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Mundo :: 26/08/2006

Paren el TLC que me quiero bajar

Ignacio Cirio
En el riel de un acuerdo de "libre" comercio entre Uruguay y EE.UU. :: El gobierno puso proa a una negociación comercial profunda con Estados Unidos

"Estados Unidos no está sin dormir pensando que vamos a iniciar una negociación. Sin embargo, en el Senado debemos saber qué lineamientos se van a plantear. ¿El Gobierno quiere mantener o no el sistema de monopolios públicos? ¿Es un pecado decirlo? Creo que es importante y va a dar plazos adecuados -como en otros temas- para que los monopolios se puedan desmantelar.

Si se van a dar plazos, lo primero que hay que reconocer es que lo que se defendió con un plebiscito, se entrega con un acuerdo. Es muy sencillo. Los plebiscitos que se hicieron quedaron supeditados a una gran negociación con Estados Unidos, donde el imperio nos dice que para la inserción externa del país tenemos que desmantelar lo que decidimos por la vía de la soberanía popular".

Así, palabra más, adjetivos menos (1) disparó a boca de jarro el ex canciller Sergio Abreu a los ministros de Economía Danilo Astori y de Relaciones Exteriores Reinaldo Gargano durante la interpelación del pasado martes 22 en el Senado. Es que dicha instancia, unida por su vértice con el cónclave de líderes políticos del día anterior, terminó por despejar lo que para muchos, aún con un sillón en el gabinete de ministros, constituía una incógnita existencial: el gobierno puso proa a una negociación comercial profunda con Estados Unidos que, de acuerdo a los parámetros adelantados por la administración Bush -que obviamente es banca en esta mesa-, tiene necesariamente como destino un pacto que caerá bajo el formato de TLC (Tratado de Libre Comercio).

Al punto esto es así que el propio Dr. Tabaré Vázquez entregó copia a los titulares del abanico partidario con los principales adelantos de lo que será la negociación, para la cual, se adelanta, el país cuenta con el plazo perentorio de 60 días, que ya están corriendo. En efecto la "Evaluación preliminar de un posible acuerdo con los Estados Unidos" (2) es aclaratoria -aunque no novedosa- en apuntar los principales reclamos del imperio hacia el estado tapón y/o consecuencias del camino ya elegido: ruptura con el MERCOSUR, eliminación de monopolios estatales, vía libre en materia de patentes y propiedad intelectual... Un listado que ya fuera analizado in extenso en este semanario a través de sus artículos editoriales (ver, por ejemplo, el de esta edición).

Otra "incógnita" también se despejó: más allá de alguna fractura interna dentro de las bancadas, habrá votos de los partidos que cincelaron el Uruguay durante 170 años para que el tren del acuerdo anexionista de su pitazo de partida. Queda claro, además, que el arribo o no a un TLC será el dato fundamental a recoger por parte de la historia de la primera administración autodenominada "progresista" en la Tacita de Plata. Si finalmente se rubrica, las próximas décadas mostrarán a un Uruguay recortándose de sus aliados estratégicos y fungiendo el rol de cuña que para él soñara Lord Canning, esperemos que sin el empuje suficiente como para desestructurar definitivamente un proceso de talla continental que se retrotrae en hondura a las guerras de independencia.

Si, en cambio, algún guardagujas salvador acciona el cambio de riel a tiempo, no es seguro que el paisito retome la senda que de él espera la América mestiza, pero al menos habrá tiempo de seguir intentándolo.


Venezuela, sin amigos

A su turno y sin faltar ninguno, los senadores de la oposición dedicaron buenas porciones de sus intervenciones a criticar, en algunos casos con suma dureza, el "acercamiento" de Uruguay a Venezuela. La nación que lidera Hugo Chávez, apenas desde este año integra el MERCOSUR y sin embargo ya ha llevado más allá de lo que el resto del bloque su idea de integración regional. ¿Cómo? Agarrando sin chistar varios de los hierros calientes que aguardaban al actual Ejecutivo desde aún antes de asumir.

El caso emblemático fue el de la suspendida cooperativa de ahorro y crédito COFAC, hoy convertida en BANDES Uruguay, capitalizada a nivel del Banco Central y con amplio respaldo de su institución matriz, pero aún impedida de operar por los sucesivos obstáculos políticos interpuestos desde Economía. "Llegamos a dar una mano y terminamos comprando un banco", confesó escéptica una fuente diplomática venezolana. Pero sume y siga: capitalizando ALUR en Bella Unión; ofertando a ANCAP un joint venture para la exploración conjunta de yacimientos petrolíferos vírgenes en la cuenca del Orinoco; financiando la compra de maquinaria estratégica para la recuperada FUNSA Uruguay y bastante más.

Los argumentos en contra de la inclusión de los bolivarianos en el bloque sudamericano fueron desde el viejo modelo de guerra fría -arguyendo una supuesta "carrera armamentista" de parte de Caracas- hasta de racismo liso y llano: "no está de acuerdo a nuestras costumbres y nuestra idiosincrasia" (Heber).

Ahora bien, que los sectores políticos más reaccionarios aprovechen el escenario montado en torno a la interpelación para fustigar a lo que a todas luces aparece como locomotora ideológica a la vez que económica de un proceso de cambios estructurales en el sur de América no escapa a lo esperable. Lo que sí resultó un silencio ensordecedor fueron las voces frenteamplistas-progresistas que se alzaran en defensa de la Revolución Bolivariana y sus pasos concretos de integración más allá de la licuefacción de mercados y simplificaciones aduaneras. Apenas la tímida voz del apabullado Gargano se hizo oír para justificar las buenas migas con Chávez por razones de su poderío energético. Imaginamos que en más de un despacho diplomático se estarán preguntando, luego de varios millones de dólares invertidos y hasta una yegua criolla transportada a los llanos venezolanos: ¿dónde están los amigos de Venezuela?

NOTAS

1. La cita, con subrayado nuestro, es tomada de la versión no corregida de la versión taquigráfica de la intervención del parlamentario blanco.
2. El texto íntegro puede consultarse, entre otras fuentes, en la edición de la Juventud del miércoles 23 o en el sitio de Presidencia: www.presidencia.gub.uy/_web/noticias/2006/08/conveniourusa2.pdf


¿Referéndum(s)?

Mientras la sopa de letras acerca de un tratado anexionista con Washington se cocinaba a fuego lento esta semana el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, "no descartó la posibilidad de que se realice un referéndum" sobre el mismo (Últimas Noticias, sábado 19). Nin manejó la posibilidad -puesto que un tratado internacional, para entrar en vigor deberá pasar por la aprobación del Poder Legislativo-, aunque adelantó que no será el Ejecutivo el que lo establezca o impulse.

Dijo, según el citado diario que sería "sano" que la sociedad uruguaya discuta esas cosas, y si se produce ese tipo de discusiones el gobierno "está dispuesto" a apoyarlas y estimularlas. Si la consideración pública es llevar adelante un referéndum, el gobierno puede "comprometerse a apoyar y estimular dicha iniciativa".

En tanto, otras consultas populares están en ciernes. El dirigente de la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas Héctor Morales dijo a Siete sobre Siete que su organización se encuentra ultimando detalles de procedimiento para intentar anular la ley de creación de las AFAPs, los organismos privados de previsión social.

Semanario siete sobre siete

 

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