24 de marzo. Así conmemora el gobierno "progresista" el aniversario del Golpe: "Hace seis años"

Recientemente, el juez argentino Sergio Delgado negó la salida transitoria que a Germano López le corresponde por ley, tal como lo prevé un tratado bilateral entre Argentina y Brasil sobre esta materia.
Desde nuestra detención, hemos sido víctimas de un encarnizado ensañamiento por parte de los poderes de siempre, que cuando de presos ideológicos se trata, utilizan todos sus medios para desprestigiarnos, demonizarnos y castigarnos con sus herramientas jurídicas como si de monstruos se tratara. Hasta emplean los métodos más perversos de aniquilamiento, que en sus propias pseudo-democracias, quedan camuflados tras esos disfraces de derechos humanos que tanto pregonan.
En nuestro caso, no sólo nos realizan un juicio farsa, donde se nos condena impunemente a un absurdo de 30 años de prisión, con contradicciones evidentes, faltos de suficientes pruebas, y hasta se dan el lujo de cometer errores técnicos según sus propias leyes, sino que cometen la mayor aberración al mantener a nuestro compañero Mauricio Hernández Norambuena, en un régimen totalmente inhumano de aislamiento desde su primer día de detención (hace ya 6 años), como record en Brasil de semejante periodo de permanencia en esas condiciones tan crueles de detención. Es increíble, como dejan de respetar su propia constitución, tratados internacionales, y hasta las advertencias de Tribunales Superiores Internacionales sobre los derechos humanos en ese país. La impunidad con que estos poderes actúan, que queda oculta tras las justificaciones de campañas mediáticas, en las cuales aterrorizan y manipulan a la sociedad, con el tema de la inseguridad ciudadana por culpa del Crimen organizado, permiten los atropellos avasallantes que cometen a diario en las cárceles Brasileras.
Mis casi 5 años en la prisión de San Pablo (P.F.C), me han permitido convivir a diario, con el sector mas desfavorecido de la sociedad brasilera, la criminalización de la exclusión social en su grado más elevado, las crueldades que esas mujeres tienen que soportar tanto en el encierro como en sus barrios marginales, son situaciones escalofriantes.
La violencia impuesta por el Estado, sólo puede generar mayor violencia por parte de un pueblo sin alternativas. Todos han oído alguna vez, la realidad de las favelas brasileras, pues esa misma realidad queda compactada en una situación de encierro. Conllevando el sistema fallido penitenciario, circunstancias de superpoblación, hacinamiento y una represión abusiva ante cualquier intento de reclamo por la dignidad humana.
Durante los años que estuve allí detenida, intente comprender la evolución que, ese tan mentado Crimen Organizado, iba atravesando y aún hoy sigo pensando que son los propios poderes y medios de comunicación que alimentan su fama, para continuar justificando la cruel represión a la que somos todos sometidos. Más de una vez han intentado vincular a nuestro compañero Mauricio con esas facciones organizadas, para así seguir sosteniendo esa peligrosidad inventada y poder actuar con perversidad sobre un ser humano que su único delito es ser un revolucionario, y no abandonar sus sueños de justicia social.
También tenemos aún a los otros 4 compañeros, detenidos en cárceles del Estado de San Pablo, en condiciones infrahumanas, de hacinamiento en depósitos de personas presas, sin los derechos básicos de poder acceder a los beneficios que las propias leyes sostienen de progresividad de régimen de cumplimiento de la pena, aunque ya se haya superado los plazos temporales exigidos, poniéndoles trabas por su condición de extranjeros.
Lo que si esta claro es que dentro de los penales, las situaciones de violencia entre la población carcelaria y el Estado Paulistano son extremas, todos nosotros hemos vivenciado motines con su correspondiente represión sangrienta, así que lo que seria más que justo es permitir que los compañeros logren ser trasladados a países donde su integridad física este asegurada, así como el derecho humanitario de acercamiento familiar, ya son 6 años de encierro y nuestro reclamo esta dentro de la ley.
Exigimos que se deje de ejercer castigos injustificados, agravando el sufrimiento que de por sí el encierro conlleva, no podemos seguir permitiendo que Mauricio continué en condiciones de aislamiento, que tantas secuelas físicas y psíquicas acarrea a lo largo de tantos años, no bastan las denuncias de tan crueles circunstancias, así que esperamos que cada uno haga suyo este reclamo humanitario.
La solidaridad es el arma más poderosa con la que nuestros pueblos cuenta, aunque no este muy de moda debemos intentar que resurja y nos de la fuerza y la dignidad propia de la esencia del ser humano.
La Gallega (Desde la cárcel de Ezeiza, Bs. As., luchando por su semi-libertad)







