Calderón "olvida" el expansionismo y el intervencionismo norteamericanos

La descomposición política del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa es gigantesca y sin precedentes; ni siquiera los gobiernos de Antonio López de Santa Anna y de Victoriano Huerta pueden compararse con el calderonato y su antecesor inmediato, el sexenio del inepto Vicente Fox Quesada. Felipe Calderón los supera en proyanquismo, en abatimiento de la soberanía nacional y en seguidismo de los monopolios y administraciones gringos. Con sus posiciones y actitudes, FCH demuestra estar al servicio de la potencia al norte del río Bravo.
Felipe Calderón vende la soberanía nacional por unos millones de dólares, al suscribir la llamada Iniciativa Mérida; rinde homenaje en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia, EU, a los asesinos de mexicanos, e invita a desfilar en la capital federal a tropas yanquis con motivo del bicentenario del inicio de la Guerra de Independencia de México.







