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Argentina :: 09/01/2004

Fábricas recuperadas: no paren las rotativas

Sebastián Hacher
Reabre una imprenta recuperada por los trabajadores.

Los barrios de la Boca y Barracas se vistieron de fiesta. Las señoras acodadas en ventanas altas a dos hojas, los fantasmas escondidos abajo de los empedrados, los conventillos y -sobre todas las cosas- esas fábricas convertidas en esqueletos de cemento, cambiaron hoy de color por un rato.

No se trató esta vez de los xeneizes conquistando un nuevo campeonato. Los ganadores ayer fueron 28 trabajadores del ahora ex-taller gráfico Conforti, que se preparaban para inaugurar la empresa expropiada el 27 de Noviembre del 2003, luego de casi diez meses de resistencia.

Lo planta, que ocupa una superficie de más de 10.000 ms cuadrados, cuenta con un sistema de fotocromía y copia completos, tres impresoras rotativas, encuadernadoras y guillotinas. En sus épocas doradas, llegó a ocupar 300 empleados que imprimían diarios y revistas, entre los que estaban Página/12, el Cronista Comercial, Segundamano, El País de Madrid y El Porteño.

En el 2001 sólo quebaban 40 trabajadores, que frente al concurso de acreedores presentado por los empresarios, aceptaron comenzar a cobrar 200 pesos por semana. "Pusimos el hombro -explica Cristófono Gramajo, de 52 años y 13 en la empresa- Después nos empezaron a pagar 150 pesos, y fueron bajando hasta que nos empezaron a pagar 50 pesos por semana".
La situación llegó a un límite el 10 de Marzo del 2003, cuando con varios de los clientes derivados a otra firma del mismo dueño, el empresario Raúl Gonzalo les dijo que ya no podrían cobrar ni siquiera esos $7 pesos diarios que se venían llevando.

Desde ese día comenzó el paro, y la idea de la cooperativa fue madurando entre los trabajadores. Cristófono explica que "al principio era una cosa lejana, pero teníamos fe en que podíamos hacerlo. Veíamos que se formaban cooperativas y ya empezamos a creer mas. A los 7 u 8 meses dijimos esto se hace. Y ahora el Lunes empezamos a trabajar, así que imaginate como estamos".

Durante Mayo del 2003, todavía en huelga, los trabajadores fueron despedidos y acusados de usurpación, casi al mismo tiempo en que descubrían que Raúl Gonzalo había estado falsificando recibos durante más de dos años. Lejos de cargar contra el dueño, la justicia procesó a 14 trabajadores, y el 2 de Julio amenazó con un desalojo, que finalmente no se concretó.

Y gracias a la persistencia obrera las cosas fueron cambiando; el 6 de Octubre fue dictada la quiebra y dos meses después la legislatura votaba el proyecto de ley que declaraba "utilidad pública y sujeto a ocupación temporaria el inmueble que ocupa la empresa Talleres Gráficos Conforti S.A" junto con los bienes de la empresa . En el medio había pasado de todo; una ocupación de la legislatura, festivales, movilizaciones y, sobre todo, la presencia esos treinta trabajadores que mantuvieron la ocupación del predio.

Ayer las máquinas volvieron a hablar. Una rotativa escupia, emocionada, un tabloide escrito por los obreros para contar que la Cooperativa es una "empresa recuperada por los trabajadores servir en función social a la libertad de información, al desarrollo cultural y para acrecentar el conocimiento que dará poder creativo al nuestro pueblo".

Del acto de inauguración participaron Raymundo Ongaro, histórico dirigente de la Federación Gráfica Bonaerense -sindicato que se involucró con la recuperaicón de la planta- varios representantes de fábricas recuperadas del MNER, los diputados que apoyaron el proyecto de expropiación y el intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Anibal Ibarra. Si bien para los muchos que fuimos desalojados en la zona -a pocas cuadras de allí está todavía tapiada parte de la manzana del ex-Banco Mayo, donde funcionaba Indymedia y vivian varias familias- la del intendente era una presencia desagradable, para los trabajadores significaba una oportunidad de plantear sus demandas y sumar apoyos. (ver reportaje).

Nada podía empañar lo fundamental; la felicidad de los trabajadores que, como Cristófono, sabén que "la idea es dar fuentes de trabajo, si entran dos o tres trabajos grandes, ya vamos a necesitar mas personas. Si llegamos a 100 o 150 personas ya es dar trabajo".

Raymundo Ongaro -el mas aplaudido de la jornada- en un largo y encendido discurso que fue desde el mariscal Tito hasta la CGT de los Argentinos que él encabezó, propuso "que la cooperativa sirva para hacer un diario del pueblo", señalando que no podía ser que "seamos mayoría y no tengamos medios de comunicación".

Después de recorrer la enorme y hermosa planta, los trabajadores ofrecieron una comida para todos los invitados. Choripán en mano, este cronista se fue caminando por Av. Patricios, rencontrándose con los tapiales, los derrumbes y los símbolos de la resistencia contra los desalojos; en una pared desvencijada, todavía se lee aquella consigna que rezó que "los sueños no se desalojan".

Volvieron a mi mente entonces las palabras había pronunciado minutos antes Gustavo Ojeda, trabajador de la Cooperativa Patricios. "Sigo siendo un soñador -dijo- y lo único que les pido es que todos sigamos soñando".

A este cronista -y a los fantasmas de los desalojados de La Boca- se les piantó un lagrimón, mezcla de emoción por los que defienden su dignidad, y de bronca por los que, como Ibarra, abortan o se ufanan de apoyar los sueños de otros.

Sueños que el Lunes, cuando las rotativas cargadas de tinta vuelvan a girar, estarán un paso mas cerca de hacerse realidad, gracias a todos los que no bajan los brazos.

"Se demuestra que sin patrón podemos trabajar"
Según el último estudio de la Universidad de Buenos Aires, en la Argentina hay 128 fábricas recuperadas, 80 de las cuales están organizadas en el MNER (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas), al que pertenece la flamante cooperativa Conforti. Eduardo Murua es uno de los fundadores de ese movimiento. Trabaja en IMPA coordinando la producción, y después de cumplir su horario recorre el resto de las fábricas recuperadas o en proceso de recuperación. Aquí, parte de una extensa entrevista con él.

-¿Hay alguna coordinación efectiva entre las empresas luego de que son recuperadas?.

Por supuesto. Nosotros estamos trabajando juntos, por ejemplo se están juntando todas las gráficas, para bajar los costos del papel y para complementarse ofreciendo todo el mercado, porque está desde la folletería hasta los afiches, diarios y en otro lado podes hacer la factura y los formularios. Entonces cuando viene un cliente se le puede ofrecer lo que hace Campichuelo, Chilavert, Conforti o Artes Gráficas. Otra coordinación es cuando se pelea contra el estado para pedir un subsidio, o los primeros tiempos cuando tenemos que pedir alimentos; tenemos una organización que tiene una secretaria de acción social, una política, que se encarga de casos donde tenemos siete meses de lucha, en los que necesitamos morfi por ejemplo. Ahí vamos y peleamos todos juntos, porque somos una organización de pobres. Porque si bien hay algunas que pueden poner, hay otras que todavía no, y además nadie está obligado a hacerlo.

Nosotros no obligamos a nadie. En las primeras reuniones antes de ocupar siempre te dicen ¿y ustedes que quieren? ¿para que vienen a ayudar?. Los trabajadores son desconfiados, no entienden que uno es militante y piensan que después te querés quedar con algo. Lo que siempre le decimos a los compañeros es que una vez recuperada su fábrica, que estén bien, que tengan un salario acorde, que no se olviden de la lucha de los otros compañeros. Y a veces ese es un proceso muy lento.

-¿Como cambian los trabajadores luego de recuperar una empresa?

En lo subjetivo es importantísimo, de pasar de ser en trabajador en relación en de dependencia, o un desocupado, en lo simbólico se demuestra que sin patrón también podemos trabajar, que somos capaces los trabajadores de organizarnos en una empresa y hacerla funcionar bien, que somos capaces de legislar, porque las leyes de expropiación las generamos nosotros. En los subjetivo también la discusión con la policía sobre que es lo legal y lo que no, porque nosotros decimos que dentro o fuera de la ley no se puede permitir que se pierda un sólo puesto de trabajo más. A veces nos encontramos con la cara de algún compañero que se tira para atrás, porque al principio siempre quieren adentro de la ley.

Te pongo un ejemplo. En IMPA hoy somos 172, pero cuando empezamos éramos 40. Hay muchos compañeros que si bien se incorporaron después, que eran de la fábrica pero no estuvieron en la lucha de la recuperación, que les costó comprender el nuevo régimen de trabajo. Hay algunos que hacen muy bien su laburo pero cuando llegan las tres se van a la casa; no asumen el compromiso del conjunto, con la empresa o con lo político.

A veces en la asamblea hacemos la mitad de lo que pasa en la empresa y la mitad de lo político, desde el imperialismo hasta lo que puede pasar con el ALCA y la Ley de Quiebras. Hay muchos compañeros que si bien se quedan en la asamblea no están interesados en esas cuestiones; les interesa como anda la fábrica y cuanta plata nos vamos a repartir a fin de mes. Los que se interesan serán el 50% y los que asumen esa política un 30%.

Eso pasa mas o menos en todos lados, pero nosotros no nos metemos en la vida interna de las empresas. La mejor forma de que los compañeros aprendan es que no nos metamos en las asambleas y en la gestión, diciéndoles que tiene que hacer. Confiamos en que cada uno lo va a hacer bien. Si necesitan que abramos una puerta en el estado se la abrimos, si necesitan una guita para empezar a producir tratamos de conseguirla, pero una vez que está recuperada la empresa la asamblea es solamente para los trabajadores.

-A fin de año, cuando Kirchner presentó los créditos para las empresas recuperadas, ustedes decidieron no participar. ¿Rechazan esos créditos?

-No, lo que rechazamos es la propuesta del presidente de hacer un acto con el MNER. Eso fue un acto de Kirchner para la tribuna, y nosotros estamos totalmente en desacuerdo con utilizar la lucha de los trabajadores para eso; sentarnos con un presidente de la nación para que de una migaja después de seis años de lucha. Hay muchos compañeros que todavía estamos procesados, que aprendimos un montón de cosas, que sabemos que si el gobierno quiere puede crear muchas fuentes de trabajo de la forma que lo estamos haciendo nosotros. Y nos parecía una respuesta mezquina del presidente con respecto a los créditos. Nos parecía flaco favor a los trabajadores si íbamos a la reunión con el presidente para no sacar nada.

-¿Cuáles son sus demandas?

-Nuestra propuesta es clara: queremos una ley de expropiación de unidades productivas, la sesión de los créditos de los bancos oficiales a las cooperativas de trabajo, un fondo de capital del trabajo, de 10.000 pesos por cada puesto recuperado, la incorporación a la vida gremial de los sindicatos y un registro especial para la jubilación de nuestros compañeros. Muchos compañeros no sólo no pueden aportar al principio de la actividad, sino que vienen de que la patronal no les aportaba nada durante cinco años o más. Con esos cinco puntos, seguramente nos sentaremos con el presidente.

-¿Lo de Kirchner fue un intento de cooptar a las fábricas recuperadas?

-Es una tentación del estado, como todo estado, de querer coartar la fuerza del movimiento a su favor, para destruirla o para que le sirva como algunos sectores piqueteros, como algunos sectores de la dirigencia sindical. Donde pueda, seguramente en algún momento va a actuar, y tenemos que estar atentos para que no nos rompa la unidad de cada fábrica.

Nosotros estamos atentos; por ejemplo ahora se cayó Elvira Castro, del INAES, que era una enemiga pública del MNER, que ha hecho resoluciones en contra de nosotros. Las carpetas que iban por el movimiento para hacer cooperativas las hacían demorar tres meses, cuatro meses, las marcaban para jodernos. Habían armado una unidad ejecutora de empresas en crisis, donde iban a hablar con los compañeros para ver que nos podían sacar. Era muy difícil hacerlo porque los compañeros se sienten muy apoyados; cuando nosotros intervenimos lo que hacemos es llevar la solidaridad, lo acompañamos a todos lados, cuando viene la cana estamos ahí.
Entonces es muy dificil que venga el estado a cooptar. Hoy cualquiera quiere ir a sacarse una foto con Kirchner. Lo discutimos adentro del movimiento y la posición fue no ir. Pero seguramente en algún momento van a querer o cooptar o destruir al movimiento, o darle oxigeno a algunas cooperativas que no tienen ideología. Por ejemplo, yo creo que tenés un sector que está comprendido por el sector de Caro, que son 22 o 23 cooperativas, que los compañeros son iguales que nosotros, pero Caro tiene una política que es recuperar la empresa sin entrar en la lucha de nuestro pueblo.

-Las fábricas recuperadas cobraron mucha fuerza a partir del 20 de Diciembre del 2001...

-Si bien el proceso había empezado antes, todas las organizaciones ganamos legitimidad porque es todo el pueblo el que se une a la lucha, que le dice no al modelo. Hasta diciembre del 2001, eran los sectores de la clase trabajadora y los desocupados los únicos que peleaban. Yo siempre me acuerdo, y siempre digo que me pareció mucho más importante el paro del 13 de Diciembre, con piquetes, y eso es lo que no podían soportar, porque no había nadie que pueda contener eso. Y por arriba no se ponían de acuerdo ni los exportadores ni las privatizadas y había crisis también por ahi. A partir del 13 de diciembre, con el paro con piquetes es la mejor expresión de lucha, no tanto la movilización del 19. Ese día yo estuve y no conocía a muchos, pero el 20 nos conocíamos todos, eramos muchos pero nos conocíamos. Y hay que volver a eso. No va a ser facil, porque está todo achanchado; están todos los sindicatos otra vez comiéndose el discurso de Kirchner, esta la clase media comiéndose ese discurso y hay solamente algunos sectores de piqueteros que están planteando bien las cosas, y nosotros que seguimos ocupando fábricas. Creo que se va a dar, que la lucha se a dar, porque no creo que puedan seguir mintiendo tanto tiempo. Igual recompusieron en estos dos años, con la devaluación recompusieron; ahora los estatales poner la tarjetita y sacan plata, poca o mucha pero le sale.

Yo tengo dos miedos; el miedo a que el modelo se consolide, que se termine de cerrar el ALCA y nos terminen de hacer mierda a todos, y el otro miedo es que las cooperativas se burocraticen y no peleen por otros compañeros, que es algo que puede pasar. Pero yo confío mucho en la clase trabajadora, que se van a organizar bien, que van ser lo mas democráticamente posible.

-¿Como evaluás la presencia de Anibal Ibarra en la inauguración de Conforti?

-Ibarra estuvo presente en muchas de las empresas que se recuperaron. De hecho si bien es una política que hemos arrancado los trabajadores al gobierno de la ciudad, es un gobierno que a diferencia de los gobiernos provinciales tiene algún tipo de política activa como es el tema de las expropiaciones. Si bien primero pasa por la legislatura, nosotros sabemos que tiene el visto bueno del ejecutivo, si no, no pasaría. Nos parece que nos permite a los trabajadores seguir insistiendo con una ley de expropiación de unidades productivas en la ciudad, que todavía no la tenemos, que fue el reclamo que le hice en mi discurso. Para los trabajadores también es importante, porque sienten que tienen el abal del poder político, se sienten mas seguros, y seguramente van a aprovechar este momento para pedir algún subsidio para poner a punto las máquinas.

De todas maneras, me parece que lo más importante fue la figura de Raymundo Ongaro, que es un compañero con mucha historia en el movimiento obrero argentino, independientemente de algunas consideraciones es un tipo que es una historia en el movimiento obrero. Y que esté apoyando este proceso junto al movimiento es muy importante.

Pirulo del final...Todo conflicto ligado a los medios de comunicación -por más que sean talleres gráficos- generalmente es ignorado por los medios masivos, por eso de que "entre bueyes no hay cornada", pero ahora parece que hay una contradicción. Ayer un trabajador nos contaba que el ex-dueño Raúl Gonzalo había logrado frenar algunas notas en conocidos diarios porteños, ya que todavía mantiene buenas relaciones con los empresarios periodísticos. Ahora que Ibarra fue a la planta y que Gonzalo es un mal recuerdo ¿Sacarán algo, en nombre de mantener la "buena relación"que tienen con uno de sus principales anunciantes?
 

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