Ley "Twenty-Four" o el fin del estado de derecho

Uno de ellos, siempre y en todo lugar, es la aceptación de la tortura como procedimiento normal y rutinario. En el latín tardío tortura poseía el significado de retorcer algo, realizar un tortus sobre algo, un cuerpo humano, por ejemplo. La palabra nacía semánticamente del instrumento: el torque. Se entiende que cuando la tortura científica e instrumental llega a la carne no es sino la coronación de un largo ciclo. Ciclo que empieza con la formulación, la transición y la recepción crédula del concepto acumulativo de persecución y tortura por los miembros de la elite gobernante y culta. Ésta es la condición sine qua non.







