El 26 de julio estaba latente el desalojo pero... Los peludos ganan y siguen peleando

Desde Europa, más precisamente Suecia, los compañeros agrupados en CALPU, (Coordinadora Apoyo a las Luchas Populares de Uruguay), realizaron una jornada de venta de chorizos, choclo asado y otras “especialidades” uruguayas. Del producido de esas ventas giraron unos pesos para apoyar, entre otras cosas, la lucha de los peludos de Bella Unión, que están ocupando tierras desde el 15 de enero de 2006. Fuimos, entonces, a conocer de primera mano la realidad de los ocupantes y, de paso, entregarles ese pedacito de solidaridad que vino de tierras lejanas.
Un año y medio de heroica lucha, de sacrificio, de entrega, de convicción, de solidaridad, llevan un puñado de peludos. Las hostilidades climáticas, el aislamiento, el boicot, las dificultades para conseguir recursos, semillas, herbicidas, combustible, alimentos, herramientas, etc., hacen mucho más grande el triunfo obtenido.
Asambleas duras, con debates profundos, donde se ponen a prueba los cañeros, llevando adelante las resoluciones en un medio muy difícil, ante una coyuntura política muy difícil, pero resaltando criterios que parecían vetustos, fuera de moda, anquilosados, como son la solidaridad, el trabajo voluntario, ha demostrado, como dijo el compañero Roque Zapirain en la entrevista que publicamos a continuación: que sí se puede, que no se necesitan patrones para trabajar y producir la tierra.
Dentro de estos criterios, los ocupantes, han debido enfrentar varios frentes: por un lado la lucha política: mantener la ocupación, negociar, discutir, analizar, resistir, y por otro lado: poner a producir la tierra, que se planta, cuando, con que elementos, como, quienes, y como se coloca el producto.
Todos quienes han trabajado, lo han hecho voluntariamente, nadie ha recibido ni un peso, la solidaridad nacional e internacional ha posibilitado obtener recursos y mano de obra, para sostener una lucha de alto contenido de enfrentamiento, con amenazas de desalojo en varias instancias, denuncias penales, con presencia policial en los alrededores, con manipulación de gran parte de la prensa colocando a la población en contra, con la presión de grandes latifundistas de la zona, que observan y esperan cualquier resbalón para la acusación cuasi criminal, y a la misma vez, demostrar que se puede vivir sin luz, y sin otros productos elementales, trabajando la tierra y produciendo.
Se ganó una batalla…
Idas y venidas, negociaciones duras, policía espera orden de desalojo, medios de comunicación atentos, los peludos firmes, confían en sus fuerzas y en la solidaridad, al final se llega a un acuerdo. La negociación está encabezada por la plana mayor de Ancap, Alur, Ministerio de Ganadería, Instituto Nacional de Colonización, por un lado y una Cooperativa Social en formación compuesta por seis miembros ocupantes por otro. La solidaridad militante de los sindicatos de UTAA, SOCCA y APAARBU, y la ocupación de colonia Eduardo Acevedo, (Mandiyú), esperan alertas el resultado, si hay desalojo, habrá otras instancias de lucha.
Logrado el acuerdo, que entre otros puntos está lo mas importante para los peludos, que es el no desalojo y un compromiso por parte de Alur de comprar lo producido en caña, se aprestan a seguir esta lucha. Es claro que con 32 has. no se resuelve el problema de la tierra, ni de los ocupantes, pero es el primer mojón, y eso se consiguió con organización, conciencia y lucha.
Inmediatamente cambió el estado de ánimo del entorno social, ya dejan de ser “leprosos” y “usurpadores”, y lentamente se van transformando en luchadores sociales respetados. Ya no tienen que caminar 7 kilómetros (al almacén más cercano) para comprar yerba y fideos, ahora los vecinos los levantan y llevan en vehículos por la ruta.
Está claro, para ellos y quienes seguimos de cerca la situación, que el camino es largo y plagado de dificultades. Se necesita una gran convicción y firmeza ideológica, para luchar en esas condiciones, ganar y seguir preparando otras batallas.
Habla el peludo Roque Zapirain
“Esto se logró con lucha, solidaridad y sacrificio”
El domingo 29 de julio, llegamos temprano a la ocupación. Allí estaban parte de los peludos ocupantes de Colonia España, quienes están al frente de la “Cooperativa Social 15 de Enero”. No estaba uno de los principales impulsores “Colacho” Estevez, que andaba por Montevideo. Alrededor de un fogón y con mate en mano estaban: Enrique “Sapo” Bandera, Roque Zapirain, Daniela Monzón, Gustavo Carballo y Junior Belén. Luego de un largo mate, como están acostumbrados se dividían las tareas. El “Sapo” y Gustavo van a hacer los mandados para la comida a 7 kilómetros, Daniela atiende los gurises y lava los enseres, y Roque con Junior salen al trabajo voluntario de los domingos a cortar caña. Mientras tanto, conversamos con el compañero Roque Zapirain, quien está desde el primer momento en la ocupación.
-¿Cuál es el balance que hace usted a un año y medio de la ocupación?
El balance es muy positivo, se logró el objetivo primario que era ocupar, generar un hecho político que nadie puede dudar que se logró. Hoy por hoy, luego de la amenaza visible de desocupación el 26 de julio, vemos esto con otra perspectiva.
-Tenemos entendido que hay un proyecto cooperativo en quienes ocuparon el 15 de enero de 2006 ¿cual es la característica?
-Es una cooperativa social de seis compañeros, que estamos en la ocupación desde el primer momento, buscamos reafirmar el concepto de vida que tenemos nosotros, no creemos en el individualismo, creemos en los colectivos, y debemos construirlo desde otra óptica, ya que el sistema lo que quiere imponer es el capitalismo salvaje, como lamentablemente seguimos soportando en el Uruguay y en gran parte del mundo. Apostamos a lo colectivo, solidario, donde el trabajador no sea explotado, enfrentamos a este sistema porque no quiere esto, quiere que compitamos y nos peleemos trabajadores contra trabajadores.
- Ante las versiones de desalojo el 26 de julio ¿qué tenían previsto si los desalojaban? ¿cómo manejaron la situación?
- En primer lugar hay que decir que hace 4 meses que venimos negociando. Siempre estuvimos abiertos al diálogo, si no lo hicimos antes fue porque el instituto de colonización y todo el gobierno prefirió adoptar la táctica de aniquilarnos, aislarnos y cansarnos, y como no lo lograron, tuvieron que sentarse a conversar con nosotros. Logramos un acuerdo satisfactorio para nosotros, frente a un gobierno que “ojo” llegó con grandes promesas de cambios y terminó haciendo mas de lo mismo que hacían los gobiernos anteriores, pero “ojo” la negociación fue solo una parte, acá hubo que luchar mucho, mucha lucha tuvimos que dar, esto no se consiguió porque el gobierno es bueno o los señores ministros son buenos, o los directores de los entes del estado son buenos, se consiguió porque hay mucha gente atrás, muchas organizaciones que dieron la pelea en todos los ámbitos, prensa, movilizaciones, actos, marchas.
Ojalá todos los trabajadores del Uruguay, vieran este ejemplo como que se puede, como un puñado de trabajadores se rebela y va y toma la tierra, que en definitiva es devolvernos lo que nos roban. Un pedazo de 32 hás. de tierra que hacía 11 años no producía nada, y el gobierno se puso furioso porque unos peludos se dispusieron a tomarla y trabajarla. Acá en la vuelta hay 3.000 o 5.000 hás. donde son deudores del BROU, que nunca pagan nada y siempre sacan la producción, se enriquecen y el gobierno no hace nada. Por eso decimos este es un triunfo de todos los trabajadores, todos los que nos apoyaron, todos los que fueron solidarios, es un logro de la clase trabajadora.
- ¿Cuál es la perspectiva y el desafío mediato de los ocupantes de Colonia España?
- En primer lugar vamos a participar en una Mesa de Desarrollo Rural en Bella Unión, convocada por el gobierno a partir del 1º de agosto, que también como parte del acuerdo solicitamos estar en esa Mesa. En esta Mesa van a estar el Instituto Nacional de Colonización, la Universidad de la República y todas las organizaciones que apoyaron y participaron en esta ocupación. El tema central para nosotros es la tenencia de la tierra en manos de quienes la trabajan como algo primordial y ahí vamos a dar pelea.
Teniendo en cuenta que el proyecto sucro-alcoholero contempla unas 3.000 hás, nosotros creemos que esas tierras deben estar en manos de los trabajadores, porque esta lucha no termina acá, mucha gente que lea CONSTRUYENDO se va a preguntar ¿y estos peludos creen que con 32 hás van a resolver los problemas, y nosotros decimos que no, esto no termina acá, acá hay 1200 peludos que necesitan tierra para trabajar, no nos contentamos con 32 hás, vamos por más, esto es una base, es el primer escalón para seguir avanzando, para que dentro de algún tiempo muchos mas compañeros puedan desarrollarse en el campo sin tener un patrón, que puedan sacar su sustento alimenticio e ingresos.
- ¿Hay algún otro punto importante en el acuerdo que ustedes resalten?
- Si. Hay más. Dentro de poco tiempo sacaremos al público el documento. Hay que esperar a la asamblea cuando considere hacerlo público y cuales fueron los términos en que se negoció. Pero otra de las cosas que contempla es la creación de una escuela de formación para trabajadores del campo, con la participación de la Universidad de la República, y además una escuela de formación sindical, que eduque y enseñe a los trabajadores explotados del campo como se debe pelear, formar cuadros sindicales rurales, que no se vendan, que tengan conciencia de clase, que se preparen para al lucha y para ocupar tierras, que puedan dar una nota a cualquier periodista, en definitiva para sacarle los miedos que a veces genera la televisión, la internet, que da la sensación que en este mundo desarrollado y globalizado no se puede pelear. Nosotros lamentablemente no tuvimos estudio, lo que aprendimos lo hicimos en la larga lucha que nos ha tocado vivir, pero no queremos eso para las generaciones venideras, que no tengan que agachar la cabeza de vergüenza frente a otros hermanos trabajadores que vienen de la ciudad, usan celular, computadora y son bien hablados.
- ¿Quisieras agregar algo mas?
- Si. Decirles a los compañeros de CALPU que agradecemos su solidaridad, y que queden tranquilos que aquí cada peso que viene es para ponerlo a producir. Acá ninguno retiramos nada, todo es trabajo voluntario. En este momento tenemos 8 hás. de caña que - como tu viste - estamos cosechando, y que quizá con lo recaudado por eso logremos empatar lo invertido el año pasado, ya que tuvimos dificultades para conseguir herbicidas y otros elementos para sembrar, además tenemos 5 hás recién plantadas, hay 10 hás de avena, que luego serán sustituida por caña en la primavera, también esos recursos quizá tengan que ser utilizados para contratar algún peludo para la cosecha en caso de que no nos den los tiempos, tenemos quinta, vamos hacia una cría de cerdos de menor escala, hay gallinas, árboles frutales. La idea primaria que tenemos es que se autosustente.
Además quiero decir que no daría este reportaje para mencionar una parte de la gran solidaridad que hemos recibido, y en esto queremos saludar a los compañeros de la otra ocupación en Colonia Eduardo Acevedo, que luchan y son solidarios desde el inicio. Está claro para nosotros que no precisamos patrones, los trabajadores organizados y con recursos pueden generar su autosustento sin explotar a nadie, ni generar ganancias a otros que se la llevan.
FRAS







