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02/12/2019 :: Medio Oriente, Medio Oriente

¿Internet como arma de guerra? Por qué Irán apagó la red para detener la violencia

x Claudio Guevara
Claves para entender por qué funcionó una estrategia ampliamente criticada entre sus enemigos occidentales

"La tecnología pondrá a disposición de los líderes de las principales naciones una amplia gama de técnicas para llevar a cabo guerras secretas, para las cuales se necesitará de apenas un mínimo de fuerzas militares en el campo".
Zbigniew Brzezinski, "Entre dos edades: el rol de los Estados Unidos en la era tecnotrónica", 1970.

La República Islámica de Irán, otro escenario de la guerra híbrida, sufrió una devastadora ola de violencia a partir del anuncio de un aumento del 50% en los precios del combustible [que a pesar de eso sigue siendo uno de los más baratos del mundo]. Cientos de manifestantes enardecidos se volcaron a las calles durante días y atacaron en enjambre gasolineras, bancos y edificios de gobierno.

Súbitamente, el ataque se detuvo cuando el gobierno desactivó Internet y las redes inalámbricas. El apagón informático duró 6 días. Restablecida la calma, el gobierno iraní culpó a una conspiración occidental por la ola de incidentes, y detuvo en las últimas horas a 8 personas que se demostró que tenían vínculos con la CIA.

El “apagón de Internet” fue ampliamente criticado por los enemigos occidentales de Irán, que le adjudicaron una sola intención: desconectar al país del resto del mundo para ocultar la "represión". Sin embargo, hay indicios de que la desconexión de las redes inalámbricas responde a una estrategia militar defensiva que dio en el corazón de un ataque organizado a alta escala.

La táctica del enjambre

El balance de la erupción de violencia en Irán no parece el resultado simplemente de una "ola de protestas ciudadanas". A lo largo de pocos días, 730 bancos, 70 estaciones de servicio y 140 inmuebles gubernamentales fueron incendiados. Más de 50 comisarías, e incontables comercios privados destruidos [mucho más que en los 42 días de protestas en Chile].

¿Pueden los ciudadanos de un país realizar tal nivel de destrucción espontáneamente? ¿Cómo se explica el nivel de coordinación colectiva necesario para derribar todas las salvaguardas de seguridad de cada objetivo atacado?

La investigadora Soraya Sepahpour-Ulrich, presente en estos días en Teherán, describe que se utilizó la "táctica del enjambre": grupos de personas que se comunican con otras mediante mensajes de textos para reunirse en los puntos de ataque. Este concepto es manejado por téoricos de la "primaveras". La consultora estadounidense RAND [que colabora habitualmente con la CIA], en "Swarming and the Future of Conflict" lo describe así:

"El enjambre ya está surgiendo como una doctrina apropiada para las fuerzas en red para librar conflictos de la era de la información. Esta naciente doctrina deriva del hecho de que la conectividad robusta permite la creación de una multitud de pequeñas unidades de maniobra, conectadas en red de tal manera que, aunque podrían estar ampliamente distribuidas, aún pueden unirse, a voluntad y repetidamente, para dar golpes rotundos a sus adversarios".

Al enviar mensajes de texto a los "manifestantes", grupos aleatorios se movilizan juntos a uno o varios lugares. El uso de tecnologías de información modernas, teléfonos celulares e Internet, ha facilitado los planes y las operaciones de pandillas delictivas y grupos paramilitares en escenarios diversos [y también ha servido en otras ocasiones a movimientos sociales anticapitalistas].

Esa es la explicación de cómo la ola de violencia de Irán, que se extendió por muchas ciudades, fue rápidamente paralizada cuando se desactivó Internet y las redes inalámbricas. Este fue un duro golpe, inesperado por los organizadores occidentales de la sedición.

Soraya Sepahpour-Ulrich narra que cuando comenzaron los incidentes violentos, los mensajes de texto vía celular aumentaron exponencialmente en número, junto con el vandalismo y el comportamiento destructivo que, al revés que en otros países, no alcanzó a tiendas de lujo ni centros comerciales: "Esta no era la primera vez que esta táctica se había utilizado en Irán. Pero fue la primera vez que los adversarios de Irán se sorprendieron, incluso conmocionados, al ver que Irán era capaz de cerrar Internet tan rápido para detener la propagación de la violencia y restaurar la calma".

Pequeños grupos de "manifestantes" producen importantes efectos en la población.

Sinergia de elementos como indicios de guerra híbrida

No quiere esto decir que todas las protestas populares están respaldados en planes extranjeros de mayor envergadura o en estrategias militares profesionales. Pero en este caso, una sinergia de elementos permite inferir que esta ola de violencia en Irán fue impulsada desde el exterior:

Medios internacionales y referentes políticos se movieron en forma convergente para legitimar y "blanquear" la violencia, ya que los mismos hechos, de ocurrir en cualquier país del mundo occidental, serían presentados de una manera completamente opuesta: en lugar de "protestas ciudadanas" se hablaría de "ataques terroristas".

Reza Pahlavi, el depuesto Shah de Irán, aunque lleva casi 40 años muerto, apareció en Iran International alentando a la gente a protestar en las calles. El secretario Mike Pompeo tuiteó un mensaje de aliento "al pueblo iraní". Otros referentes del hostigamiento internacional contra Irán amplificaron las "protestas" en el mismo sentido.

BBC Persian, Vice Of America, Radio Farda e Iran International entre otros medios alentaron a las personas a salir a las calles y protestar. Aunque Irán estaba cubierto por una capa de nieve, la BBC Persian mostró imágenes de "manifestantes" en camisetas. Cuando Internet fue desconectado, los medios extranjeros presentaron "reportes espontáneos" desde dentro de Irán, que informaban de los eventos como "testigos presenciales".

Los destrozos estuvieron circunscriptos a zonas geográficas precisas: "Ninguno de los bancos y estaciones de servicio incendiados, los edificios quemados y las empresas arruinadas estaban ubicados en las zonas pro-occidentales de Teherán", informa Soraya Sepahpour-Ulrich. "Su vida continuó sin problemas: hogares seguros, negocios seguros".

https://mundo.sputniknews.com. Extractado por La Haine.

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