(16-18 de junio) Lucha contra la vieja Europa. Abolición de la realidad capitalista. En el 2005 también en Luxemburgo.
[Traducido por Cancan para La Haine] Manifiesto, presentación y calendario de acciones de RISE, con quien La Haine se coordinará para realizar la cobertura informativa en castellano de las movilizaciones.
La contracumbre de Luxemburgo.
Desde el 1 de enero, Luxemburgo ostenta la presidencia del Consejo de la Unión Europea. Esto significa que el gobierno luxemburgués es el que coordina el trabajo y el que fija las prioridades de la Unión Europea durante un semestre. En este texto, queremos explicar por qué esta es una ocasión para llevar nuestra protesta a las calles y qué forma queremos darle a esa protesta. Por un lado queremos daros a conocer cual es nuestra crítica de la Unión Europea, y por otro lado, queremos sobretodo difundir la información y convocar a la gente para que acuda a las movilizaciones que se desarrollarán en junio en Luxemburgo.
Hemos elaborado tres principios políticos básicos resultantes de un consenso mínimo para llevar a cabo esta movilización: anticapitalismo, antinacionalismo y auto-organización. En este texto os adelantamos un pequeño esbozo de lo que esto significa en relación con la Unión Europea. Los textos que siguen a continuación profundizarán en diferentes aspectos y tratarán de desarrollar lo que serán las movilizaciones previstas para junio.
En el día a día, la presidencia luxemburguesa se hace notar especialmente mediante la presencia de pequeñas banderitas y carteles que nos han impuesto por todos lados y que nos recuerdan la gran responsabilidad que recae sobre nuestro pequeño país. Pero, ¿qué clase de responsabilidad es esta?.
Después de Bruselas y de Estrasburgo, Luxemburgo es la tercera sede en importancia de las instituciones europeas. Tradicionalmente, este país tiene la reputación de ser un país europeo como ejemplo a seguir, con una población europea ejemplarmente integrada y un gobierno que estaría más comprometido en conseguir el equilibro en el seno de la Unión Europea que en sus propios intereses nacionales. Por este motivo, el programa de la presidencia luxemburguesa es ambicioso: Luxemburgo quiere preparar a la Unión Europea, a distintos niveles, para que se adecue a las exigencias del futuro, y en segundo término aclarar la política exterior y las relaciones con Estados Unidos. Por lo tanto los puntos centrales de su programa son la economía y la financiación. De este modo, el proceso de Lisboa, que tiene como objetivo hacer de la Unión Europea el espacio económico más competitivo a nivel mundial, es uno de los temas principales de la presidencia del Consejo en este semestre.
Una particularidad de esta presidencia luxemburguesa es el hecho de que, a diferencia de aquello a lo que nos tienen acostumbrados, la cumbre de clausura de la presidencia esta vez se ha desplazado al exterior, precisamente a Bruselas. Es probable que esta decisión se deba a razones logísticas y de seguridad, pero en todo caso esto responde a la política oficial de la Unión Europea que, después de la ampliación, quiere centralizar todas las reuniones de los jefes de estado en Bruselas a partir del 2006. Sea como sea, el caso es que el placer contestatario de los primeros tiempos de seguir a los jefes de gobierno por numerosas ciudades diferentes parece haber llegado a su fin. Queremos partir precisamente de esta situación para discutir las perspectivas de la resistencia.
Pues a nosotros, ciertamente, también nos atrae eso de ir a incordiar a los jefes de gobierno al margen de las cumbres, pero pocos son los casos en los que dañamos realmente a la maquinaria, y con los medios de represión policial -cada vez más impresionantes- que hay, esto cada vez resulta más difícil de conseguir. Pensamos que debemos, como izquierda que somos, aprovechar esta ocasión para dejar de reaccionar todo el tiempo y para concebir nuestra protesta como una acción ofensiva.
Por esta razón hemos decidido encargarnos de que haya un poco de agitación en el apacible Luxemburgo en lugar de seguir a los jefes de gobierno a Bruselas, ciudad pacificada y con altas medidas de seguridad. Esto quiere decir que podemos y debemos determinar nuestra propia agenda en lo referente a los contenidos. Aceptamos la apuesta con entusiasmo, pues en última instancia los jefes de gobierno que debatirán sobre el pacto de estabilidad no son nuestro centro de interés. Lo que nos importa son los contenidos que queremos llevar a cabo, atacar esta realidad y luchar por una alternativa sin estados, sin jefes.
Es Luxemburgo quien, en calidad de nación europea ejemplar, ha tomado en sus manos las riendas del proyecto europeo. Estas son razones más que suficientes para visitar el Gran Ducado, protestar en las calles y sacudir las limpias y ordenadas cabezas de la tercera capital europea.
Pues si la Unión Europea representa el proyecto capitalista para Europa en general, Luxemburgo representa la modernización y la comunidad de intereses en el seno de la Unión Europea. Europa, en tanto que espacio económico competitivo y adaptado a la competitividad mundial y a las exigencias del momento, es el tema de la presidencia luxemburguesa y el punto de partida de nuestra crítica.
Una crítica de izquierda, como esta que queremos llevar a cabo contra la modernización del proyecto capitalista, no puede limitarse a atacar las diferentes temáticas de la política europea de forma aislada. La política represiva contra los refugiados, la precariedad y la destrucción de los derechos sociales, la militarización, la represión estatal y la vigilancia sobre los individuos, el discurso sobre la formación de una "nación europea". Estas políticas no se desarrollan de forma independiente, una al lado de la otra, sino que confluyen finalmente en un mismo desarrollo: poner en forma el espacio europeo, internamente, externamente y económicamente, y dotarlo de la correspondiente legitimación. Nuestra exigencia es pues igual de ambiciosa que la del gobierno: desarrollar el tema y atacar el desarrollo de Europa globalmente, evidentemente no en el sentido del proceso de Lisboa, sino partiendo de una crítica que se emancipe del capitalismo, exigiendo la autodeterminación y el bienestar para todos.
En lugar de sucumbir a la quimera del capitalismo "humano", que pertenece a los mitos fundadores de Europa, preferimos concentrar nuestros esfuerzos en atacar al capitalismo desde la raíz, para oponerle una alternativa emancipadora y autoorganizada. Indudablemente, la crítica de este falso conjunto es fuertemente pronunciada, pero es igualmente difícil aplicarla en lo concreto en el día a día de esta falsa vida. Queremos invitaros a la acampada y a las movilizaciones que tendrán lugar en junio para buscar juntos las pistas sobre lo que esta emancipación significa en la práctica ¡y para averiguar como podemos reapropiarnos de la vida real!
Queremos una resistencia ofensiva que no se detenga en luchas defensivas aisladas. Y evidentemente no queremos que la protesta contra la Unión Europea recaiga en reivindicaciones represivas como la que exige que se le de más importancia a los estados nacionales.
Pues la Europa capitalista ciertamente no adolece de una falta de naciones o de estados. Efectivamente, las vestimentas nacionales, que llegaron a ser muy limitativas para los intereses capitalistas, únicamente se han cambiado a favor del abrigo europeo, pero sin haberse renunciado a las prendas interiores nacionalistas. Nación y región deben formar el nudo y la "patria", sin renunciar a una identificación con Europa; las concepciones de los partidos dominantes en cuanto a esto no difieren más que en aspectos mínimos. Una identidad europea positiva, en oposición a otro bloques de poder globales, debe ser creada. Más "humana y colectiva" que el capitalismo individual estados-unidos, más "civilizada" que el Oriente fundamentalista y más "democrática" que los herederos estados desintegrados y corrompidos de la Unión Soviética, pero velando porque la zona tapón occidental sea más o menos dócil. Una comunidad solidaria, democrática e ilustrada: esta imagen europea sacada por los pelos y sin embargo proclamada a los cuatros vientos, debe garantizar la identificación individual de los ciudadanos con los intereses del suprapoder europeo y de este modo establecer la legitimidad política de estos últimos. Pero también la denominada sociedad civil europea, que trabaja por una "Europa mejor" mediante el lobbying crítico, es parte de este proyecto sin quererlo. Su imagen de una Europa "buena" y "solidaria" responde con frecuencia a los mismos clichés, a la misma identidad, y no difiere de la imagen de las élites europeas más que en una bella exigencia moral.
De este modo, no es sorprendente que el discurso sobre la "nación europea" se haya puesto de moda con ocasión de la movilización contra la guerra de Irak en febrero de 2003, que convocó el Foro Social Europeo. Frente a esto queremos recalcar la importancia de una política antinacional que no sirva ni a la identidad nacional ni a la identidad europea.
Luxemburgo con su reputación de "nación europea" desempeña un papel de vanguardia en este proceso; en tanto que nación en la que confluyen el interés nacional y el europeo, y en tanto que nación que trata siempre de promover el compromiso en el seno de la Unión Europea.
Durante este tiempo en el que se ponga en forma al espacio europeo esperamos que la izquierda, por su parte, esté también lo suficientemente en forma como para oponer a esto una resistencia fuerte en Luxemburgo.
¡Por algo mejor que la nación! ¡Autodeterminación, abundancia y bienestar en lugar de Unión Europea! ¡Abolición del capitalismo! ¡Esperamos que estéis allí, al pie del cañón!.
:: Calendario de acciones ::
Acampada. 16.06.05 + 19.06.05
Habrá un campamento anticapitalista autogestionado durante las jornadas de las movilizaciones donde entre otras cosas la gente podrá dormir y comer. El campamento será el punto de salida de las acciones que llevaremos a cabo pero habrá igualmente talleres de debate, conciertos y exposiciones. No negamos que el Vaaag de Annemasse, contra el G8 del 2003 nos haya servido de inspiración en este sentido.
El campamento estará probablemente en Esch/Alz, pero el ayuntamiento sigue indeciso a la hora de dejarnos un lugar apropiado. Pero no os preocupéis, ¡estad seguros de que de una forma o de otra habrá campamento!
Manifestación. 18.06.2005
El sábado 18 de junio tendrá lugar la manifestación central contra las políticas europeas en el casco viejo de Luxemburgo. Habrá un bloque anticapitalista convocado por RISE (Red de Insurgentes contra la Cumbre Europea; plataforma de resistencia contra la presidencia europea de Luxemburgo del 2005).
Otras acciones. 17.06.05 + 18.06.05
Durante esos dos días habrá numerosas acciones directas y simbólicas contra la fortaleza capitalista que es la Unión Europea por todo el país. Tened en cuenta que el tratado de Schengen se firmó en Luxemburgo, que hay numerosas instituciones europeas y por tanto posibilidades para mostrar todo aquello que no va con la realidad europea.
Media-Activismo. Todo el tiempo.
Esperamos que luxembourg.indymedia.lu esté pronto en la red. Durante las movilizaciones se instalará un centro de medios independientes para ofreceros espacio para poner vuestras informaciones y enlaces. El colectivo de contrainformación La Haine (www.lahaine.org) colaborará desde el estado español en la cobertura informativa en castellano de las movilizaciones.







