Violenta represión policial en Paraguay contra campesinos
Las movilizaciones campesinas se realizaron en 10 departamentos del país y contaron con la presencia de los sectores afectados por los bajos ingresos de su trabajo, los algodoneros, como también de los productores de sésamo, quienes junto a los demás gremios campesinos se adhirieron a la medida de protesta.
El nuevo ministro de Agricultura y Ganadería, Alfredo Molinas, había afirmado el 3 de febrero la posibilidad de lograr el precio de 2.000 guaraníes por kilo de algodón y había prometido que la solución se tendría "antes del 7 de febrero". Sin embargo el gobierno no cumplió con esta promesa.
Con violenta represión policial terminó la jornada de ayer en una ruta de Paraguay, donde miles de campesinos protestan por los bajos ingresos que obtienen de su arduo trabajo. Unos 40 heridos fue el resultado de la acción represiva de la policía paraguaya contra una marcha pacífica protagonizada ayer por los campesinos cerca de San Estanislao, 300 kilómetros al norte de la capital paraguaya.
Según la información oficial, los efectivos policiales utilizaron proyectiles de goma para detener a los manifestantes. De acuerdo con la fiscal que ordenó el desalojo de la ruta, Lilian Ruiz, 22 campesinos fueron atendidos en el centro hospitalario de la localidad.
Con la marcha, también realizada en varios puntos del país, la Federación Nacional Campesina (FNC) -principal organización campesina-, exigió una ayuda económica excepcional para compensar una reducción en el precio local del algodón. Según Odilón Espínola, de la FNC, "nos quieren pagar precios irrisorios por las cosechas".
Pese a las promesas en contrario, el gobierno paraguayo fijó el precio del rubro en mil 550 guaraníes, unos 29 centavos de dólar, más un subsidio de 200 guaraníes, cerca de 10 centavos dólar, por kilogramo de algodón. Los campesinos exigen dos mil guaraníes por cada kilogramo (unos 40 centavos de dólar).
A fines de enero, Ricardo Garay renunció al cargo de ministro de Agricultura y Ganadería, debido a discrepancias con el presidente paraguayo, Nicanor Duarte, en relación con este subsidio.







