(Argentina) Piqueteros ante la globalización: El grito de Solano y La Matanza

Globalización y regímenes electorales:
nueva estrategia de dominación
Para hablar de los nuevos movimientos sociales que están surgiendo creo que resulta útil partir del contexto en el que surgen. Me refiero a lo que muchos llaman globalización. Pero este término hay que analizarlo con cierto detalle, porque no todos hablamos de lo mismo cuando nos referimos a él. Por mi parte, cuando hablo de globalización, quiero hacer hincapié en el espectacular avance que tuvo en las últimas décadas el poder militar, político, económico y cultural norteamericano sobre el planeta en desmedro de los demás países, básicamente los subdesarrollados(1). Es decir, no voy a seguir aquí el argumento de quienes afirman que la globalización se trata de una trasnacionalización de la economía que sigue patrones dictados por leyes tecnológicas e impersonales, conformándose de esta manera espacios que escapan a la órbita e influencia de los Estados. Por el contrario, la globalización es un fenómeno esencialmente político, y se refiere al aumento de la hegemonía norteamericana que tuvo un crecimiento exponencial luego de la caída de la ex Unión Soviética. De esta forma Estados Unidos encuentra el camino liberado para la difusión de su doctrina de libre mercado. Siguiendo esta línea argumental James Petras propone retomar la categoría de imperialismo que es mucho más ilustrativa que la de globalización. La penetración cultural, ideológica, política y económica que llegó a tener Estados Unidos en Latinoamérica luego de la caída de la ex Unión Soviética no tiene parangón en la historia. La ideología del libre mercado y de la globalización se han extendido como pensamiento único, y se hace cada vez más difícil refutar este paradigma. Esto tiene que ver con una hegemonía en lo ideológico y con la cooptación de intelectuales. Una mención destacada merecería la invasión de productos culturales de consumo masivo norteamericanos. Me refiero a la industria cultural que domina el mercado Latinoamericano.
Por otra parte hay que destacar que en las últimas décadas la transferencia de recursos de los países subdesarrollados a los desarrollados se ha agudizado sobremanera. A este proceso contribuyeron en gran medida los pagos de la deuda externa, los procesos de privatizaciones y el comercio desfavorable. De esta forma, los países hegemónicos se fueron enriqueciendo al mismo ritmo que los países subdesarrollados se iban empobreciendo.
En lo político Estados Unidos se las ha arreglado bien para extender su dominio con la difusión de los regímenes electorales. El argumento que vamos a sostener aquí es que los regímenes electorales, como hoy en día están diseñados en Latinoamérica, son funcionales a los intereses norteamericanos.
El régimen electoral que se ha instalado invita al ciudadano a participar de las elecciones, elegir su representante, para luego delegar todo su poder en él. Después de la elección se termina todo tipo de participación real del ciudadano, y en realidad ahí es cuando comienzan a tomarse las decisiones importantes de la política nacional. Estos son los resguardos que tiene el sistema para seguir funcionando. Los políticos electos comienzan a recibir en sus despachos a los grandes empresarios, a recibir los "consejos" de los funcionarios del fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial, o directamente de la Casa Blanca. Así es como el ciudadano delega su poder de decisión en los procesos más decisivos de la vida política nacional, manteniendo la ilusión de que participa en un ámbito que es meramente formal.
A su vez el sistema funciona mientras no existan partidos que desafíen el dominio neoliberal. Cuando ello ocurre, las corporaciones extranjeras amenazan con retirar sus capitales, un comportamiento extorsivo que le impide al ciudadano elegir libremente a sus representantes. Por otra parte los políticos dentro de este sistema ganan las elecciones en base a promesas que van en contra de lo que el sistema está dispuesto a ofrecer, por lo que terminan siendo promesas incumplidas. Es decir, ganan ofreciendo más empleo, más salud, más educación. Cuando en realidad la lógica del sistema neoliberal es ajustar cada vez más, privatizar cada vez más, que cada vez exista más desempleo, más educación privada, menos salud pública, etc. Por lo tanto una vez que llegan al poder, esos mismos candidatos que sobrecargaron las plataformas de promesas, ahora comienzan a vaciarlas con ajustes neoliberales.
También hay que agregar que el sistema funciona siempre y cuando exista una fuerte dosis de apatía en los asuntos públicos, es decir, funciona mientras éstos no se politicen demasiado, porque de lo contrario se elevaría el nivel de demandas sociales y el sistema no lo podría satisfacer. Despolitización de lo público, entonces, y privatización de lo político. Lo político pasa a ser manejado por unos pocos, a ser esfera de influencia de las privatizadas, de los grupos financieros, etc.
Pero lo que me interesa remarcar básicamente de todo este proceso, es que los regímenes electorales que Washington ha promocionado son una gran garantía en lo político para mantener su dominación, debido a que el ciudadano mantiene la ilusión de que participa cuando en realidad lo hace solo cuando va a votar y en los procesos decisivos de la política no tiene incidencia.
Movimientos sociales:
la respuesta de los MTD
Tanto la globalización como los regímenes electorales tienen que ver con estrategias de dominación norteamericanas para consolidar su hegemonía. Ambos fenómenos generaron efectos en la estructura social y política que motivaron la aparición de nuevos movimientos sociales. Los efectos de la globalización están a la vista: descomposición de la estructura social, quiebre de la industria nacional, pauperización de la clase media, crecimiento inusitado de los niveles de pobreza e indigencia, violencia urbana, crecimiento de las villas miseria, empobrecimiento del campo, crecimiento del analfabetismo y de la mortalidad infantil, etc. En cuanto al sistema electoral bien podemos echar una mirada en la crisis de representación y la falta de participación real que existe en los ciudadanos a la hora de pensar en los asuntos públicos. Frente a este agujero que deja el sistema, surgen los nuevos movimientos sociales.
Ellos proponen una salida a la crisis de representación planteando la acción directa. La gente en la calle, movilizada, cortando una ruta, ocupando el espacio público, socializando un ámbito que de otra manera queda en manos privadas, y, fundamentalmente, luchando por sus derechos de manera espontánea y sin delegados vitalicios. El asambleísmo es uno de los principios elementales. No existe la figura del líder que baja una línea desde un partido u organización sino que los temas surgen de la gente, organizada horizontalmente en asambleas. Resurge así la idea de democracia directa. Si existen delegados éstos suelen ser rotativos y revocables.
Los nuevos movimientos sociales son una respuesta fundamentalmente al neoliberalismo, doctrina desplegada bajo la sombra del imperio norteamericano. Cuestionan la globalización, el sistema electoral, apelando a la acción directa, a la toma de los espacios públicos, a la organización desde la base. Cuestionan la verticalidad de los partidos tradicionales y plantean una salida radical al sistema capitalista en su conjunto. Estos movimientos suelen estallar en el campo, que es el lugar menos sujeto a la alienación del sistema capitalista desde el punto de vista cultural, pero a su vez es el lugar donde el capitalismo hace más estragos desde el punto de vista económico. De esta forma vemos como movimientos guerrilleros como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) constituyen uno de los más grandes desafíos que encuentra la hegemonía norteamericana en Latinoamérica. El Movimiento Zapatista puede ser otro ejemplo de luchas campesinas que se plantan en medio del camino del imperio para decirle que no a su pretendida hegemonía. El MST (Movimiento De Los Sin Tierra) en Brasil es otro ejemplo. Pero el ejemplo que más nos interesa, aún sin ser campesino, es el de los piqueteros en Argentina.
Los piqueteros se han constituido en un actor social de gran relevancia y en uno de los movimientos más radicalizados de la Argentina de los últimos años. Por supuesto que no se puede hablar de "el" movimiento piquetero como una unidad porque a su interior existen diferencias importantes entre los distintos grupos. Existen agrupaciones piqueteras como la CCC -Corriente Clasista y Combativa- o la FTV -Federación de Tierra y Vivienda- que a su vez está agrupada dentro de la CTA, para las cuales los cortes de ruta son una estrategia para arrancarle planes asistenciales al gobierno. Por el contrario otras agrupaciones como los MTD (Movimientos de trabajadores Desocupados) que se nuclean en la CTD (Coordinadora de Trabajadores Desocupados Anibal Verón) rechazan ese tipo de estrategia. Para ellos el corte de ruta y la lucha piquetera se relaciona con la lucha por trabajo genuino, dignidad y cambio social. Es decir, para ellos los planes asistenciales perpetúan la situación de miseria. Por eso no solo piden trabajo sino que piden trabajo desprovisto de explotación, y luchan por un cambio radical en la estructura social y política. Luchan, en una palabra, contra el capitalismo. Es en estas organizaciones donde me interesa detenerme. A diferencia de las otras organizaciones, no confían en las alianzas con el poder político.
Para analizar mejor estas organizaciones he tomado dos de ellas en particular: se trata de el MTD de la Matanza y el MTD de Solano . Son dos organizaciones que aunque compartan el hecho de ser movimientos de desocupados, ambas se caracterizan por no centrar sus demandas en la mera búsqueda de trabajo. Tanto en Solano como en La Matanza los militantes de la organización han formado talleres productivos (de panadería, serigrafía, bloqueras, farmacias, centros comunitarios, huertas, etc) que tienen el objetivo de generar una economía alternativa al mercado capitalista. En una primera etapa los talleres suelen financiarse con el dinero proveniente de los planes jefas y jefes de hogar que el movimiento "le arranca" al gobierno en los cortes de ruta. Pero luego, la misma organización va encontrando formas de autofinanciamiento. La idea del autofinanciamiento y la autogestión es muy fuerte en estas organizaciones, así como la independencia en general frente al Estado.
Otra de las actividades en las que se hace mucho hincapié es en la educación popular. Hay una conciencia muy instalada en los militantes que los lleva a plantear su lucha en términos de contra-hegemonía. Se ha tomado conciencia de que si hay opresión es porque el enemigo oprime en forma global, desde el terreno económico, pasando por el político hasta llegar al cultural.
Para combatirlo, hay que dar batalla también en todos los frentes. Es por eso que la concientización de las bases se hace tan importante. Pero a su vez, ya no se trata de tomar el poder político y a partir de ahí hacer la revolución social. El gran cambio comienza en lo más inmediato, desde lo más subjetivo, desde las relaciones interpersonales. Esta idea está muy fuerte en los militantes de Solano. A su vez, si ya no se trata de tomar el poder político, la lucha piquetera no necesitará entonces de un eje articulador que baje líneas a las distintas organizaciones. Por el contrario, cada organización debe surgir de las necesidades de cada barrio, como expresión espontánea de la gente, articulando sus demandas de abajo hacia arriba. Surge así la independencia frente a los partidos políticos. Estos ya no son vistos como los portavoces necesarios y ni siquiera convenientes del proceso político. Los partidos son vistos como maquinarias que operan dentro de la lógica del sistema capitalista y por más que se presenten como opositores al sistema tarde o temprano terminan atrapados es su lógica. Operan para el corto plazo y al servicio de los grupos más concentrados de la economía. Por ejemplo, dentro de este sistema encontraría demasiadas trabas un partido revolucionario que pretenda representar los intereses de las clases oprimidas. Los medios de comunicación están en manos de los grandes grupos económicos.
Ellos tienen el poder de bajarle el pulgar a cualquier candidato que no les guste y retirar sus capitales, de financiar campañas, de impulsar golpes militares para derribar gobiernos e instalar dictaduras de derecha que barran con gobiernos de izquierda para que no se generen revoluciones. Resumiendo, desde el Estado es difícil cambiar toda una situación social que tiene que ver con los factores reales de poder que operan en una sociedad. Más bien el camino sería inverso, empezar por cambiar los pequeños espacios que habitamos como sujetos, donde nos agrupamos los pequeños grupos, conformando a la vez micro instancias de liberación donde al sistema le cueste penetrar con sus tentáculos. Se trata de humanizarnos primero entre nosotros.
Esa es la idea de estos grupos piqueteros y para eso trabajan sus militantes, todos los días, no sólo en el corte de ruta. El corte de ruta es lo más visible. Es justamente la goma que se quema en el medio de la ruta para generar visibilidad, para que el gobierno los vea y dejen de ser solo un dato en las encuestas, para frenar el tránsito vertiginoso, más que de las personas, diría de la mercancía en general. Frenar el vértigo del sistema. Entonces, por un momento, la ruta o la calle pasa a ser el lugar de encuentro y socialización. Dejan de ser el lugar de tránsito, el lugar que debe atravesarse, eso que sólo es un medio para llegar a otro lado, eso que por lo tanto ni se mira y se descarta. Con los piqueteros, la materialidad se re-significa, y la relación entre el sujeto y el espacio adquiere otra lógica.
Pero decíamos que el corte de ruta es solo una parte del proceso. Los piqueteros saben que en una construcción contra-hegemónica no sólo hay que pelear en todos los frentes sino que también hay que estar todos los días. EL Movimiento de Desocupados de La Matanza ha realizado innumerables actividades relacionadas con la construcción de hegemonía desde las bases. Se han conectado con La Universidad Popular de Las Madres de la Plaza de Mayo y han trabajado conjuntamente con ellas en diversas actividades. Se han vinculado con estudiantes para realizar estudios que les permitieron avanzar en el conocimiento de su propia realidad. Montaron una radio comunitaria que les permitió difundir actividades de su propia organización y entrevistar a personajes del mundo de la política revolucionaria y de la cultura. Incluso llegaron a ocupar una escuela abandonada y formaron el CEFOOC (Centro para la Educación y la Formación de Cultura Comunitaria) cuyo objetivo es tener no sólo un espacio para realizar emprendimientos productivos sino para la formación de cultura comunitaria.
Es importante destacar que en todo este recorrido los militantes del MTD se han ido formando y han ido recibiendo influencia de distintas experiencias. En este sentido, tanto los zapatistas en México como el MST de Brasil han constituido una referencia importante para el MTD, más allá de las diferentes realidades que afronta cada organización en su respectivo contexto. Pero es importante destacar esa influencia porque sino no se entendería el surgimiento de una organización como el MTD con el grado de solidez y maduración ideológica en la que se van formando sus militantes. Es cierto también que esto tiene que ver con que el grueso de sus militantes proviene de experiencias previas de participación en otras organizaciones de la izquierda tradicional, de la que a su vez vienen desencantados.
Respecto a las influencias que al MTD de la Matanza le van llegando de otros movimientos, uno de sus militantes cuenta lo siguiente:
"...Lourdes Santín y Mauro resultaron ser los referentes más importantes del MTD de Porto Alegre, conversamos mucho con ellos... descubrimos que teníamos mucho en común. Hacía siete meses que habían empezado a organizarse y tenían como objetivo tomar tierras y ponerlas a producir, eran desempleados, y así querían que se los llamara. Habían hecho sus primeras experiencias de lucha con el MST y no se adaptaron a la vida dura de campo, entonces pergeñaron la posibilidad, emulando a los Sin Tierra, de ocupar tierras pero en zonas cercanas a las ciudades. Decían empezar a proponer una discusión sobre la viabilidad de la reforma urbana. En Porto Alegre encontramos el Movimiento que pretendíamos. Las ganas de seguir construyendo el nuestro reverdeció". (2)
Otro de los datos a tener en cuenta es que el MTD de la Matanza si bien es una organización de desocupados, permanentemente ha buscado la conexión con otras organizaciones y otras realidades. Hay una clara conciencia de que la opresión viene desde el sistema y oprime no sólo a los desocupados. Es por eso que se han conectado con las Madres de La Plaza reivindicando justicia para los responsables de aquel genocidio como también se han movilizado activamente en jornadas contra el ALCA y la globalización. La militancia concientizada que despunta su filo contra el imperio y visualiza a Estados Unidos como uno de los enemigos principales no deja de hacerse presente en este tipo de organizaciones.
Tanto el MTD de la Matanza como el MTD de Solano se oponen tajantemente a que su lucha se defina en términos de asistencialismo. Son muy conscientes de que el asistencialismo constituye un medio de cooptación por parte del Estado hacia las organizaciones opositoras al sistema. Porque a través de las migajas que el Estado les va otorgando a estas organizaciones se va perdiendo la voluntad de cambio radical y la visión de largo plazo. A su vez, a través del asistencialismo, los líderes de las organizaciones quedan muy atados al Estado, y sólo obtienen sus reivindicaciones si aquél les otorga las concesiones que ellos reclaman. Esta dependencia acerca a los líderes al Estado y los aleja de las bases.
Ésta es una de las grandes diferencias que separan a organizaciones como el MTD de Solano y de La Matanza de organizaciones como la CCC y la FTV. Tiene que ver con una visión del poder, con el sentido que adquiere la construcción de hegemonía. Es que se trata de eso, de la construcción de hegemonía. Y para eso hay que operar en el terreno de la cultura y de la educación. Es por eso que se pone tanto énfasis en la educación popular y en el cooperativismo. Los principios que se difunden en las instancias educativas tienen que ver con generar otro tipo de sociabilidad entre las personas, desarrollando la unión a través de la solidaridad y el respeto por el otro. De esta forma, el individuo, que en el sistema capitalista es el instrumento principal para fomentar los lazos entre las personas, pasa aquí a segundo plano desplazado por proyectos colectivos y por un modo de expresión del ser que tiene que ver con la unión con sus semejantes antes que con su desconexión. Es por eso que los integrantes del MTD de Solano cuentan como algunos de sus compañeros han encontrado en la organización "no sólo un espacio de militancia sino también un lugar donde pudieron vincularse de otro modo y así encontrar amigos"(3).
Tenemos que agregar que estos desocupados están lejos de querer integrarse al mundo que los dejó afuera. El desocupado de estas organizaciones, una vez que empieza a ser piquetero, deja de ser un simple desocupado -alguien que se define por no poseer trabajo- y su identidad pasa a comprometerse con la lucha contra el sistema. Estos piqueteros no buscan insertarse en el mercado laboral. Por el contrario, luchan por el cambio de las relaciones laborales. Luchan para que el trabajo deje de estar sometido a la lógica de explotación capitalista. Es por eso que en los talleres productivos que ponen en marcha no existe una división de autoridades. No existen los jefes. Existe únicamente una división de funciones que está relacionada con los diferentes conocimientos de los integrantes del taller. Quienes tienen mayor destreza en el manejo de los números se encargan de llevar la contabilidad; si el taller es de panadería y alguno de sus integrantes, supongamos, conoce como se maneja un horno de panadería, se encargará de llevar a cabo esa tarea. Pero las funciones se van dividiendo y coordinando sin que exista una estructura jerárquica de mando y obediencia.
Para sintetizar podemos decir que la idea de construcción de otro mundo por debajo del que hoy nos toca vivir es muy ilustrativa para entender este tipo de organizaciones. Uno de los integrantes del MTD de Solano hace el siguiente comentario:
"Lo que estamos haciendo en el movimiento es una batalla muy grande contra el furor hegemónico de la mundialización, que se quiere apoderar de valores culturales, y así se quiere apoderar del mundo. Frente a eso nosotros nos hacemos una pregunta: ¿Cuáles son los valores verdaderos de una civilización distinta? Y, por el contrario, ¿qué es lo que valora una sociedad globalizada?. Sabemos, el mercado, la rentabilidad, y la persona como un valor de compra y venta. Nosotros tratamos de recuperar otros valores culturales, éticos, otra sabiduría: la creatividad."
Ésta es la idea de crear otro mundo, y entretejerlo por debajo del que hoy nos oprime a casi todos. Ellos encontraron su forma: rescatando valores antagónicos a la globalización, a la rentabilidad, a la cosificación del hombre. Lo hacen todos los días, en los comedores comunitarios, en las huertas, en los talleres productivos, o poniéndole el pecho a la ruta y a las balas de la policía cuando ya el hambre toca el techo de chapa de las villas, e inunda las gargantas desesperadas que ya se cansan de hacer apoyo escolar y reuniones pacíficas para cambiar la situación del día a día.
Otro tipo de sociabilidad, entonces, se está construyendo en el submundo oprimido del Gran Buenos Aires. En los rincones silenciados del neoliberalismo van explotando movimientos sociales que quieren empezar a escribir su historia ellos mismos, con lápices artesanales. En esa sombra muda que deja la globalización, en eso que bien pudo ser una palma abierta al mundo, podemos ver hoy como un puño cerrado se levanta y le dice que no al neoliberalismo, sin rogarle, sin pedirle de rodillas la inclusión, sino simplemente exigiendo lo que sabe que le pertenece.
CONCLUSIóN:
Mi línea de trabajo ha sido extraída de la hipótesis de James Petras, quien afirma que la globalización no tiene que ver con la trasnacionalización de la economía, como muchos afirman, sino con la nueva lógica de expansión imperial de Estados Unidos. A partir de la misma se genera en América Latina el quiebre de la estructura productiva, el empobrecimiento del campo, la desintegración de la estructura social, las migraciones del campo a la ciudad, el crecimiento de las villas miseria.
Por otro lado señalé lo que significaba para América Latina la aplicación de los regímenes electorales. El régimen electoral constituye la forma a través de la cual Estados Unidos puede legitimar su dominación en lo político y ocultar la relación de saqueo y pillaje a la que nos tiene sometidos en el terreno económico.
Decíamos a su vez en el desarrollo del trabajo que este régimen electoral mantiene la pasividad del ciudadano, que participa únicamente en los momentos en los que tiene que sufragar. Los únicos que participan activamente son los grupos financieros, operando en la bolsa todos los días o haciendo lobys. En un sistema como éste, donde no existen márgenes amplios para la participación de los ciudadanos, se genera una fuerte crisis de representación política. Ellos saben que no tienen influencia en las esferas decisivas de la política nacional. Por su parte, los partidos políticos en su gran mayoría están chupados por la lógica del sistema y una vez que se instalan en el poder negocian con el stablishment políticas que contradicen lo que prometieron en las plataformas electorales.
Las organizaciones sociales que he analizado en el trabajo forman parte del tipo de movimientos sociales que plantean una salida radical a la globalización y al régimen electoral. Plantean prácticas anticapitalistas, socializantes y comunitarias. A su vez, frente al régimen electoral, plantean el voto en blanco o directamente la abstención. Tienen total registro del sentido que adquiere el régimen electoral dentro de la globalización imperialista, y a su vez entienden que un partido político no puede cambiarles su situación estructural. Creen que el cambio se genera luchando desde las bases, desde los microespacios de poder, para ir minando al sistema por dentro, dando una batalla contrahegemónica en los ámbitos políticos, culturales, ideológicos, etc. De todos modos éste no es un debate cerrado al interior de estas organizaciones; hay quienes piensan en la toma del poder del Estado y en la revolución social desde allí.
Finalmente podemos decir que la lucha que llevan adelante estas organizaciones tiene que ver con la construcción de pequeños espacios de poder, relacionados a una lógica antagónica al sistema capitalista. Se difunden de este modo valores comunitarios, se atiza la solidaridad, el ser gregario, y el respeto hacia los semejantes. En suma, se trata del despertar del ser humano que quedó tendido en aquella larga y triste siesta a la que lo obligó un sistema canibalístico en donde se salva sólo el que puede.
Bibliografía:
- FLORES, Toty (comp.) (año): "De la culpa a la autogestión", Ciudad de la editorial: MTD. Ed
-PETRAS, James (año de edición): "América Latina. De la globalización a la revolución". Rosario: Homo Sapiens ed.
-" Colectivo Situaciones, MTD Solano", Ediciones de Mano en Mano
-"Colectivo Situaciones, 19 y 20, Apuntes para el nuevo protagonismo social"
HUGHES PORTELLI (1974): Gramsci y el bloque histórico, Bs. As.: Siglo XXI ed.
-VALES, Laura (): Artículo del diario Página 12, por Laura Vales
Citas a pié de página:
(1) James Petras se refiere a este punto en su libro "Desde la globalización a la revolución". Allí rechaza la idea de que vivimos en un contexto internacional multipolar. Por el contrario, afirma que la hegemonía norteamericana sobre el resto del planeta ha crecido de manera espectacular, luego de la caída de la ex Unión Soviética. A su vez en su trabajo nos muestra datos precisos de cómo han crecido las corporaciones norteamericanas respecto a sus competidoras japonesas o europeas en el mercado mundial. Esto en el terreno económico. En el terreno militar, tenemos sobrados ejemplos de la coyuntura internacional actual en los cuales basarnos para demostrar la superioridad militar norteamericana.
2) En este momento el MTD de Solano ya no pertenece más a la C.T.D "Anibal Verón". De todos modos, su practica política y su posicionamiento ideológico no ha sufrido cambios, con lo cual aquel desprendimiento no afecta a los fines de este trabajo.
3)Es un comentario que hace Toty Flores, en "De la culpa a la autogestión" (op cit)
4) Extraído de "situaciones", MTD Solano, Ediciones De Mano En Mano.







