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EE.UU., Cuba, EE.UU. :: 06/08/2026

Marco Rubio y el fantasma de Ronald Reagan

Tatiana Coll
Los Documentos de Santa Fe decían: "Es necesario detener la expansión colonial (¡sic!) castrista y a la subversión que conlleva"

No sé si alguno de los famosos think-tanks que redactaron los Documentos de Santa Fe, seguirán con vida y capacidad, aunque en realidad los tanques nunca han pensado, para relanzar ahora las ideas que vertieron al mundo en los años 80. El objetivo: lograr el triunfo de Ronald Reagan a la presidencia de EEUU y, con ello, dar un vuelco radical a la política de Carter. Se iniciaba lo que se definió como el fin de la contención al avance socialista, sustituido por el roll-back, o sea retrotraer el campo y eliminar a la URSS. El documento de Rubio tiene las mismas ideas, encaje y objetivo: eliminar al gobierno de Cuba, a partir de una fragmentación y confrontación interna, provocada por medidas económicas, políticas y mediáticas.

El mensaje reiterado es: "El continente americano está bajo ataque externo e interno. América Latina (AL), la compañera y aliada tradicional de EEUU, está siendo penetrada por el poder soviético, invadida por satélites y sustitutos, apoyados y abastecidos por los soviéticos (...) la inquebrantable unidad norteamericana (NA) con AL y el Caribe por medio de la cual NA logra equilibrar los poderes políticos y económicos del viejo mundo, África y Asia están en peligro (...) EEUU está siendo desplazado del Caribe y Centroamérica por un sofisticado, pero brutal superpoder extracontinental, la influencia soviética se ha expandido poderosamente desde 1959 (...) La ayuda cubana a movimientos de izquierda en Nicaragua, El Salvador y Guatemala ha convertido a Centroamérica en una región de inestabilidad.

La Habana tendrá que responder por su política de agresión contra países hermanos (se refieren a sus hermanos la caterva de dictadores que dominaba y provocó las revoluciones) y el problema obvio de la presencia militar y de inteligencia de la URSS en la isla (...) Una acción decisiva como fue la ocupación de República Dominicana en 1965, ha sido remplazada por acciones retrógradas (como los acuerdos Carter-Torrijos sobre Panamá). Se requiere retomar una iniciativa estratégica, revitalizar el TIAR, la OEA, retomar la Doctrina Monroe y apoyar a las naciones independientes para que sobrevivan a la subversión".

Los tanques-pensantes esbozaron la idea de que se había conformado un gran triángulo hostil que rompía la seguridad NA. Éste partía de Cuba, tocaba la isla de Granada, llegaba a Managua y regresaba a La Habana. La delimitación de seguridad de EEUU partía de la base Roosevelt en Puerto Rico, pasaba por Panamá y regresaba a la base de Guantánamo en Cuba.

Por ello, Maurice Bishop, el dirigente de la Nueva Joya que gobernaba Granada, fue calificado como peligroso agente, que permitió la construcción de un "peligroso" aeropuerto cerca del canal. A Torrijos lo calificaron de régimen militar de izquierda que realizó la transferencia de armas a sandinistas y salvadoreños, por lo tanto "Es necesario detener la expansión colonial (¡sic!) castrista y a la subversión que conlleva. Ésta es un área en disputa y es territorio soberano de nuestros aliados. El balance de ganancia favorece a la URSS. EEUU no quisiera intervenir a menos que los estados favorezcan la intrusión imperialista de la URSS".

Ya Fidel había respondido claramente a estas acusaciones en el documento de Llamamiento de la Revolución cubana a la Revolución latinoamericana señalando que: "si no cesan los ataques piratas que se realizan desde territorio norteamericano y otros países del Caribe, así como el entrenamiento de mercenarios para realizar actos de sabotaje contra la revolución cubana, el envío de agentes, armas y explosivos al territorio de Cuba, el pueblo de Cuba se considerará con igual derecho a ayudar con los recursos a su alcance a los movimientos revolucionarios en todos aquellos países que practiquen semejante intromisión en los asuntos internos de nuestra patria".

La intervención evidentemente se abalanzó: invasión de marines a Granada y asesinato de Bishop, misteriosa caída del avión de Torrijos, diez años de guerra a Nicaragua por la Contra, abastecimiento y sostén de las dictaduras de El Salvador y Guatemala. También logró acabar con la URSS su malsana obsesión. La verdad es que el temible socialismo soviético se "desmerengó" desde dentro como dijo Fidel, penetrado por la perorata ideológica, hoy llamada "narrativa", del mercado y la libertad de acumular y consumir.

Rubio retoma la obsesión y hace de Cuba, con el mismo lenguaje y ejemplos, un reducto actual de malignidad comunista que subsiste a pesar de todos los intentos "humanistas" por liberar al pueblo cubano. Rubio se congratula de las medidas de cerco total que prácticamente implican un genocidio. El análisis de Reagan suponía a Cuba como un mero satélite, incapaz de sobrevivir por sí solo, un error que NA hace con frecuencia, subestimar todas las increíbles capacidades del gobierno y pueblo de Cuba. Hoy cientos de países que votan en contra del bloqueo no se atreven a protestar frente a la barbarie, tampoco frente a los bombardeos en Medio Oriente, como no lo hicieron frente a miles de víctimas de las dictaduras que se impusieron en el continente en los años 70 y 80.

La Jornada

 

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