Represión y favoritismo en la jornada electoral en Haití dejan cuatro muertos y 40 heridos

Los haitianos acudieron este martes a votar a las primeras elecciones presidenciales y legislativas desde el derrocamiento y secuestro, por parte de EE.UU. y Francia, del presidente Jean Bertrand Aristide, en 2004. La jornada fue accidentada y marcada por el caos porovocado por las fuerzas del orden y los partidarios del candidato de EE.UU., lo que dejó un saldo de cuatro muertos y unos 40 heridos.
De hecho, fueron multitudes las que acudieron a las urnas, incluidos los haitianos pobres que en las últimas elecciones no votaban, que atestaron los centros de votación. Sin embargo muchos de esos centros abrieron con retraso, especialmente en los barrios humildes, y en la medida que se prolongaba la espera de las largas filas, junto a la prepotencia policial y de las fuerzas de la ONU, sobrevino la desesperación y las protestas de la muchedumbre.
En esas circunstancias, dos personas murieron en Puerto Príncipe. Además, un policía y un civil perecieron a tiros en un incidente represivo entre uniformados y electores en Gros-Morne, a lo que se suman seis heridos en el mismo incidente.
Asimismo, un militar chileno de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah) resultó herido con arma blanca. Al parecer intentaban poner impedimentos al sufragio en un centro de votación agrediendo a algunos de los que estaban en la cola, cuando un hombre, que se dio a la fuga entre la aglomeración de votantes, repelió la agresión con un cuchillo.
Autoridades estimaban que en total 40 personas resultaron heridas durante la jornada, que se inició a las 6 de la mañana, principalmente por la actuación policial y por el derrumbe de un muro en un local de votación.
El Consejo Electoral Provisorio llamó a la calma a los enfurecidos votantes, que reclamaban por el retraso, mientras que en el populoso barrio capitalino de Cite Soleil hubo personas que tuvieron que caminar hasta cinco kilómetros bajo el sol para ir a sufragar y que se quejaron de que las autoridades no querían que asistieran.
Aunque justificaron que se trataba de problemas "logísticos", Cite Soleil se ha convertido en símbolo de la crisis política de Haití y cisma entre ricos y pobres. Es una zona donde el ex mandatario Aristide sigue teniendo fuertes simpatías, cuya población parecía este martes volcada en favor del ex presidente René Preval, cercano al dos veces derrocado mandatario constitucional.
En ese contexto, algunos votantes denunciaron que se estaría fraguando un fraude, al acusar que en los barrios ricos ya estaban votando por el empresario Charles Baker, mientras que los habitantes de las zonas pobres debían esperar.
Pero ante las protestas masivas, las autoridades electorales decidieron prolongar las votaciones en algunas zonas del país caribeño hasta la noche para permitir que la mayor parte de la gente pudiera sufragar, de un padrón de 3.5 millones, cuyos resultaron se conocerán en tres días.
Los sondeos, cuya fiabilidad es incierta, daban a Preval ventaja de 27 por ciento. Pero podría haber segunda vuelta en marzo si ningún candidato obtiene 50 por ciento, siempre bajo la observación de la ONU y la Organización de Estados Americanos, que han hecho todo lo posible para evitar la victoria del candidato popular.







