Primer Encuentro Nacional de solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano
Los días 10 y 11 de marzo se llevaron a cabo las actividades del Primer Encuentro Nacional de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano en la Ciudad de México.
En el acto inaugural, se realizó una conferencia a cargo de Narciso Isa Conde y Miguel Urbano Rodrigues quienes destacaron la importancia del proceso revolucionario colombiano para las luchas de América Latina.
Tras una puntualizada exposición de la situación de Colombia y la denuncia de la política de Seguridad Democrática de Álvaro Uribe Vélez y el paramilitarismo, se habló de la legitimidad de la combinación de todas las formas de lucha; entre ellas, mereció especial mención la lucha revolucionaria de las FARC-EP.
Al encuentro se registraron 170 personas y se contó con la presencia de 36 organizaciones sociales, así como estudiantes de diferentes escuelas y colectivos. Los participantes llegaron provenientes de 10 entidades del país. Además, asistieron al encuentro delegaciones internacionales: Chile, Colombia, España y Estados Unidos. También se hicieron llegar al PENSLPC saludos y ponencias desde Dinamarca y Colombia.
Se llevó a cabo la discusión de las cuatro mesas de trabajo: Situación actual en Colombia; Prisioneros de la oligarquía y el imperio; Solidaridad, organización y estructuración del MMSLPC y Planes imperiales e integración latinoamericana y caribeña.
En las ponencias y participaciones, destacó la mención de los vínculos del gobierno de Colombia con el narcotráfico y el paramilitarismo; además de la denuncia de la política de Seguridad Democrática como instrumento de represión contra el pueblo colombiano.
Los participantes expresaron su respaldo a la exigencia de la renuncia de Álvaro Uribe Vélez y a la conformación de un gobierno de reconstrucción y reconciliación nacional en Colombia.
Se señaló como alarmante la colombianización de México como resultado de la aplicación de la política uribista de terrorismo de Estado por parte de Felipe Calderón en nuestro país. Se denunció al embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio, por sus conocidos nexos con el narcotráfico y por valerse de cargos diplomáticos anteriores para extender las redes del narcotráfico colombiano a otros países.
Sobre los presos políticos colombianos, se hizo especial énfasis en los casos de Simón Trinidad y Sonia, combatientes de las FARC que están siendo juzgados en Estados Unidos, en evidente violación a la soberanía nacional colombiana. Se hizo también mención de Ricardo González y Oliverio Medina, miembros de la Comisión Internacional de las FARC; además se exigió la libertad de Francisco Caraballo.
Las diferentes ponencias presentadas expresaron su respaldo a la iniciativa de las FARC-EP sobre el canje de prisioneros entre el gobierno y la insurgencia.
Se consolidó la estructura organizativa del Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano y se vertieron iniciativas de solidaridad.
Se resolvió luchar por la abolición de los planes imperiales como los TLCs, el Plan Puebla Panamá, el Plan Colombia, el Plan Patriota, el Plan Victoria, la Iniciativa Regional Andina y el ALCA, entre otros, por genocidas y destructores de nuestra cultura. Asimismo, los participantes en dicho encuentro coincidieron en que la integración de América Latina nada tiene que ver con modelos de subordinación económica a una potencia hegemónica, sino que se trata de tender vínculos de solidaridad entre los pueblos.
En el encuentro, se realizó una actividad cultural con música alusiva a Colombia y a la continuación en ese país de la lucha emprendida por el Libertador Simón Bolívar; se expresó la solidaridad con la lucha en Colombia y América Latina.
El Primer Encuentro Nacional de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano concluyó tras una sesión plenaria de la que salieron resolutivos de plan de acción en solidaridad con las luchas del pueblo colombiano. Destacan actividades de denuncia de la situación actual en Colombia; así como movilizaciones en demanda del canje de prisioneros, por la salida del embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio, y en respaldo a la exigencia de renuncia de Álvaro Uribe Vélez.







