Interpretaciones de la democracia en América Latina
Las concepciones institucionalistas, elitistas y participativas de la democracia han prevalecido en la región en distintos momentos de las últimas décadas. La primera visión defiende un modelo de mejoras cívicas, políticas y sociales paulatinas, ignorando las tendencias regresivas del capitalismo.
Olvida que el intento de consumar estos avances en tres estadios diferenciados fracasó reiteradamente y ha resultado particularmente inviable en la periferia.
El aumento de la miseria ha coexistido en los regímenes pos-dictatoriales con los sufragios periódicos. Esta compatibilidad confirma la validez de la distinción entre democracia formal y sustancial que el institucionalismo objeta. Este enfoque explica erróneamente la crisis de los gobiernos constitucionales por su juventud o su recepción de excesivas demandas y omite el servicio que prestaron a los acaudalados. Además, idealiza el diálogo y minimiza los efectos de la desigualdad.







