James Petras: No hay que decir nunca más que el Gobierno uruguayo es progresista, de centro izquierda

Comentarios de James Petras. Lunes 3 de abril de 2006.
Chury: Lo más destacado del proceso uruguayo lo ha significado que en medio de un riguroso control fiscal, un férreo control sobre las inversiones sociales, una política salarial a la baja, el crecimiento de la desocupación -según datos oficiales- del 12 al 13 por ciento... En estas condiciones Astori adelantó el pago de los intereses la deuda externa por 630 millones de dólares al Fondo Monetario. Surgen preguntas ¿qué significa esto?, ¿de dónde sale ese dinero?, ¿por qué se adelanta?. ¿Beneficia esto realmente a Uruguay?
Petras: Bueno, beneficia a algún pequeño sector de inversionistas, especuladores, pequeños grupos de financistas que están vinculados con los bancos externos y en todo caso yo creo que hay una lógica muy clara y coherente en lo que está haciendo Astori: bajar los salarios y también aumentar la desocupación permite que los capitales extranjeros -que Astori cree que son la clave para el desarrollo-, que vienen a buscar mano de obra barata, puedan tener ganancias más altas. Y segundo, de pagar con anticipación obviamente el dinero tiene que salir de algún lado. Viene de lo que podría financiar mejores salarios, mejores pensiones, mejores salarios mínimos, algunas obras públicas para bajar la desocupación. Bajar salarios, atraer capital y pagar la deuda, es satisfacer al sector financiero.
Como dijimos varias veces, es un gobierno muy reaccionario. No hay que decir nunca más que es un gobierno progresista, de centro izquierda. Es un gobierno oligárquico, lo digo con mucha precisión, vinculado con los sectores más derechistas que son el capital financiero extranjero y algunos sectores de exportaciones, agronegocios, lana y tal vez alguna chuleta que puedan enviar al mercado norteamericano, que ya es bastante competitivo. Creo que quizás la mitad de las chuletas puedan encontrar un nicho en el mercado, en algún restaurante especializado en carne uruguaya-argentina. Pero es una política que primero va a agotar cualquier posibilidad de ampliar el mercado interno.
Es decir que ningún capital va a venir aquí a invertir en un mercado pequeño, tal vez más pequeño por la baja del consumo. Segundo, no van a atraer inversiones relacionadas con el procesamiento de los recursos naturales que tengan que ver con los consumidores locales.
El único capital que va a venir aquí va a ser el capital especulativo, en algunos sectores que podrían ser el turismo, inmobiliario y algunas otras cosas. Pero eso de pagar la deuda con anticipación está dentro del esquema de los bancos, particularmente el FMI y el Banco Mundial, que en este momento no está recibiendo tantos fondos de los principales financistas, entonces acomodan un poco el problema de iliquidez. Pero por ningún lado: digo por ningún lado, eso va a mejorar las condiciones internas. Va a perjudicar a los consumidores, los trabajadores, los pensionistas.
La idea de Astori es que mostrarse consciente de las deudas y pagar con anticipación le va a dar buenos méritos ante los mercados externos financieros y como consecuencia, van a entrar con grandes inversiones aquí porque se está creando confianza. ¿Pero por qué van a invertir en Uruguay, cuando no tiene mercado interno, no tiene grandes recursos energéticos? No tiene ningún sentido práctico, y además es muy perjudicial, tanto para los obreros, como para los pensionistas, los empleados públicos y demás.
El esquema de atraer (capitales) a partir de pagar tiene sentido sólo si tienes yacimientos minerales, energía o un gran mercado interno y quieres mostrar que fiscalmente eres responsable con el gran capital. Decir: nosotros tenemos prioridades, primero los bancos, segundo los capitales extranjeros, tercero nuestros agro exportadores, y a partir de eso creer que estás creando una imagen hacia los inversionistas es un error. A los inversionistas les puedes dar todas estas concesiones y no entran, porque ellos sólo piensan en ventas y no en concesiones e imágenes. Y si no hay consumo adentro, si no hay minerales para exportar, pueden comerse todas estas concesiones, no van a recibir nada de lo que el gobierno piensa que puede conseguir.
Chury: El Dr. Tabaré Vázquez, presidente de la República, declaró en la reunión de ministros que se hizo en el departamento de Salto -equivalente a una provincia o un estado- que en más o menos dos años, piensa pagar toda la deuda externa uruguaya. ¿Se pueden pagar en realidad 13 mil millones de dólares en dos años en un país como Uruguay? ¿Qué pasaría si pagáramos todo?
Petras: Bueno, se pueden apagar todas las luces, se pueden formar filas de todos los trabajadores para conseguir un plato de fideos o una sopa con más agua que carne o pollo; pueden pensar que el mercado de venta de uruguayas para los burdeles europeos va a aumentar, puede pasar que los hijos tengan que pagar para ir a las escuelas, los hospitales cobrar por la medicina, terminar con las posibilidades de tener algún recreo.
Hay un ejemplo que quiero citar de un presidente que hizo esta política, que era Ceacescu, el ex dictador de Rumania, que en un momento decidió que iba a eliminar la deuda externa de golpe. Provocó la máxima pobreza del pueblo, segundo la fuga a todo costo tratando de cruzar fronteras para escapar -y no digo escapar para Occidente-, se iban a otros países orientales: a Ucrania, Rusia, etc. Cualquier visitante que pasó por allá, encontró la máxima miseria vista en los países comunistas.
Creo que en todo caso, si Tabaré hace un esfuerzo -no digo que va a pagar la deuda completa- pero en el esfuerzo incluso, si trata de pagar un tercio de la deuda ¡ni hablar de la mitad o más!, va a generar un deterioro total del país y destruir las posibilidades de invertir para generar cualquier nueva actividad productiva. Va a llegar el despido masivo de empleados públicos y la transferencia de todas las funciones estatales a sectores privados a precio de ganga.
No hay ningún presidente, ni los más ricos petroleros, que tenga una idea tan rara, tan extremista, como la que menciona el señor Tabaré Vázquez. ¡Es un loco! Más allá de ser reaccionario, es un loco clínico. Es difícil creer que realmente diga cosas así.
Chury: Hay una pregunta complementaria. Hipotetizando ¿qué pasaría si pagamos un tercio de todo, terminaría Uruguay con la dependencia exterior?
Petras: No, porque en todo caso, una vez que estás canalizando tantos recursos públicos hacia los bancos, no tienes ningún dinero para financiar cualquier inversión, entonces tienes que sacarte la gorra y hacerte mendigo buscando inversiones de capitales externos. Y bajo las condiciones más vulnerables, porque cuando no tienes otra alternativa que buscar el capital externo ellos van a exigir las peores condiciones, es decir que tanto exoneraciones de impuestos, como eliminación de reglamentaciones laborales, etc. Entonces, aunque pierdas la dependencia de la deuda externa, vas a aumentarla por el lado de las inversiones extranjeras, aumentas la dependencia por el otro lado. Pero una dependencia en medio de una situación de más pobreza y menos posibilidades de negociar.
Chury: El Banco Mundial ha dicho que perdonará la deuda de cuatro países pobres de América Latina. ¿Esto es real, ya no deben más al banco o quedan más sometidos que antes si llevan a cabo eso?
Petras: El Banco Mundial dice textualmente: "Perdonar la deuda está condicionado a que los países que aceptan bajar la deuda, deben hacer varias reformas". ¿Qué significa este condicionamiento? significa eliminar las barreras del comercio, significa privatizar todos los sectores públicos, significa eliminar cualquier regulación sobre la entrada de capitales. Significa entonces que el país deja de tener protección o regulación y abre las puertas completamente para la gran entrada de capitales en los sectores estratégicos de la economía, donde pueden conseguir ganancias monopólicas, como en electricidad, telecomunicaciones y todo lo demás. Entonces recibes un perdón de deuda, pero por el otro lado pierdes todo el control del mercado, inversiones y los sectores estratégicos. O sea que no hay nada gratis, no hay ninguna caridad aquí.
Chury: ¿Qué perspectivas se ven a la lucha de Cuba y Venezuela contra Estados Unidos para construir una alternativa al ALCA, que le llaman ALBA, y Uruguay le ha pedido petróleo y dinero a Chávez, pero a la vez firma un tratado de inversiones con EE.UU y se apresta a firmar un tratado de libre comercio?. ¿Esta actitud de Uruguay podría influir sobre el debilitamiento del Mercosur?
Petras: Absolutamente. No sólo Uruguay, es lo mismo que están haciendo los otros países grandes como Brasil y Argentina. Por un lado quieren un grado de autonomía para conseguir acuerdos con otras regiones del mundo a partir del Mercosur, pero combinan eso con algunos acuerdos bilaterales. Ahora, el caso de Uruguay va al extremo en este caso.
En mi opinión Chávez cree que el gobierno de Uruguay puede ser influido y que va a cambiar para ser más un Estado de economía mixta. Él cree que Uruguay está vacilando entre el liberalismo y el estado de bienestar, entonces él trata de influir ofreciéndole concesiones de petróleo y gas, y estas ofertas van a continuar en el grado que crea que podrían influir en Uruguay. Ahora, obviamente el acuerdo con EE.UU. es un golpe contra esta perspectiva optimista de Chávez y creo que con el tiempo el extremismo del gobierno de Vázquez podría tener una influencia negativa sobre la decisión de Venezuela, con una posible diferencia: es que Chávez está en una lucha frontal con los EE.UU. y por lo menos quiere neutralizar al gobierno de Astori y Vázquez, que no se preste a la alianza política contra Venezuela, que por lo menos se mantenga contra el intervencionismo norteamericano. Entonces, por razones tal vez diplomáticas, podría seguir ofreciendo algunas concesiones a Uruguay.
Ahora, hay que ver hasta qué grado el gobierno entreguista, sometido, que tenemos en Uruguay, podría participar en una política contra Venezuela. Porque aparte de las relaciones públicas, se sabe que el gobierno de Astori, Gargano y compañía no tiene ninguna simpatía con la política de Chávez, para ellos Venezuela no hace una política que les guste porque pone en contraste su propia política, y en los pasillos diplomáticos ellos se lo han dicho a Washington.
No lo dicen públicamente porque quieren conseguir algunas concesiones de Venezuela pero es un secreto abierto que están bastante cercanos a EE.UU. contra Venezuela. El problema es que no quieren expresarlo públicamente, en parte por la presión interna del pueblo y más importante aún, por las posibilidades de que eso pueda perjudicar el petróleo y la energía que podría venir de Venezuela a precios concesionados.
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