De Lemoiz a Oaxaca, manchados de sangre
En el Estado de Oaxaca existe un istmo de unos 200 km de longitud sobre el cual, hace ya mucho tiempo que las grandes transnacionales fijaron su mirada, para desgracia de las gentes que allá viven 
Es muy probable que en la mente de la mayoría de personas de Euskal Herria al escuchar las palabras: "central nuclear", instintivamente lo relacionemos con la aberración que intentaron realizar en Lemoiz. Aberración, por otro lado que lejos de ser desmantelada, sique en alto cual guillotina sobre la cabeza de Euskal Herria.
La movilización social que se dio de forma masiva, y por qué no decirlo, la lucha armada, consiguieron en aquel entonces paralizar un macro proyecto que lejos de responder a las demandas de las gentes que vivimos en este pueblo situado a ambos lados de los pirineos, respondía a las ansias de lucro de los vende patrias.
Hoy en día Iberdrola nos bombardea con propaganda sobre la bondad de su gestión, sus proyectos de energía eólica y su energía limpia. La cual, conviene recordar, nos cobran más cara que la que consideran "normal", eso si, sin explicarnos el milagro tecnológico que les permite separar la energía eléctrica y proporcionarnos únicamente la que es generada de forma "ecológica". ¿Cuento o realidad?
Pero incluso los cuentos para niños y niñas nos enseñan que el lobo no se convierte en abuelita, sino que simplemente se disfraza de ésta con la intención de comerse a caperucita. Gracias a la ‘globalización’ imperialista, Iberdrola ’saca beneficios’ de cada vez más pueblos del planeta: Euskal Herria, WallMapu o Oaxaca son tres buenos ejemplos, entre otros muchos.
En el Estado de Oaxaca existe un istmo de unos 200 km de longitud sobre el cual, hace ya mucho tiempo que las grandes transnacionales fijaron su mirada, para desgracia de las gentes que allá viven.
Distintos macro proyectos han sido impulsados, o lo son en estos momentos, en una de las zonas mas ricas en biodiversidad de América. Un canal transoceánico, gigantescas presas hidroeléctricas, y en los últimos tiempos un proyecto de instalación de 5.000 aerogeneradores que no contemplan en ningún momento el impacto medioambiental ni las repercusiones que este proyecto tendrá en los pueblos originarios del istmo.
Uno de estos pueblos es, como ellos mismos se autocalifican: "la nación Zapoteca". Un pueblo que ha conseguido que su lengua, su cultura y a fin de cuentas, su identidad, sobreviviera al genocidio que unos "hombres barbados, cubiertos de metal" y que blandían las enseñas del imperio español, cometieron en todo Latinoamérica.
Resulta totalmente espeluznante como esa empresa que en Euskal Herria nos vende esa "energía limpia" no ha tenido el mínimo escrúpulo en engañar, manipular a unas gentes, en su mayoría campesinos con el único fin de engordar su cuenta de resultados.
Es realmente estremecedor como estos y estas campesinas intentaban explicarnos, gracias a un interprete, ya que muchas de estas personas solo hablan zapoteco, como las trasnacionales sirviéndose de mercenarios zapotecos les habían engañado para firmar unos contratos de arrendamiento de tierras para 30 años con posibilidad de prorrogarlos 25 más. Como esos títeres al servicio de trasnacionales, alguna con nombre y apellidos vascos, llegaban de noche con falsas promesas, con contratos en blanco o un idioma que ni entienden ni hablan. Sin darles copias de los contratos para que pudieran consultarlos o asesorarse. Sin mostrarles los anexos de los contratos, donde se les impide hacer nada un su pequeña parcela, condenándolos a buscar otra forma de subsistir, casi siempre ligada a la migración. O dicho de otra manera descomponiendo y aniquilando todo un pueblo.
Pero los cuentos para niños son solo eso, cuentos para niños, y en la realidad no existen cazadores que salven a caperucita y su abuelita sino que las armas están al servicio del lobo. El día de 7 abril 2 periodistas, Teresa Bautista Maurino y Felicitas Martínez Sánchez, que informaban sobre el genocidio que se esta cometiendo contra los pueblos originarios fueron asesinadas, acribilladas a balazos, por oponerse a los interés de estas empresas carentes de patria y de escrúpulos. Fueron asesinadas por informar de una situación que el gobierno mexicano no duda de calificar de "proyecto estratégico en el futuro energético", intentando enmascarar la corrupción de la clase política mexicana, a la cual sale muy barato comprar para estas empresas carentes de sentimientos. Clase política, que por otro lado, posee las canteras, las cementeras, y las empresas constructoras que realizan estos macro proyectos. (¿A qué me suena esto?).
Uno podría llegar a pensar, ingenua mentalidad revolucionaria, que estos nuevos saqueadores de corbata y maletín, como mínimo, harán inversiones en el ámbito social para que los pueblos originarios del istmo mejoren en sus condiciones de vida en lugar de ver como a pocos kilometros de sus casitas de adobe, sin agua corriente ni luz eléctrica, se genera el 50% de la electricidad de todo el país. Pero la realidad, la triste realidad, nos vuelve a mostrar la verdadera cara del lobo.
El sábado 12 de julio del año en curso, un medio de comunicación escrito publicaba en grandes titulares: "Iberdrola acepta realizar obras sociales en la Ventosa" (municipio donde existen 36 aerogeneradores de esta "empresa verde"). Era imposible contener la rabia al descubrir que estas grandes inversiones se reducían a la pavimentación de 700 metros de calzada, eso si, "antes de final de año": afirmaba "el periodista"
No, por desgracia no se trata de una errata, 700 metros de pavimentación a cambio de destrozar los acuíferos subterráneos, de cortar el paso del mayor canal de aves migratorias del mundo, a cambio de eliminar el futuro de todo un pueblo.
Este es el verdadero rostro del lobo de empresas, que como los mismos zapotecos nos decían: "no se trata de energía limpia sino de energía que limpia, limpia de la faz de la tierra a uno de los pueblos mas antiguos de Latinoamérica", "si en su tierra no tenían ningún remordimiento en poner una central nuclear piensen en lo que son capaces de hacer a miles de kilómetros de distancia".
El capital no solo utiliza la pólvora y el cuchillo para acabar con pueblos o para acallar las voces que reclaman una sociedad justa. Una sociedad donde la gente no muera de sed o desnutrición a escasos kilómetros de una presa hidroeléctrica. Hoy en día los escuadrones de la muerte usan traje, disponen de tarjetas de crédito, poseen edificios y coches de lujo.
Esperemos que el lobo que camina erguido sea algún día, no una especie en extinción, sino una especie totalmente extinguida. Pero no esperemos con los brazos cruzados, sino con puños de dignidad.
Desde algún lugar de la selva "La candona".
Brigada México 2008 de Askapena.
www.askapena.org
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