Darío Santillán, a 53 meses de su asesinato: Apuntes sobre heroísmo y vida cotidiana
El muerto que los bienpensantes olvidan :: El 26 de junio de 2002, en la denominada "Masacre de Avellaneda", Darío Santillán fue asesinado junto a Maximiliano Kosteki. Tenía, Darío, tan sólo 21 años. Había comenzado su militancia en el colegio secundario, a los 17 años. Luego participó de la gestación del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) de Almirante Brown, en la zona sur del Gran Buenos Aires.
MTD que, junto con sus pares de Lanús, Florencio Varela, Solano y las CTD de otras barriadas, conformaron la Coordinadora Aníbal Verón. Un recorrido por dos fotografías tomadas el mediodía de aquel 26 de junio y sobre las grises tareas cotidianas que formaron parte de su militancia.
Estuvo en la toma de tierras de Monte Chingolo y comenzó a construirse su casa. Trabajó en la Bloquera, un micro-emprendimiento autogestionado en donde se fabricaron los bloques de cemento con los que luego se construyeron el salón comunitario y el obrador en el barrio La Fé y se arreglaron la biblioteca y los baches en las casas de distintos compañeros y compañeras del movimiento.







