intercedan para que no nos trasladen porque nos preocupa que se van a incrementar los asesinatos y va a venir más violencia”.
¿Confirman esas declaraciones que los pandilleros están detrás de los crímenes de los últimos días?
Yo les pregunté y les dije: ¿quiere decir que ustedes van a ordenar más asesinatos? Y ellos dijeron: “No. Lo que nos preocupa es que hasta el momento nosotros somos los guías, los que orientamos, los líderes, los pilares”.
¿Quiere decir que solo los cabecillas pueden orden que paren los homicidios?
Es cierto porque les preguntábamos a los demás y así decían. Entonces dijeron que al estar incomunicados se iba a descontrolar la situación. Nosotros tratamos, fui con el ministro de Seguridad y nos dijo que ya tenía la orden, que ya no podía hacer nada más para detener los traslados de reos; busqué comunicarme con el señor presidente Sánchez Cerén y no pude. Era con la intención de detener eso y dialogar; no se pudo y entonces tenemos aquí los resultados.
Si nos permitieran, nosotros lograríamos incidir seguramente, porque el mejor camino para la paz, es la paz y el diálogo, es un camino pacífico. No se puede llegar a soluciones si no nos vemos a los ojos, si no escuchamos el sentir y el pensar del otro.
¿Creen que regresando a los cabecillas de las pandillas a los penales de menor seguridad la situación de violencia del país va a cambiar?
Yo creo que sí. Creo que por las muestras de violencia que hay ahora, ellos podrían rescatar esa forma de orientación que tenían (de ordenar a sus integrantes cesar los ataques) y nos dan una oportunidad de seguir platicando con ellos.
Yo le decía al Diablito de Hollywood [líder pandillero]: mire qué importante es construir la paz; esto de la violencia no lleva a nada, a usted, a las pandillas no les queda más que cárcel o muerte. Él me dijo: sí… busquemos, entremos en un proceso, yo tengo cuatro hijos, yo no quiero que les toque mi historia.
¿Por qué consideran que hay negativa de parte del gobierno y de algunos sectores de recurrir a un diálogo como el que ustedes proponen?
La negativa ha de ser por presiones de la empresa privada; el poder económico es fuerte. A mí me preocupa porque un sector tiene el gobierno pero no tiene el poder; el poder económico está en los ricos tradicionales y como tienen el poder quieren decidir. El que tiene quiere decidir.
Por otro lado, la empresa privada también tiene un buen acuerdo y alianza con EEUU y todas las promesas de ayuda de EEUU se quieren recibir y no entrar en contradicción [con los intereses gringos], con ellos hay que dialogar también, con todos los poderosos para ver a qué podemos lograr.
¿Tendría alguna influencia que por ejemplo se saque a un pandillero del penal de máxima seguridad para iniciar un diálogo como el que proponen?
Ignoro como estén organizados, pero son tres grupos los fuertes… esos tres líderes, ignoro cómo están organizados pero con ellos es posible la apertura.







