De cómo los gobiernos ?democráticos? se las ingenian para criminalizar la disidencia

Los estigmas son llagas o heridas sobre santos o místicos cristianos en aquellas localizaciones corporales donde, según la iconografía tradicional, fue herido Jesucristo durante su martirio. Como sabemos el estigma no es solo las supuestas marcas que tienen charlatanes y demás mercaderes de la fe, sino que es usado como una marca de infamia que tiene determinado ser terrenal, y el anarquismo como sujeto colectivo por desgracia sufre de esa “marca” que lo persigue y perseguirá.
Se trata nada mas y nada menos que de la represión, y no precisamente de esa “represión” que nos habla Sigmund Freud, que es el proceso psicológico de la renuncia del placer, de forma consciente o inconsciente. Sino a las maneras de frenar el indetenible avance de las fuerzas antiautoritarias en un mundo infrahumano. Hoy los anarquistas caminamos con un estigma en la piel, ese estigma se llama represión, y he aquí mi argumento de convicción.
Construyendo Antónimos
En términos generales, el lenguaje designa todas las comunicaciones animales basadas en la interpretación, incluyendo el lenguaje humano. Pero, la mayoría de las veces, el término se refiere a lo que los humanos utilizan para comunicarse, es decir, a las lenguas naturales. En si todo lenguaje, escrito u oral, implica una limitación del alcance en el pensamiento, pero esto siempre es así- y seguirá siendo así- en la medida de que el lenguaje implique la posibilidad que tiene el individuo de expresar sus sentimiento; resultaría imposible pensar sin un lenguaje. Todo lo que expresamos, ya sea para dentro de nosotros mismos como hacia afuera, lo hacemos por intermedio de palabras que articulan nuestros deseos, y que en cierta medida hasta llegan a moldearlos.
La existencia de opuestos en cada palabra garantiza el significado de la palabra misma. ¿Que significaría “bueno” sino es en relación dialéctica con “malo”? Ambos conceptos no pueden separarse y tienen sentido en la medida en que existe el opuesto, lo “bueno” depende de lo “malo” y viceversa. Esta mutua dependencia hace que cualquier cambio en la concepción de “bueno” tenga repercusiones en las ideas acerca de lo “malo”. El problema del lenguaje nace a partir del intento de definir, mediante palabras, objetos abstractos, inaccesibles a nuestros sentidos. Cuando a un niño le queremos explicar que es una “pelota”, le repetimos fonéticamente “pelota” al tiempo que le señalamos una, armando una relación lógica entre lo que es y lo que existe.
¿Pero que sucede cuando tenemos que explicar un sentimiento? ¿Cómo saber si la otra persona realmente puede entender cuando le explico que es el amor? De hecho, no hay garantías de que así sea, y lo más probable es que cada uno de nosotros tenga una noción particular del concepto, individual en si misma, pero dentro de un marco de relación que hagan posible la interacción. Lo más probable es que cuando alguien dice “te odio”, o expresa cualquier sentimiento, la persona receptora busque dentro de si misma experiencias anteriores o enseñanzas diarias acerca de sensaciones que hayan tenido que ver con "odio", y para ello es necesario haya experimentado su opuesto (amor). Obviamente, tal búsqueda la mayoría de las veces es inconsciente, sino cualquier forma de interacción sería imposible y un diálogo con tres palabras podría durar horas. Entonces, el manejo de conceptos se convierte en clave para el manejo de la información y de las aspiraciones que tenemos como personas. En los medios de comunicación masiva, los distintos emisores compiten constantemente por la elaboración y resignificación de conceptos que muchas veces resultan atrozmente opuestos: que relación simétrica podría existir, en la palabra "libertad", de acuerdo al concepto de un preso con el de un carcelero.
Esto ocurre con el concepto de “democracia”, como sistema político de organización social, basado en estructuras burocráticas, de remoción a través del voto y con ciertas libertades vigiladas; dicha noción implica un estado de derecho, en el cual reposa la hipotética paz social- porque es obvio que no existe- y el buen funcionamiento de las cosas, todo esto dentro de un fino marco de deberes y derechos que marcan el desenvolvimiento de sus ciudadanos. Atendiendo precisamente a la descripción de democracia, podemos encontrar dos antagónicos fuertes a su figura: el estado totalitario y la anarquía. El primero fue el monstruo que aterrorizo la institución democrática durante todo el siglo XX, las paginas están escritas con relatos inolvidables, que por cuestiones de espacio me ahorro; y el otro es la fiera, la bestia dormida, la fuerza ingobernable.
El anarquismo representa hoy la nueva bestia negra, sus propuestas liberales y su forma de organización descentralizada son indigeribles por la sociedad capitalista; su concepto amplio de libertad y su antiburocratismo, representan la fuerza opositora y el antónimo de la democracia plutocrática. Los medios de comunicación, siervos fieles del sistema, son las puntas de lanza en la promoción de la “anarquía” como contradicción de democracia. “encapuchados”, “antisistema”, “caóticos” y “guerrilleros urbanos”, son los apelativos usados por el poder para criminalizar y deshumanizar a los simpatizantes del anarquismo como sistema colectivo de existencia. Obviando, para ello, nuestras luchas filantrópicas y construyendo sobre la idea, toda una amalgama de estupideces, contradicciones y claras falacias, que buscan construir sobre el anarquismo lo opuesto a la democracia, llegando a plantearse la dicotomía dialéctica entre “democracia-anarquismo” que puede ser simplificado en “bueno-malo”.
Esto ni es bueno, ni cambiara, actualmente se puede palpar y para ello me valgo de tres ejemplos que expongo a continuación:
La nueva “Operación Cóndor”
Chile es quizás el país donde más se ha expandido el anarquismo los últimos años, no solo en materia cuantitativa sino cualitativa; la calidad de sus artículos, bandas, webs, publicaciones y acciones dan fe de ello, pudiendo ser considerada como la meca suramericana del pensamiento antiautoritario. Pero todo cuento de hadas tiene una contraparte, que actúa en detrimento de la bella durmiente. Y en nuestra historia la contraparte es, la criminalzacion, que se puede entender como la estrategia usada por el estado en su calidad de ius puniendi para tipificar conductas normales y ordinarias dentro de un tipo penal y así poder ejercer una medida coactiva (privación de la libertad) para sacar del juego cualquier elemento de estorbo, demás esta decir que esto no es nuevo y que se aplica en todos los estados -incluyendo las migajas bolcheviques de la época post-soviética – El móvil de dicha acción es que a través de la legalidad burguesa se pueda excluir los elementos facciosos y de una manera quirúrgica extirpar de cuajo la subversión. Sus elementos más significativos son excluidos de la lucha y sientan un precedente para los demás, fomentar el miedo y la incertidumbre en los restantes es la segunda parte, sencillamente maquiavelismo puro, Esta es su manera de mantener el poder.
El 11 de Septiembre en Chile es sinónimo de barricada, desde aquel 11-S en que bombardearon el Palacio de la Moneda, la fecha se ha convertido en el día más celebrado después del 1 de mayo, pero la diferencia radica en que el primero es para esparcirse y el once para jugar con fuego. Desde el infame Pacto de la Concertación, el 11-S no solo se conmemora en la calle con pancartas sino que por espacio de horas el accionar sedicioso de los anticapitalistas hace entrar en “tensión”-para hablar en términos de A.M Bonanno- al estado chileno. Barricadas, molotovs, corte de luz, graffitis, saqueos y confrontación directa con el sistema son los actores en la opera prima de los descamisados. Pero quizás no hubo ni volverá haber un 11-S tan inserruccionalista como el pasado, llegando al clímax de la revuelta, cuando un participante lanzan una molotovs al Palacio de la Moneda, generando un incendio que devoraría una sus salas.
Esto sumado a un estado de sitio generalizado provoco una reacción en cadena por los medios de comunicación; quienes haciendo gala de su clásica verborrea, animaron un sentimiento de incertidumbre dentro de la población. “El resurgir de la bandera rojinegra del anarquismo” titulaba un conocido periódico. Los actos vandálicos- desde su miope y sesgada perspectiva- provenían de los sectores anarquistas, de los caóticos, de aquellos que no están de acuerdo con la democracia, de aquellos que no quieren seguridad, de aquellos que son parte de una red internacional de desastrosos sin futuro, de aquellos que violentan la ley y quieren la destrucción de todo. El juego mediático había comenzado, mientras otros preparaban el banquete caníbal.
Era obvio que la acción traería sus consecuencias, no hay acción sin una reacción, bien sea favorable o desfavorable, pero la hay. En esta oportunidad el contragolpe no se haría esperar. En la madrugada del 26 de Septiembre, carabineros y elementos elite de la policía, allanaron la casa ocupada “La Mansión” que servia como centro social anarquista en el centro de Santiago de Chile. Álvaro Pinto (29 años), el administrador público Jorge Fernández (31), Víctor Núñez (21) estudiante de comunicación audiovisual, Danae Álvarez (28) estudiante de danza, Carla Monsálvez (21) estudiante de diseño y el español Mikel Balaguer Yuz (24) técnico en sonido, eran las animas seleccionadas para el montaje, sus caras cansadas y algunas de ellas golpeadas eran mostradas a las luz publica como parte de un notorio y peligroso grupo de anarquistas que pretendía sembrar el terror al día siguiente durante el paro nacional de profesores. Los elementos de convicción para ello eran varias botellas vacías, aserrín que era usado para los gatos y literatura antiautoritaria del colectivo Corriente Anarquista Revolucionaria (CRA) iniciativa acusada por la inquisición democrática de ser la autora del ataque incendiario a la Moneda.
Los medios pusieron el escenario, el estado la acción, nosotros las victimas y los aplausos se los llevo Bachelet y sus lamebotas de las Juventudes Comunistas Chilenas. La contracampaña publicitaria y el revuelo comunicacional que causo este burdo montaje aunado a las inconsistencias del expedientes, ayudaron a que los compañeros alcanzaran su libertad; pero con el peso del juicio que se les sigue.
Los “6 de la Mansión” no son los únicos, Gustavo Fuentes (26), fue detenido por la policía, acusado de lanzar dos bombas incendiarias en la puerta del Cementerio General, el pasado 10 de Septiembre ¿Las “pruebas irrefutables”? “la ropa encontrada en su domicilio”; con la misma desgracia corre Jorge Lizama Sazo (18) que confesó- ¿Quién sabe bajo que presiones?- destrozos en el local de comida rápida Burger King y ser el autor del ataque incendiario al palacio de La Moneda. La justicia burguesa ha triunfado, el último de los ravacholes, fue capturado, quien sabe cuantas insinuaciones y cargos estarán cayendo sobre su espalda.
Todos los estados tienen un fabricante de inquisición, el cual amparado en las leyes estáticas pretende tipificar elementos volátiles como los anarquistas. En Italia estos alquimistas de la desgracia se llaman, Ionta y Marini, en España es el juez Garzón (o Grazon como le dicen algunos compás) y en las tierras araucas es el fiscal Leonardo De la Prida, experto en anarquismo-quien de seguro se leyó dos libros y los informes policiales- Este positivista del sistema es el Caballo de Troya que pretende aniquilar a través de las leyes a los elementos más estorbosos del movimiento anarquista chileno. Su cara redonda se ha vuelto familiar en los teleespectadores quienes atentos escuchan sus monstruosas deliberaciones e hipótesis inconclusas que solo fomentan el miedo y buscan transformar jóvenes contestatarios en bestias del inframundo. Desde mi trinchera impresa le digo: ¡Sr. La Prida sus sueños producen quimeras que no existen!, ¡No materialice en nosotros, sus monstruos internos!
Cazando Conejos
Barcelona (España) es una mítica ciudad donde se conjugan presente y pasado, epicentro de la gesta heroica del 36 y cuna del anarcosindicalismo sus calles han sido testigo de batallas inmemoriales y de muros llenos de balas. Desde la infame “semana trágica” las secuelas de la criminalizacion siempre han estado presentes en Barcelona y estos turbulentos tiempos no son la excepción. Hace un par de meses dos compañeros, Rubén e Ignasi, fueron detenidos por la brigada antiterrorista acusados de varias "acciones vandálicas", entre las que cuentan un petardo en el Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRE) y el ataque a un Banco de Sabadel.
Los argumentos de la fiscalia, como de costumbres, burdos e inverosímiles, son las borrosas imágenes tomadas por cámaras de seguridad; la solidaridad no se hizo esperar y luego de una corta pero intensa campaña pudieron alcanzar su libertad. Pero el embrollo no para ahí; desde hace semanas los medios de comunicación han venido informando de la presencia de 250 peligrosos “antisistemas” (okupas, anarquistas, autónomos y toda la farándula incontrolada de la ciudad), cuya principal motivación como colectivo social, es infiltrase en las manifestaciones y causar destrozos. Como apreciamos es el mismo discurso manejado por la fiscalia chilena, la prensa y televisión.
Las represiones por lo general actúan por radios de acción, el estado comienza imputando a dos personas, dependiendo de como reaccione la parte agredida, ellos continúan o desisten momentáneamente de la acción, para replantear la estrategia y volver a contraatacar. Italia es quizás el mejor ejemplo de ello-le pido amigo lector que hagamos un poco de abstracción y memoria histórica- El 11 de mayo de 2005 es detenido en Barcelona el compañero Francesco Gioa y extraditado a Italia, el 12 de mayo los carabinero italianos registran 25 casas y se llevan detenidos a 5 compañeros en Lecce, el 19 de mayo se producen 50 registros y 7 detenciones en Cagliari, el 26 de mayo se producen 5 detenciones y 25 registros en Pescara, Viterbo y Roma, dando el golpe final el 27 de mayo con el encarcelamiento de los siete compañeros de la Croce Nera Anarchica y el secuestro de su web. Como pudimos apreciar los estados por lo general empiezan con pequeñas detenciones y registros, dependiendo de vuestra actuación ellos continúan la criminalizacion o la detienen momentáneamente, lo cual no implica que vayan a cesar.
En Barcelona se podría deducir lo mismo, el 25 de junio de 2005, el movimiento anarquista convoco a una movilización en solidaridad con los miembros de la Cruz Negra Anarquista, detenidos en Italia. La manifestación se desarrollo con total tranquilidad hasta que la policía decidió intervenir, comenzó una persecución y pequeños episodios de confrontación que podrían ser catalogados de insignificantes. La prensa contraataco y se algunos compañeros fueron imputados pero las acusaciones no lograron prosperar. Meses después el 4 de febrero ocurre el triste acontecimiento de la discoteca ocupa, en el cual fueron detenidos 4 compañeros luego de un oscuro altercado con la policía y el 9 de febrero son detenidos Rubén e Ignasi en operaciones comando.
La actual insistencia de los medios sobre la tribu de antisistemas que supuestamente asolan Barcelona, aunado a los últimos desalojos de ocupas con medios poco ortodoxos y fuera de contesto, como son los grupos antiterroristas, da ha entender que se puede aproximar una ola de detenciones contra los sectores más significativos e incluso menos representativos de la sedición. “Cuando el rió suena es porque piedras trae” dice un refrán popular y más cuando el estado Español sediento de figuras antagónicas fuertes- el ETA y el GRAPO son un chiste- ven con ojos de inquisidores a los grupos anarquistas contestaríos, por dos cosas fundamentales, primero, por el mal aura que implica o lleva consigo el termino “anarquismo” o “anarquía” en el común denominador y dos porque no representan una fuerza abrumadora que puedan contrarrestarle pesos al estado. En esto hay que ser realistas y es obvio que somos conejos fáciles de casar.
El Eje Suramericano
Hablar del “triangulo mediterráneo”, no es cosa nueva, es el apelativo usado por la policía europea para designar la endeble conexión entre los anarquistas de Italia, España y Grecia. Una ficción literaria creada con el claro objetivo de patrocinar una internacional inserrucionalista inexistente. El plan detrás de semejante afirmación es promover la cooperación policíaca y atacar simultáneamente los grupos incómodos. Actualmente el fantasma parece resurgir pero en Latinoamérica. Los medios de comunicación chilenos hablaron de la “conexión” entre peligrosos anarquistas españoles y chilenos. Esta vez el “chivo expiatorio” será el anarcopunk ibérico Miguel Balaguer Yus, el cual será acusado de ser el enlace entre la supuesta subversión chilena y la española. Incluso el general director de Carabineros, José Bernales, declaró que los detenidos obedecen a “una corriente española” anarquista, que también se ha detectado, con tácticas similares, en “Francia, Argentina y Colombia”, además de Chile, donde “los hemos visto desde hace algunos meses”.
En pocas palabras toda una conjura internacional, en Argentina se evidencia con el allanamiento y cierre del Ateneo Ángela Fortunato y en Colombia con la vigilancia constante sobre la Cruz Negra Anarquista de Bogota después del asesinato del joven Nicolás Neira. No nos extraña que los próximos inculpados seamos en Caracas. El sistema necesita de figuras antagónicas para poder justificar su control social y para erradicar aquellos que han logrado escapar del Panóptico Global; sonara a mofa, pero no me extraña que dentro de poco argumenten la ficticia “Al-qaeda Libertaria” para justificar una nueva ola represiva, si ya tuvimos una Mano Negra y una fantasmagórica ORAI , no me sorprendería una nueva internacional de la mentira.
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