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Mundo :: 03/03/2008

Recordando a William Rodgers (Avalon)

La Cizalla Acrata
Texto de Daniel McGowan hablando sobre su amigo Avalon y todo lo concerniente a su muerte en prisión

Esto es un recuerdo, que llega dos años tarde, para mi amigo William Rodgers (conocido por su familia, amigos y gente del movimiento como Avalon). Avalon se quitó la vida el 21 de Diciembre del 2005. Solo dos semanas después de nuestro arresto,que se encuadraba dentro de la operación Backfire y, no sin coincidencia, con el solsticio de invierno. En su ausencia muchos han soltado mierda sobre su actividad dentro del Frente de Liberación de la Tierra. No es sorprendente que quienes nos acusaron lo hayan definido como un líder que reclutaba gente joven e impresionable a los que usar. Esto no solo es falso, sino también insultante para la gente más joven envuelta en este caso, los cuales tomaron parte por decisión propia.
Algunos chivatos incluso maximizaban en sus declaraciones ciertas acciones llevadas a cabo por Avalon para así tratar de minimizar su propia implicación. Otros han lanzado rumores sobre él o fueron a chivarse a investigadores privados.

Conocí por primera vez a Avalon en los meses anteriores a las protestas antiglobalización de 1999 en Seattle y comencé una amistad con él inmediatamente. Su personalidad cálida y su humildad me impresionaron, y además me alegraba de ver que aquel tranquilo ecologista estaba dispuesto a hacer algo más que asistir a los encuentros de Earth First!, donde nos vimos por primera vez. Su racionalidad y su capacidad para pensar rápido nos previno del desastre a nuestro grupo de afinidad durante las protestas de Seattle (puedo decir con orgullo que tomamos parte en el Bloque Negro). Me acuerdo perfectamente de cuando dejamos Seattle, como el me dijo “mantendremos el contacto”. Y si, lo mantuvimos.

Como muchos de nosotros, Avalon sufría de depresión y se desesperaba al ver lo que nuestra propia especie le hace día a día al planeta. Viviendo de manera clandestina, revisando detalles de acciones y viviendo una doble vida, teniendo que dejar de lado muchas cosas, es estresante. Lo sé porque yo también lo hice, pero sin embargo, la experincia de Avalon en ese tipo de vida era muy superior a la mía. No puedo parar de pensar en cómo esa desesperación fue un importante factor en su suicidio. Un grupo de antiguos amigos y un grupo antiterrorista fueron quienes nos llevaron a la cárcel y sacaron a relucir nuestras historias secretas. Quizá para Avalon esto fue la gota que colmó el vaso, aunque nunca podremos estar seguros. Recuerdo ver su nombre en una lista de detenidos en un artículo del New York Times desde una celda en Nueva York. Me dio algo de esperanza, pensé que juntos podríamos luchar contra aquellos cargos, que de nuevo volveríamos a mostrarnos entre nosotros la solidaridad y el honor a nuestras promesas comunes. Muchas veces pienso si Avalon habría sido capaz de frenar el que otros colaborasen con el gobierno, informando sobre los otros. Si habría sido capaz de llegar al corazón de aquellos que traicionaron a los demás. Nunca sabré las respuestas, pero de esto estoy seguro: Avalon prefería morir que cooperar de cualquier forma con este proceso injusto.

Los fiscales, que solo saben de jerarquías y burocracia, no pueden concebir un grupo sin un líder, un orden severo y reglas estrictas. Aprovechando que William se había ido y ya no podría protestar ante lo que dijesen y aprovechando también que era mayor que el resto de nosotros, encontraron en su figura la perfecta cabeza de turco. Se inventaron un supuesto “club de lectura” llevado por él, que según ellos era además una especie de “escuela de entrenamiento para realizar incendios”. En algunos casos decían que el solo había realizado algunos de los incendios, algo que simplemente viendo la cantidad de material inflamable utilizado en ellos se podía ver claramente que era totalmente imposible que fuesen obra de un solo hombre. Pero así es el juego de los chivatos, solo dicen lo que el gobierno les ha dicho que digan, lo que quieren oír. Para ser claro, la gente involucrada en estas acciones y el “club de lectura” son gente como tu y como yo. Tenemos habilidades, algunos para ciertas cosas, y otros, para otras. De cualquier manera, no había una jerarquía, como se dijo, y William Rodgers no era ningún líder del Frente de Liberación de la Tierra.

Avalon, como cualquier de nosotros, tenía sus fallos, y cometía errores, personales y políticos, en la manera en cómo vivía su vida y cómo oponía resistencia a la destrucción medioambiental. Nuestro grupo trató de hacer frente a una de estas áreas (una acusación de conducta sexual indebida) y siento decir que fracasamos, debido a no estar equipados con las ideas y las estrategias justas. Es muy fácil descargar nuestras culpas atacando a los demás. Creo que es bastante mejor idea pensar en qué estamos haciendo nosotros en este mundo antes que criticar a quienes ya no están aquí para defenderse a sí mismos. Siempre pensaba en esto cuando veía las caras desencajadas de mis familiares durante los juicios mientras se lanzaban un montón de acusaciones contra mí. La familia de William ha tenido que soportar un montón de presión en los últimos dos años.

Así que, cuando pienso en avalon, no me creo ni una palabra de lo que dicen los fiscales, ya que según ellos era arrogante y agresivo. No, cuando pienso en él me acuerdo de esa persona de hablares pausados, de una persona compasiva; un ávido, casi obsesivo reciclador; alguien que apoyaba las luchas indígenas y que sentía la conexión entre las culturas basadas en la tierra y la acción ecologista. Sabía que Avalon estaba relacionado con la lucha contra el telescopio del Monte Graham, pero solo después de su muerte descubrí que también estaba relacionado con la campaña para proteger los picos de San Francisco.[1]

Cuando el chivato Jacob Ferguson grabó una conversación mantenida conmigo en 2005, le pregunté cómo estaba Avalon. Me mintió (menuda sorpresa...) y me contó que Avalon estaba feliz, viviendo en una comunidad en Canadá. Recuerdo que me puse realmente contento de oír aquello y pensé en reunirnos de nuevo.
Hace dos años que Avalon nos dejó, y todavía no puedo creerlo. Aunque hiciese años que no le veía no puedo pensar en ello sin sentirme mal. Uno de nosotros nos traicionó y esos causó la muerte de mi amigo. ¿Cómo afrontar la realidad? No tengo ninguna buena respuesta para eso, excepto decir que necesitamos hablar sobre estas cosas y afrontar la muerte en nuestro movimiento. Debemos rendir luto a nuestros amigos. Sobre todo, no debemos olvidarles. Esta es mi contribución al recuerdo de William Rodgers: ecologista radical, activista del Frente de Liberación de la Tierra, y sobre todo, un buen hombre. Te echo de menos, tío.

[1] En el texto original hace referencia a un artículo sobre el tema aparecido en el boletín de Earth First! De Mayo-Junio del 2005.

 

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