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31/05/2019 :: Europa

Hungría: una mezcla confusa de nacionalismo y neoliberalismo

x Gyözö Lugosi
El régimen de Orban es parte de una tendencia general (la crisis de las democracias capitalistas liberales),

Pero también tiene especificidades relacionadas con la historia de Hungría, la de Fidesz, el movimiento de Viktor Orban, y la forma en la que ha llegado al poder.

En nuestra opinión (la de la revista de izquierdas Eszmélet), el "aliberalismo" reivindicado por Viktor Orbán, es decir, el desmantelamiento consciente, metódico, del sistema jurídico-político liberal, es parte del " fin de la hegemonía de la cultura liberal "(Wallerstein). Lo que está ocurriendo en Hungría desde 2010 es sólo la realización, de una forma exagerada, con el deseo de llegar hasta el final (¡pero no estamos allí todavía!) De la desintegración de la "democracia liberal" . La tan cacareada formula política tras la caída del "socialismo de estado" en el período 1989-1991, ha demostrado ser una ideología falsa al servicio de la reconexión - y de la sumisión - de las sociedades de Europa del Este a la economía capitalista globalizada.

Colapso del PS húngaro

La peculiaridad y el radicalismo del "caso" húngaro (en comparación con otras transformaciones similares, pero vacilantes y aún parciales de la semi-periferia europea) se explica primero, creemos, por el radical / brutalidad de la expropiación capitalista de la economía húngara entre los años 1990 y 2000 [1] . Esta estuvo esencialmente gestionada hasta su colapso electoral de 2010 por el Partido Socialista de Hungría y el Gobierno de Gyurcsány (defensor húngaro del Blairismo y su "tercera vía" infame ...).

Fidesz ("Unión Cívica Húngara"), de la que Orbán es actualmente el presidente, eran las siglas de la antigua Alianza de Jóvenes Demócratas, fundada en el torbellino de la crisis final del sistema estatal socialista en la segunda mitad de la década de 1980. Se presentó originariamente como una fuerza democrática-liberal. Pero su transformación anti-liberal en 1994 (con una centralización interna cada vez más exclusiva en torno a la persona del presidente Viktor Orbán) no es de extrañar en absoluto. Este grupo de jóvenes intelectuales - que pertenecían a la misma generación, de clase media baja del medio rural húngaro y que constituyeron el partido- no se aferraban a las consignas liberales más que por un anticomunismo compulsivo. Este círculo de hombres jóvenes, encumbrados por el momento histórico particular, no pudo interiorizar los valores culturales liberales: en realidad les eran extraños, como a la mayoría de la población). Por otra parte, este grupo ni siquiera había asimilado realmente el conservadurismo cristiano-demócrata ni el nacionalismo que finalmente adoptaron (y que es hoy su referencia) después del giro ideológico iniciado por Orbán.

Orbán se aprovechó de un momento excepcional

Orban y el Fidesz (y sus clientelas/complices en la cúspide del poder politico y económico) no tienen de hecho ninguna convicción ideológica. Lo que han estructurado como fundamento ideológico y político de su ejercicio permanente y estable del poder es una mezcla confusa de reminiscencias horthystas [2],de clericalismo y de neoliberalismo servil.

El "orbanismo" es, en última instancia, el "arte" perfeccionado de la toma y retención del poder político ejercido por una facción de elite agrupada en torno a Orbán, en una especial constelación histórica, de transición, " fluida " (en palabras del gran pensador político István Bibó), en estado de " bifurcación" (Wallerstein), en la que "nada (o casi nada) parece predeterminado, y todo parece posible "(Bibó) y donde el margen de maniobra de los actores políticos se amplía de manera significativa. Orbán reconoció y aprovechó el momento excepcional surgido en 2010 -resultado de la crisis financiera global, la exacerbación de las políticas neoliberales del gobierno "socialista" y de unos errores que reflejaban la incapacidad personal de F. Gyurcsány-, para obtener una mayoría de dos tercios de diputados en las elecciones legislativas de 2010.

La monopolización del poder

Este éxito le permitió legalmente elaborar y hacer comulgar a la sociedad con una nueva constitución (llamada "ley básica"), con la que desmanteló todos los "controles" y "equilibrios" legal e institucionales, ocupar los puestos políticos clave, y situar en ellos a sus fieles designados a dedo. De esta manera sometió a sus designios - además de, por supuesto, los órganos del poder ejecutivo a todos los niveles - los cargos de Presidente de la República, Presidente del Parlamento, la mayoría de los jueces del Tribunal Constitucional, la Oficina Ejecutiva de Auditorías del estado, el Fiscal general (que sistemáticamente bloquea toda investigación judicial sobre la gigantesca corrupción orquestada por el círculo amplio y jerarquizado de Orbán).

Orbán y Fidesz también han puesto la televisión y la radio públicas al servicio de la propaganda del gobierno, incluida la fabricación en masa de enemigos para sembrar el miedo entre las masas: los migrantes y los terroristas, "que violan a nuestras mujeres y niñas” “la conspiración de Soros” (conspiración judía ...). Han puesto bajo su control la prensa nacional y regional, y una gran parte de las páginas web más leídos, y liquidado con maniobras financieras, Népszabadság, el diario de mayor circulación y orientación crítica social liberal.

Más recientemente, han lanzado un ataque contra la autonomía de la Academia de Ciencias, y puesto bajo su control financiero directo a las universidades estatales. Las escuelas públicas (primaria y secundaria), gestionadas y mantenidos desde 1990 por los municipios, han sido estatalizadas y los programas de educación centralizados, etc.

De las tres ramas principales del poder, solo la justicia sigue siendo parcialmente independiente, al menos los tribunales y los jueces, pero la Oficina Nacional de la Magistratura - responsable de la designación de los jueces - está presidida por la esposa de un miembro del círculo más restringido de Fidesz, y está en constante conflicto con la cúpula judicial. Para evitar la independencia judicial se adoptó una ley justo antes de la Navidad de 2018 estableciendo nuevos tribunales administrativos, cuyos jueces son seleccionados y nombrados entre los funcionarios públicos, cuya jurisdicción se extenderá, por ejemplo, a casos relacionados con la ley del derecho de reunión ...

Enriquecimiento personal

La monopolización del poder político va de la mano de la adquisición de poder económico del circulo más cercano de Victor Orbán. El hombre más ricos de Hungría, Lőrinc Mészáros, un amigo de la infancia de Orban, tiene un imperio con diversas empresas, cientos de miles de hectáreas de tierra en el condado de Pest, donde se encuentra su ciudad natal y la de Orban, Felcsút con un estadio de fútbol y un ferrocarril turístico turístico construido con fondos de la UE (y ambas atracciones vacías ...). Todo ello supone una fortuna total de 1,2 mil millones de euros en Hungría ... Nadie cree que sea sólo la fortuna personal de Mészáros (reparador de calefacción antes de la llegada Orbán). La opinión pública es unánime: se trata, obviamente, de la fortuna personal (apenas) disfrazada de Viktor Orbán.

Se deduce de todo esto otra especificidad del "fenómeno" Fidesz: Orbán y su movimiento han ido tan lejos, de un lado en la deconstrucción del sistema legal y político, y por otro en la depredación - legal (izada) pero ilegítima - de la riqueza nacional, que no existe la posibilidad de una regularización negociada. Orbán y sus cómplices se ven obligados a retener el poder a toda costa, ya que son conscientes de que su eventual pérdida - por cualquier medio democrática normal, por ejemplo unas elecciones no manipuladas (que el sistema electoral, desigual al extremo, también excluye como posibilidad) - significaría necesariamente la pérdida de toda la riqueza acumulada por esta nueva nomenclatura y su procesamiento y encarcelamiento. Pero, por otro lado, también implica que todos aquellos que rechazan el el autoritarismo, el nepotismo y el saqueo de la cúpula del régimen, carecen de los medios políticos habituales y legales de una oposición, y los partidos que lo eran se han fracturado y dividido, sufriendo de una importante falta de legitimidad.

Una base social heterogénea

La base social del Fidesz es de hecho bastante pequeña - por lo menos en porcentaje o número de quienes la apoyan activamente. En primer lugar, los privilegiados del régimen, una nueva aristocracia multimillonaria (cien familias). Luego una capa más grande, relativamente acomodada de clase media, compuesta por jóvenes funcionarios y empleados calificados con muchos hijos, que se disfrutan de los beneficios de la política fiscal natalista (desde 2013, el impuesto progresivo sobre la renta se sustituyó por un tipo único del 16% y el impuesto a las empresas es muy bajo).

La mayoría de los partidarios / votantes de Fidesz, sin embargo, forman una masa heterogénea, en gran parte rural, cuyo apoyo es pasivo. Muchos son los agradecidos por el sistema de obras públicas alentado por Fidesz en las ciudades y pueblos afectados por un desempleo masivo crónico, incluso si los ingresos que puedan obtener se sitúen muy por debajo de la línea de pobreza. Otros - que sucumben a la propaganda nacionalista del gobierno - creen que Orbán garantiza el "orden", la "paz" y la "seguridad" frente a las "hordas de migrantes" (incluso si nunca han visto en su vida un musulmán, árabe o africano ...).

Materialmente, la estabilidad del régimen se basa en las condiciones económicas favorables durante esta década, una tasa de crecimiento elevada, posible gracias, en primer lugar, al sector multinacional presente en Hungría, incluyendo las fábricas de automóviles (Audi, Mercedes, Opel, Suzuki y en el futuro BMW) que disfrutan de importantes ventajas fiscales. Recientemente (en diciembre pasado), el Parlamento ratificó una ley - a pesar de la fuerte protesta de los sindicatos y los partidos de la oposición - que permite a los empleadores obligar a los trabajadores a hacer 400 horas adicionales anualmente, y pagarlas en un plazo de tres años (¡!) ... lo que ha provocado protestas masivas en las calles.

Por último, en cuanto a la relación con los demás países del Grupo de Visegrad [3]La realidad es muy diferente a la imagen idílica que muestra a menudo el gobierno Fidesz. En primer lugar, las élites de los países vecinos, con una gran población húngara (Rumanía-Transilvania, Eslovaquia-Alta Hungría, Ucrania-transcarpática y Serbia-Vojvodina) se oponen a los generosos subsidios políticos que Budapest les hace llegar a estas minorías, y especialmente a la concesión de la nacionalidad húngara (derecho a voto incluido), lo que a menudo ven como una especie de "fase preliminar" de un cuestionamiento revanchista del tratado de paz de Trianon (1920), que supuso la dislocación de Hungría después de la derrota del Imperio austro-húngaro en la Primera Guerra Mundial. Entre Budapest y Varsovia, [4] existe una alianza política estratégica -, pero el PiS es muy diferente del Fidesz en muchos aspectos; Jaroslaw Kaczynski, un católico devoto y políticamente convencido, un “visionario", está muy lejos del cinismo de Orbán y de sus prácticas de acumulación y corrupción; además, en Polonia las posibilidades legales e institucionales de la oposición (liberal ) siguen siendo mucho más importante que las de los oponentes políticos de Viktor Orbán.

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Notas:

[1] La "República Popular de Hungría", parte del Bloque del Este, se derrumbó en 1989. (Ed)
[2] Después de la derrota de la revolución húngara de 1919, se estableció un régimen nacionalista-conservador dirigido por el almirante Hotrhy.
Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Trianon de 1920 desmanteló la "Gran Hungría" del Imperio austrohúngaro. Horthy, se alió a la Alemania nazi con la esperanza de obtener una revisión del tratado, manteniendo el poder hasta 1944. (Ed)
[3] El Grupo de Visegrad está formado por Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia.
[4] El artículo 7 del Tratado de la Unión Europea (TUE) permite a la UE sancionar a un Estado miembro que no respete sus "valores fundamentales”.

npa2009. Traducción: Enrique García para Sinpermiso. Extractada por La Haine.

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