lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cR5E

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

14/03/2011 :: Uruguay

Raúl Sendic el tupamaro, su pensamiento revolucionario (III)

x El Muerto que Habla
El último capítulo del libro de Jorge Zabalza sobre el pensamiento revolucionario de Raul Sendic titulado "La ultima mirada del guerrillero"

El último remolino

“Sendic pasa por la vida provocando remolinos de hechos”... un trazo exacto de Samuel Blixen para describir al Sendic que hacía política a puro músculo, con gestos y actitudes más que con discursos. Lo extraordinario de su reacción frente al copamiento de La Tablada es cómo Sendic se dió maña para provocar su último remolino de hechos, el que lo mostró en genio y figura, en toda su dimensión de revolucionario cuando apenas le restaban tres meses de vida.

Jorge Baños había hecho sus denuncias en la propia sede del MLN (T), luego vino la declaración del comité ejecutivo y, además, nada más ni nada menos que Sendic, con sus sobrados antecedentes en materia de lucha guerrillera, se comprometía con los combatientes de La Tablada...dos más dos son cuatro, más que suficiente para que se encendieran las alarmas rojas en el sistema.

Los remolinos también acarrearon compromisos prácticos. Antiguos miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo y jóvenes integrantes del MTP, cruzaban el Plata buscando refugio. Decenas de manos golpearon las puertas de la casa de Raúl Sendic, las de CX 44 Radio Panamericana y las del local central del MLN (T), todos, absolutamente todos, encontraron el abrazo fraternal de los tupamaros y una ruta clandestina de solidaridad que los puso a salvo de la represión.

En esta, podríamos decir, su última actuación política, Raúl Sendic midió los hechos y sus consecuencias con la vara guerrillera que siempre llevaba en la mano. No es nada aventurado definirlo como una persona que ordenaba sus ideas entorno a su mirada guerrillera y que fue ese orden el que siempre le permitió responder a las situaciones más apremiantes con un claro sentido revolucionario.

El sorpresivo asalto al cuartel de La Tablada no le provocó escozor, tampoco lo asombró que se hiciera en democracia, estaba preparado ideológicamente para integrar la acción armada a una concepción revolucionaria, podía criticar el análisis de Gorriarán y sus compañeros pero sin escatimar palabras de elogio y admiración a la audacia y la técnica de la operación militar. En definitiva el Raú Sendic de enero de 1989 podía concebir sin dificultades un Moncada en democracia.

El sorpresivo asalto al cuartel de La Tablada no le provocó escozor, tampoco lo asombró que se hiciera en democracia, estaba preparado ideológicamente para integrar la acción armada a una concepción revolucionaria, podía criticar el análisis de Gorriarán y sus compañeros pero sin escatimar palabras de elogio y admiración a la audacia y la técnica de la operación militar. En definitiva el Raú Sendic de enero de 1989 podía concebir sin dificultades un Moncada en democracia.

“El Centro de Instrucción de la Marina estaba enclavado en la rinconera que forman el arranque de la rambla portuaria y el extremo este del puerto de Montevideo. Delante de él se extiende la ciudad; detrás suyo la bahía. Para entrar o salir de él se debe cruzar la ciudad o bordearla por la rambla costanera. Operar en el Cantro de Instrucción de la Marina es hacerlo en la boca del lobo” (Actas Tupamaras, 1971), la MLN (T) se llevó todas las armas.

(...) “ por las cercanías permanecía estacionado el camión: un pareja de ‘enamorados’ ocupaba la cabina; la caja, toda cubierta por una lona, podía contener, según las apariencias, cajones, verduras, comestibles, cualquier cosa, menos 17 personas. (...) “aparece un policía que se acerca a la cabina e interroga y pide documentos a la pareja. Bajo la lona, 17 caños apuntan al inoportuno. Entre cansado y borracho, más lo segundo que lo primero, el uniformado apoya una mano en la baranda, o al menos, esa fué su intención. En realidad, la apoyó, lona por medio, en el brazo de un compañero, que se mantuvo lo más quieto posible. Por suerte el hombre no estaba en condiciones de diferenciar entre madera y un antebrazo. Le alcanzan los documentos, los mira, los devuelve y se va. La lona se infla del respiro hondo de los compañeros. De haber tenido que enfrentar al milico, los 17 amontonados y dispuestos a meter bala, aquello pudo ser un desastre”.

Fernando Garín era el nombre del tupamaro infiltrado en la Marina, que llegó al grado de cabo y que, bajo el mando de Raúl Sendic, fué el artífice de la planificación y el desarrollo de la operación,. El compañero se hizo cargo de reducir al soldado que estaba de guardia en la azotea del cuartel: (...) “ al aproximársele Garín y decirle que viene a relevarlo, sorprendido el guardia argumenta que aún no es la hora. Al tiempo que se va acercando, Garín que esos policías que vé (tupas disfrazados de policías que estaban en la vereda) han venido a buscarlo y que tendrá que acompañarlos; cuando llega junto a él lo encañona, pero el hombre se resiste, negándose a entregar su fusil y focejeando por él. Sólo se rinde cuando siente en la cabeza el caño del arma de Garín. Ésta, ya con el AR15 en su poder, apunta al guardia de abajo, y le grita que no se mueva, mientras unica al reducido en la misma línea de fuego”.

El relato escrito en el Penal de Punta Carretas por el recordado Fernando “Falsa Escuadra” Rodríguez, deja la sensación de que todo se balanceaba sobre una telaraña que, por cualquier imprevisto, se podía cortar y la veintena de tupamaros quedar sin otras salidas que atravesar al Ciudad Vieja –previsible masacre- o salir a todo trapo por la rambla, donde de chocar con un patrullero quedarían encajonados. Por supuesto que en la planificación se tomaron en cuenta hasta los más mínimos detalles –no en vano participó de ella Garín-, pero lo fortuito fue un aspecto fundamental para que las armas pasaran al campo de la revolución sin que se haya disparado un sólo tiro.

Los compañeros fueron dueños del cuartel durante más de una hora; la fotografía con la bandera de Artigas con la estrella y la “T”, símbolo de los tupamaros, ondeando del mástil del cuartel de la Marina, salió en tapa en todos los diarios y en todos los noticieros televisivos. La operación provocó en la gente la sensación de que a partir de ese día la cosa iba muy en serio, no era lo mismo que después de la toma de Pando, lástima que ese sentimiento reviritió sobre nuestro grupos armados en forma de triunfalismo, algo que tuvo consecuencias muy negativas..

Con el resto de la dirección histórica del MLN (T) presa en Punta Carretas, Raúl se hizo cargo de coordinar la planificación y de comandar el desarrollo de la operación, siempre poniendo el cuero para sustentar sus ideas. Fernán Pucurull fué otro compañero importante en la concreción de la tarea. Raúl Sendic sabía muy bien que la toma de un cuartel puede terminar en desastre como en el Moncada o Monte Chingolo, que el episodio de la Marina en Uruguay había sido exitoso por una dosis de fortuna, tenía la experiencia suficiente para admirar la toma de La Tablada y comprender que no piudeira alcanzar sus objetivos.

De la misma manera que la caída de Sendic en la Ciudad Vieja (1972) marcó en lo subjetivo un punto final de la lucha guerrillera, muchísimos tupas sentimos que desde el 28 de abril de 1989 se navega a la deriva y que, para peor de males, se ha perdido la brújula y ya no se sabe ni dónde queda el norte. La muerte de Sendic dejó al movimiento tupamaro sin el ancla que lo enganchaba con el pensamiento revolucionario.


DECLARACIÓN DEL MLN(T)

“Ante los trágicos acontecimientos que vive la República Argentina, el MLN entiende necesario formular públicamente las siguientes consideraciones.

Hasta el día de la fecha las informaciones disponibles han venido pautadas por un denominador común: la confusión. Desde el comienzo de los hechos se han dado versiones contradictorias y cambiantes. Esto se sigue produciendo hoy mismo cuando se comunica un número creciente de muertos en La Tablada a medida que pasan los días y luego de haber cesado hace ya tiempo los combates.”(…)” Esperamos que con el transcurso de los días y cuando se realice el juicio oral y público de los prisioneros, estos y otros extremos puedan ser esclarecidos.

No ha sido esta la primera ocupación por la violencia de un cuartel en la Argentina, por el contrario, en menos de dos años, hasta tres veces los ha habido y en varios lugares. Sin ir más lejos el propio cuartel de La Tablada estaba ‘ocupado’ aún ya que quién fungía como comandante declaró públicamente ser hombre de Seineldín”.

En materia de violencia y remitiéndonos sólo a esta etapa de la vida argentina ha sido púlica la existencia de bandas paramilitares de ultraderecha actuando impunemente, como así también la persistencia de infinidad de desaparecidos adultos y niños cuyo paradero permanece desconocido a pesar de las heroicas luchas populares.

Era y es notorio el riesgo de golpe de Estado.

Esos antecedentes y la doble moral flagrante tanto del gobierno como de las FFAA pueden dar lugar a actitudes erróneas y desesperadas por parte de hombres y organizaciones del pueblo argentino.

Sin embargo de tanta oscuridad que, como es lógico, impide una toma de posción definitiva y acabada, el MLN entiende que frente a la gravedad de los hechos resulta insoslayable el comentario comprometido y más claro que la mala información permita.

Muy en especial frente al dato que han sido compañeros del Movimiento Todos por la Patria los autores de ataque al cuartel.

Ante ese hecho –que seguiremos considerando hipotético hasta que obtengamos noticias directas de fuentes que nos merezacan plena confianza- el MLN debe declarar que no alcanza a comprender ni los móviles ni los objetivos que hayan podido llevar a tal actitud. Pero el mismo tiempo quiere dejar bien claro lo siguiente: el MLN no puede opinar ni en general ni en abstracto. Somos y queremos ser una organización comprometida con la lucha de nuestro pueblo y con la de los pueblos hermanos. Tenemos y queremos tener compañeros y los respetamos como a tales mucho más cuando sus voces están acalladas y su vida ofrendada en un campo de batalla. El compañerismo y la solidaridad no deben estar separados de la crítica cuando en conciencia entedemos que ella es justa. Pero debe ser muy cuidadosa cuando se refiere a quienes ya no pueden defenderse ni discutir porque han puesto la vida detrás de sus ideas. También podemos estar equivocados nosotros y la vida –qué paradoja!- darle la razón a los muertos.

Pero hoy con los elementos que tenemos y reconocemos no son todos, estamos convencidos de que los compañeros se equivocaron y el erro que más nos duele es habernos negado la posibilidad de contar para el futuro con tanto heroísmo y tanto desprendimiento. Pero también hay muchos que se equivocaron y se equivocan sin poner detrás una gota de sangre propia.

Sabemos que est declaración valorada desde las mezquinas cuentas politiqueras que muchos sacan a la hora de subirse o bajarse del carro, que está de moda y da réditos, puede costarnos cara. Pero ni somos baratos ni estamos dispuestos a subirnos a la vocinglería comercial de esa prensa que sólo busca avisos y tiraje aunque camine para ello por sobre los cadáveres de uno y otro bando; ni a la claque de alcahuetes que sólo buscan escalar portándose bien con los que mandan o los que gana; ni menos a ese sacarinado coro que se autodenomina de izquierda, que tiene compañeros y amigos sólo cuando les conviene, dejan en la estacada a la hora en que las papas queman y se apresuran a sacar sucias declaraciones deslindando campos de apuro ya sea en la actitud de Caín, en la de Judas, ya en la de Pilatos según les convenga, pero siempre en ese rubro de la Biblia.

Nosotros queremos que nuestros amigos y nuestros adversarios nos tengan bien claro porque no queremos confundir a nuestro pueblo”.

(…) ”Ahora hay que tener, aunque más no sea, un poco de respeto y de vergüenza ante los caídos.Tenga todo el mundo la seguridad de que nuestra crítica va hecha de buena fe y con grandeza.

EL MLN REAFIRMA: su decisión y voluntad de convivencia pacífica, de lucha política clara y definida por una democracia plena y participativa, de lucha sin tregua contra cualquier clase de tutela que no provenga de la soberanía popular; de enfrentamiento al fascismo. Descarta toda posibilidad de combate que no sea protagonizado por las mayorías populares únicas capaces de llevar adelante con sus propias manos la tarea que el futuro nos depara a todos.

EL MLN ALERTA: contra las informaciones tergiversadas y el aprovechamiento que el fascismo pretende hacer de estos hechos para avanzar contra las posiciones populares, sembrar confusión, desatar la represión e incluso obtener menguados resultados electorales (tanto en el Plebiscito como en las elecciones) porque menguados serán todos los objetivos que se logren sobre la base de despertar las fuerzas del fanatismo y la reacción. Sabemos que los tergiversados hechos de Argentina serán profusamente usados para tratar de impedir un triunfo popular en el plebiscito.

EL MLN DENUNCIA: a las organizaciones políticas y medios de prensa que con plena intención o sin ella justifican y conhonestan a partir de los enfrentamientos de La Tablada, crecientes y renovadas violaciones a los derechos humanos tan flagrantes que hasta aparecen en notas de4 difusión masiva y concluyente graficismo.

EL MLN LLAMA: a estrechar filas en la solidaridad para con el perseguido pueblo argentino y en la lucha contra quienes aquí pretenden aprovechar las circunstancias para imponer sus concepciones autoritarias y retrógradas.

Comité Ejecutivo del MLN (Tupamaros)


BAJO EL FUEGO GRANEADO DE LOS TERRORISTAS VERBALES

Columna de Raúl Sendic, MATE AMARGO (01/02/1989)

“Después de los levantamientos de Rico y de Seineldín quedó en la argentina no un régimen constitucional pleno como ahora se pretende, sino una ‘dualidad de poderes’. Ya en los levantamientos mismos se vió con qué pereza y desidia las supuestas tropas que respondían al Presidente cumplían sus categóricas órdenes de aplastar la rebelión. Ese jefe militar, que vimos en las fotos dirigiéndose a parlamentar con los rebeldes con un cucurucho de helado en la mano, no respondía a Alfonsín sino solamente a lo que es hoy la mayoría en los mandos del Ejército argentino. De esas conversaciones con Sineldín salió un aumento de sueldo para los militares y otras concesiones, todas las cuales fueron ocultadas al pueblo y no hicieron más que envalentonar a los golpistas y aumentar su prestigio en el Ejército. Al parecer ha escapado a los analistas la adhesión descarada del jefe de La Tablada no al presidente alfonsín sino a Seineldín cuando manifestó algo así como: ‘Sabía que no era gente de Seineldín porque yo soy hombre de Seineldín y me hubiera avisado’(…)

“Abriéndose paso hacia los hechos...

...en medio de una tupida trama de mentiras. Si alguien está perdiendo una batalla en estos episodios, es la credibilidad en los grandes medios de difusión. Tuvimos las noticias, completamente fabricadas para causar efectos en la opinión pública, de que había varios extranjeros entre los que coparon el cuartel, con determinación exacta de número y nacionalidades. Esto fue desmentido por los que investigan el caso y...nadie se hizo responsable por haber confundido al pueblo. Después se lanza que al segundo jefe del Cuartel le cortaron la lengua y los testículos (cosa que no corroboran sus propios subordinados presentes) y que el grupo atacante había sido adiestrado por Sendero Luminoso a cambio del pago de 100.000 dólares. Esto no parece compaginar con otra versión de la misma prensa, según la cual varios de los identificados pelearon en Nicaragua y antes en la Argentina, con lo que parece podrían adiestrar a varios movimientos guerrilleros, incluso cobrando más...La técnica, bien estudiada además, con lo que se planean estas campañas, es: mientras la opinión pública está atenta a los acontecimientos, asustarla con una serie de infundios, después se aclararán pero no importa, porque ya la opinión pública está en otra cosa.

(…) ”Los hechos que hemos podido rescatar en medio de tantos infundios son: un grupo de combatientes, algunos de conocida trayectoria anterior y que militarían en el Movimiento Todos por la Patria, aunque no involucran a todo este Movimiento, hicieron una valoración de las amenazas de golpe militar que mencionábamos. Como la información que tenía, e hicieron pública a través de Jorge Baños, incluía un exterminio físico de la izquierda entre otras cosas, resolvieron adelantarse a los acontecimientos. Aunque aquí también la historia nos puede desmentir, es muy probable que se hayan equivocado en la valoración política de la acción. Pero éste no es el centro de nuestro análisis. ´

(…) “Un primer balance precario.

Hay que esperar un tiempo para ver cómo repercute esta acción en el pueblo argentino o si no tiene repercusión incluso. Lo que ahora tenemos es sólo la repercusión sobre la clase política, dada en medio de una histeria informativa. Los terroristas de la palabra no escatimaron epítetos: “delincuentes”, “ratas” se hicieron términos comunes en esos días en los medios de difusión, y por cierto lograron su objetivo de sembrar terror aún a costa de la honestidad en la información.

Buscando algunas consecuencias que tempranamente se pueden sacar de estos acontecimientos lanzados abruptamente sobre la frácil estabilidad política argentina, podríamos anotar:

1) Alfonsín aprovechó la oportunidad para subirse a un carro que le permite por un tiempo aparecer como efectivamente dirigiendo a las FFAA: ‘Esta es mi pelea y la llevaré hasta el final’, dijo en un discurso. Un frente Alfonsín-FFAA, aunque sea precario, no favorece a los golpistas.

2)Tampoco estos quedaron bien parados en la correlación de fuerzas dentro del ejército; les tomaron una de sus bases principales y si no es por la Policía y otras tropas, la operación hubiera tenido éxito (otra vez, como en Las Malvinas, están cuestionados y desprestigiados ante el pueblo también en su capacidad militar).

3) Da una buena excusa para una represión, hasta ahora controlada por el Poder Judicial, sobre las organizaciones de izquierda.

4) Tal vez, antes los sectores más marginados, haya una pérdida de protagonismo de la clase política a favor de los grupos de acción directa de izquierda y de derecha.


¿CUANTOS DE USTEDES CONDENARON EL ASESINATO DE PRISIONEROS?

Columna de Raúl Sendic en MATE AMARGO (15/02/1989)

“En estos días –tanto por la televisión como en la prensa escrita- se han publicado imágenes mostrando cómo después que los guerrilleros que ocuparon La Tablada, se entregaron y eran conducidos con las manos en alto, fueron ametrallados cobardemente por los uniformados”.“Estos crímenes de guerra se habían cometido por millares en la Argentina, pero esta vez se hizo a la vista del pueblo (con la ayuda de los que manejan los medios de prensa que crearon la histeria necesaria para que lo asimilara), a la vista de los políticos y a la vista de los periodistas. Y ¿cuántos de éstos insinuaron una crítica o un discurso condenatorio?.

Si hubiera sucedido en remotas regiones del mundo, seguramente hubiera dado lugar a una condena. Que los que se entregaron con las manos en alto, después de resistir durante treinta horas en un combate desigual, sean asesinados en esa forma tan cobarde, no sólo está reñido con las leyes de la guerra, sino también con la moral militar y con la moral a secas.

Sabemos que a medida que los hechos se vayan decantando, va a aparecer el verdadero rostro de las fuerzas armadas argentinas frente al pueblo de ese país. Aquellas que hicieron lo mismo con cientos que eran combatientes, pero además, con miles que eran simples militantes gremiales y políticos, sólo que esa primera vez lo hicieron en sus carnicerías clandestinas.Después que pasó la histeria vino la historia que las condenó, por lo menos en el corazón de los pueblos (y ahí están las firmas del 25 por ciento de los uruguayos, para los que fueron desde acá a participar del cobarde festín de sangre, sean condenados también por los tribunales).

Estas fuerzas armadas argentinas, que después de matar a 30.000 prisioneros en sus mazmorras, demostraron que cuando se tenían que enfrentar a un enemigo armado, en un campo de batalla como el de Las Malvinas, carecían del más elemental espíritu de combate y se entregaron vergonzosamente (aunque si le hacemos caso a esa prensa complaciente, ahora todos sus integrantes son ‘héroes de Las Malvinas’). Y que ahora se levantan contra su gobierno cada pocos meses y hacen enfrentamientos de opereta entre ellas, demostrando una vez más que son incapaces de enfrentar a un enemigo en igualdad de condiciones.

Hasta que se ven en una superioridad numérica aplastante y recuperan el valor. Pero aún así, no para pelear como soldados, sino para violar las leyes de la guerra, de las que ellas mismas se beneficiaron antes: cuando cayeron prisioneras y fueron devueltas con vida; cuando cayeron prisioneras por decenas en la misma Tablada y fueron devueltas con vida.

Que los que vieron y ocultaron el asesinato de prisioneros en La Tablada no nos vengan a decir que nunca participaron de la violencia. Ellos tendieron la cortina de humo de su terrorismo verbal sobre los prisioneros para justificar ante el pueblo, esos asesinatos. Ellos colaboraron y encubrieron la violencia en su forma más cobarde”.

http://zurdatupa.blogspot.com

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cR5E

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal