Brasil: El Partido de los Trabajadores corta las últimas amarras con su pasado anticapitalista

El Partido de los Trabajadores corta las últimas amarras con su pasado anticapitalista. En Río de Janeiro, los dos primeros ministros del gobierno de Lula da Silva, José Dirceu y Antonio Palocci, comandaron una asamblea partidaria y lograron la aprobación del documento "Bases de un Proyecto para Brasil". La nueva Biblia para los militantes petistas consagra como verdades indiscutibles principios macroeconómicos tales como "equilibrio fiscal" y "estabilidad económica", a los que considera pilares esenciales para el desarrollo de Brasil. El flamante dogma incorpora, sin mediaciones, la ortodoxia económica practicada por el gobierno .
A diferencia de la última plataforma partidaria, definida en 2001, donde se proclamaba la "ruptura" con el modelo económico, la versión actualizada del dogma del PT defiende el equilibrio fiscal como pieza estratégica para lograr el desarrollo económico. Los cambios propuestos surgieron de una reunión del llamado "sector mayoritario" de la agrupación, que se reunió en la capital carioca este fin de semana. Como esa corriente controla el 70% de los cargos partidarios, debe descontarse que las tesis ideológicas renovadas serán impuestas sin dificultades al resto de la agrupación, cuando se realice la décimo tercer encuentro nacional del partido, en diciembre próximo.
El encuentro de Río de Janeiro acabó, también, con los presuntos enfrentamientos de los dos ministros más importantes de Lula: Dirceu y Palocci. Ambos dirigieron, en total armonía, la redacción de la remozada ideología partidaria.
Junto con las flamantes orientaciones, se dibujan en el horizonte las alianzas partidarias que quiere realizar el PT para conseguir la reelección de Lula en 2006. "El PT aprendió: no se gana ni se gobierna sin alianzas y coaliciones", declaró ayer José Genoíno, el presidente de la agrupación.
La única recomendación que el partido le hace al gobierno de Lu la es que "busque un camino progresivo de alivio de la política monetaria, ampliando todos los espacios posibles para el impulso de la economía". Se trata de un pedido de que reduzca las elevadas tasas de interés (que están entre las más altas del mundo) y alivie la presión impositiva.
Hay una concesión que se le hace al pasado: el documento habla de la "importancia de un Estado regulador y fuerte" y del despliegue de políticas sociales eficientes.
Según Genoíno, "ser de izquierda en el Brasil de hoy y en el mundo actual es lucha por más igualdad social". Ese sería el mayor compromiso partidario con la sociedad brasileña. Para Antonio Palocci, ministro de Hacienda y principal impulsor de la inclusión de la ortodoxia económica en el ideario del PT, en Río hubo "un reconocimiento muy fuerte de los resultados de una política guiada por la seriedad fiscal". Como consuelo para la vieja militancia del PT, que todavía sigue apegada a la izquierda, el documento no menciona la autonomía del Banco Central, una de las propuestas más audaces del ministro Palocci.
Fuente: Clarín







