La edad de piedra del pedófilo Trump

Dedicado a la memoria de las niñas martirizadas en Minab
Donald Trump y Pete Hegseth han amenazado a Irán con llevarla de vuelta a la Edad de Piedra. La furia de estos infames guerristas obedece a la imposibilidad de someter a la nación persa por medio de la guerra que, junto a la entidad criminal sionista, desataron el pasado 28 de febrero de 2026.
La estrategia militar estadounidense ha sido un fracaso. Trump pensó llevar adelante operaciones militares con ataques rápidos y contundentes, creyendo así que Irán terminaría doblegándose y aceptando las condiciones impuestas por los representantes de la clase de Epstein.
La realidad ha demostrado la estupidez de la decisión tomada por Trump, todo para servir a los intereses de la entidad criminal sionista de Israel. El pedófilo gobernante había sido advertido de que una aventura de esa naturaleza no se resolvería en forma inmediata. De igual forma, Irán había prevenido con anterioridad a la invasión que, en caso de producirse, la guerra sería de carácter regional debido a la presencia de bases militares estadounidenses en los países que se han sometido a los intereses geoestratégicos de la potencia imperialista.
Lo cierto es que EEUU se ha entrampado en una guerra que ellos no podrán decidir cuando se termina, a no ser que se rindan y abandonen la misma o que decidan, como lo pensaron en días recientes, hacer uso de bombas nucleares para arrasar con ciudades enteras de Irán como lo hicieron en Hiroshima y Nagasaki en 1945.
La República Islámica de Irán ha propinado duros golpes al aparato militar estadounidense en Asia Occidental, destruyendo bases militares, sistemas de radares, aviones y helicópteros sofisticados en países que son satélites de EEUU como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Jordania, los cuales se han convertido en centros de operaciones para atacar a la nación persa.
De igual manera la cúpula de hierro de la entidad sionista no ha podido detener los ataques misilísticos y de drones del ejército iraní y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Tel Aviv, Haifa, Arad, Dimona han sido blanco de los misiles iraníes que han causado severos daños a la infraestructura israelí en Palestina ocupada. Asimismo, se sabe que el número de muertos aumenta en las fuerzas invasoras, las cuales han establecido una estricta censura sobre lo que realmente está sucediendo en la guerra contra Irán, mientras amenazan con secuestrar y asesinar a quienes desenmascaran sus mentiras como el profesor Seyyed Mohammad Marandi.
Ha transcurrido ya un mes desde el inicio de la embestida estadounidense-israelí. Los sueños de Trump y Netanyahu de hacerse del control de la nación persa en forma inmediata, así como de provocar la caída de su sistema político para imponer un régimen favorable a sus propósitos, han quedado diluidos.
Trump es incoherente, en realidad torpe en sus declaraciones. Un día clama una cosa, otro día otra. En un minuto expresa algo y de inmediato dice lo contrario. Está desesperado y no sabe como salir del embrollo en el que se metió para satisfacer los intereses del sionismo.
Al delirante pedófilo, esta guerra le está pasando factura. Cada vez más personas en el mundo, y por supuesto en los propios EEUU, van dándose cuenta de su despotismo y crueldad, así como de sus expresiones y decisiones ambiguas.
Por el contrario, en Irán, las autoridades políticas y militares, pese a las circunstancias difíciles, han tomado las decisiones adecuadas en todos los niveles, mientras la población iraní ha estado unida con firmeza para defender a sus líderes, a la patria y su sistema político, movilizándose permanentemente en las calles, hasta la madrugada, sin miedo a las bombas del enemigo.
Un personaje que destaca en estos duros momentos es el portavoz de la máxima autoridad militar iraní, el teniente coronel Ibrahim Zolfaghari, encargado de dar respuesta a las bravuconadas de los invasores y de informar al mundo sobre los golpes que el enemigo está recibiendo diariamente en esta guerra impuesta.
Especialistas militares señalan que Irán, pese a los golpes que también ha recibido como resultado de esta agresión llevada adelante desde varios flancos, con el apoyo de diversos países, ha emergido como una potencia militar, tecnológica y política. El propio Trump, en una de sus alocuciones, reconoció que se enfrenta a uno de los países más poderosos del mundo.
El control del estrecho de Ormuz, por donde circulan los buques petroleros desde Asia Occidental hacia el resto del mundo, está a cargo de Irán, lo cual ha generado total desesperación en Donald Trump que no ha podido revertir esta situación, pese a las amenazas que ha lanzado. Ni siquiera sus socios de la OTAN le han dado un espaldarazo, lo cual ha hecho que el mandatario estadounidense se ponga más alterado.
Los portaviones estadounidenses se marcharon de la zona del Golfo Pérsico, ante la imposibilidad de contrarrestar los ataques de las fuerzas navales iraníes. El portaviones USS Gerald R. Ford salió huyendo, demostrando así la falacia de la invencibilidad de la armada estadounidense.
La situación económica mundial, en especial la de EEUU, está sufriendo un impacto grande, registrándose un incremento considerable en los precios de la gasolina, lo cual se suma al aumento de los precios de los alimentos, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos estadounidenses.
En su desesperación, Trump deja ver lo demente que es. El pedófilo no disimula nada.
El 4 de marzo de 2026 le resultó divertido hundir en aguas internacionales la fragata iraní IRIS Dena que regresaba de unos ejercicios militares en la India, en los cuales también participó EEUU, provocando el martirio de 87 de sus tripulantes.
El trastornado mandatario estadounidense ordenó 2 de abril de 2026 bombardear el puente B1 en Karaj, cuya construcción se estaba finalizando y que lo hubiese convertido en el más alto de Irán y de Asia Occidental. Ese mismo día, en un ataque conjunto entre EEUU e Israel, se destruyó el Instituto Pasteur, centro científico de renombre internacional, con más de 100 años de existencia, encargado de producir vacunas y medicamentos contra diversas enfermedades.
En el primer día de la cobarde invasión contra la República Islámica de Irán, Trump pasó de negar el ataque con misiles Tomahawk a una escuela en Minab, donde fueron martirizadas más de 170 niñas, a acusar a Irán de ser responsable de ese acto criminal.
Bajo sus órdenes, y por supuesto del genocida de Netanyahu, Irán está siendo sometida a ataques contra su infraestructura básica y contra centros de investigación científica, universidades, escuelas, hospitales, centros de salud. Con todo esto, Trump quiere mostrar al mundo que está venciendo en la guerra en la que el mismo se enfrascó y de la cual, tal como van las cosas, no saldrá victorioso.
Trump quiere arrasar Irán, tal como lo hizo con la parte norte de Corea entre 1950 y 1953, país sobre el que lanzaron 635 mil toneladas de bombas y 33 mil toneladas de napalm. Con la destrucción de las principales industrias iraníes, los criminales estadounidenses e israelíes pretenden paralizar la economía del país, para de esa manera provocar su colapso. Retornarla a la edad de piedra, es su amenaza, como lo han repetido en varias ocasiones. Para ello no dudan en cometer todo tipo de crímenes de guerra.
EEUU tiene 40 millones de pobres y 17 en situación de pobreza extrema, la tasa de consumo de drogas en mayores de doce años es de más del 50%, muchachos y jóvenes absorbidos por la ingesta de marihuana, crack, LSD, cocaína, heroína o fentanilo que les ha provocado trastornos físicos y sicológicos agravados, en muchos casos, por el abandono familiar, la separación de sus padres y el alcoholismo. Una vida sin valores éticos, que los lleva a cometer todo tipo de crímenes como el asesinato de sus propios compañeros y maestros en escuelas, colegios, universidades o a dedicarse a la prostitución, convirtiendo a muchas mujeres en esclavas sexuales, siendo la pornografía una de las principales industrias de la economía estadounidense, mientras las prisiones se llenan cada vez más de hombres y mujeres negras debido a las políticas racistas existentes en esa nación. EEUU vive realmente en la edad de piedra y eso quiere imponer a Irán.
Durante 250 años, el sistema dominante estadounidense ha demostrado ser modelo de barbarie, incultura y crueldad. Trump, el abusador de niñas de la lista de Epstein, es apenas un representante de toda una estructura putrefacta, cuya clase política resalta por su inmundicia y su falta de valores humanos.
A diferencia de los arrogantes del mal, Irán ha sobresalido a lo largo de 4000 años de historia, demostrado a través de su arquitectura con la impresionante Persépolis o sus maravillosas mezquitas, la belleza de su poesía y literatura con autores como Rumi o Hafez, la exquisites de su arte culinario con postres como el Sohan, con azafrán y pistacho y, sobre todo, con el desarrollo de valores espirituales que como pueblo y nación han sabido apuntalar en su gente, fundamentalmente desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979.
Los que creen ser dueños del mundo, los usurpadores de territorios y riquezas de otros pueblos, los esclavistas, los colonizadores, los genocidas, los ramplones, los abusadores de niños jamás podrán comprender el espíritu de Ashura que forma parte de la fortaleza ética y moral de los seguidores del imam Husain ibn Alí y de esa mujer extraordinaria que fue Zainab Al Kubra.
La edad de piedra es la que vive la humanidad bajo el capitalismo, en su última etapa, donde los ignorantes y pervertidos quieren acabar con los pueblos y sistemas que luchan por construir un mundo mejor como Cuba e Irán.
El cambio de época vendrá preñado de dolor, pero el triunfo del bien sobre el mal se dará y los de la clase de Epstein, adoradores de Baal y del capital serán derrotados. Irán y las fuerzas de la resistencia abrirán el camino para edificar un sistema mundial basado en la solidaridad humana y el desarrollo de la ciencia, la cultura y la verdadera espiritualidad.
El ejemplo del Líder Supremo, mártir Ayatolá Seyyed Alí Jamenei, guiará a Irán y la humanidad toda a la victoria.
5 de abril de 2026
La Haine







