¿Milei antimperialista?
Cuando más de la mitad de la población manifiesta que bajo ninguna circunstancia volvería a elegirlo, Milei apela a un sentimiento nacional, como es la causa de Malvinas, para tratar de confundir
La cadena nacional del Presidente Milei nos hizo recordar, a los más viejos, a la arenga de Galtieri cuando invadió las Malvinas. Pero si alguien pudo equivocarse con la supuesta vocación nacionalista de los militares genocidas de la última dictadura, esta vez tendrá que hacer un esfuerzo enorme para asociar al actual presidente con la defensa de intereses nacionales. Milei es Trump, y esa subordinación colonial no se disimula, se exhibe descaradamente.
La gesta por Malvinas contra Inglaterra que hoy nos propone al presidente argentino, promueve aumentar la injerencia de EEUU en el Mar Austral, no solo para asegurarse el control del ingreso al estrecho de Magallanes sino también por la proyección antártica. La extensión del poder militar y geoespacial estadounidense se completa en el mar Ártico con los intentos de Trump de apoderarse de Groenlandia, un territorio colonial que hoy está manejado por Dinamarca. Ese control, sumado al dominio geoespacial, resulta estratégico e indispensables para la constitución del escudo dorado, que tiene funciones ofensivas pero también ofensivas.
Crear una base donde ya existe una base
El anuncio de que se va a crear una base en Usuhaia causa hilaridad en los habitantes de de esa provincia, o los que tienen conocimientos básicos de geopolitica, porque ellos saben que desde 1950 existe en ese lugar una Base Naval a orillas del Canal de Beagle y que es la sede del Área Naval Austral (ANAU).
El territorio donde está construida esta base naval y el puerto de Ushuaia estaban bajo la jurisdicción provincial. La gran "apuesta soberana" del gobierno de Milei es poner esas instalaciones bajo jurisdicción nacional y modernizar la base con el apoyo de los "países aliados" (EEUU e Israel). La novedad sería que en lugar de Base Naval tendremos Base Naval Integrada y Polo Logístico Antártico. La propuesta de la Base Naval Integrada, tampoco es un invento de Milei, se ha estado construyendo desde hace cuatro años (2022), y si no avanzó más en tiempos de su gestión se debió a su política de reducción de recursos para la obra pública y el presupuesto militar. En este mismo año, según la publicación Escenario Mundial, la construcción de la nueva obra ha avanzado solo un 9, 43 % del total proyectado.
El gran anuncio es que esta construcción ya no estaría exclusivamente en manos del Estado argentino, y dejará de ser un lugar exclusivo para operaciones de fuerzas nacionales. En el futuro habrá "cooperación" y presencia de delegaciones otros "países aliados". Estos países, como EEUU e Israel, están involucrados en una confrontación global contra el eje liderado por China, Rusia, India, Irán, Brasil, etc. Concluyendo, la "gran novedad" es que el gobierno sigue insistiendo en meternos en una guerra que no solo es ajena, sino que nos enfrenta a los principales clientes de nuestras exportaciones.
El primer paso de quitar la jurisdicción provincial a esa base ya fue dado. También eran conocidas las intenciones del gobierno de Milei de "modernizar" la base pidiendo financiamiento y cooperación a EEUU. Finalmente, cuando se difundió el publicitado "Escudo de las Américas", presidido a perpetuidad por Trump, se comentó que a la Argentina no se le pediría un aporte económico, sino que cediera la base de Ushuaia.
Consejo de Seguridad Nacional, o de represión popular
La creación de un Consejo de Seguridad Nacional representa un avance del poder ejecutivo sobre el parlamento y el poder judicial. Este nuevo organismo, según lo anunciado por Cadena Nacional, tendrá como objetivo coordinar políticas de seguridad entre distintos organismos del Estado. El objetivo es ampliar sanciones y aumentar la vinculación entre distintos organismos del estado, como la Side (inteligencia), las fuerzas de seguridad y el poder ejecutivo.
El anunciado organismo, que deberá estar avalado por una ley del Congreso, se propone castigar a quienes oponiéndose a políticas del gobierno "pongan en peligro la seguridad nacional". Esa tipificación tan general de los peligros permitirá encuadrar como una amenaza a la seguridad nacional diversas actividades. Desde la movilización de una comunidad que se se ve afectada por la presencia de una minera, un paro de actividades reclamando salarios y condiciones de trabajo, hasta las manifestaciones de un periodista opositor. Esta preocupación no es delirante. Por ejemplo, el gobierno de EEUU declaró que la sola presencia de un gobierno chavista en Venezuela afectaba su seguridad nacional.
Politica de sanciones o nuevos negocios para EEUU
La política de sanciones contra empresas que afectan nuestra "soberanía nacional" ya fue aprobada por una iniciativa de Pino Solanas, que acompañó en su momento al peronismo y otros sectores políticos. La ilusión de que aumentará su impacto porque ahora EEUU va a acompañar las sanciones olvida apuntes básicos de nuestra historia reciente. La retoma del control inglés sobre las Malvinas en 1982 por parte de la flota británica fue apoyada militar y diplomáticamente por EEUU.
El hecho de que EEUU hoy tenga algunas contradicciones con su socio inglés y que quiera disputarle algunos negocios, o posiciones estratégicas en el sur austral, no puede avalar la ilusión de que se ha convertido en un socio de Argentina. Trump considera a Milei como un vasallo, lo va a utilizar para conseguir sus fines y no va a reconocer lealtades. Acaba de demostrarlo al dejar afuera a los frigoríficos locales en la reciente ampliación de las importaciones estadounidenses de carne.
Igual que Trump, la sola mención de Milei es incompatible con la soberanía argentina. Es un país que odia y que ha trabajado para destruirlo, en exclusivo beneficio de un puñado de empresas multinacionales y una franja poblacional que no supera el 10%. Milei coincide con el megainversionista digital y armamentista Peter Thiel, en que en países como el nuestro sobra la tercera parte de sus habitantes, y actúa en consecuencia. Cuando más de la mitad de la población le ha picado el boleto y manifiesta que bajo ninguna circunstancia volvería a elegirlo, Milei apela a un sentimiento nacional, como es la causa de Malvinas, para tratar de confundir.
Nuestro pueblo no tiene la lucidez del Libertador Simón Bolivar que en 1829 advirtió: "Los EEUU parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad". A nuestro pueblo no le faltan tontos, ni desmemoriados, ni gorilas.
Que le creyeran a los "fusiladores" del 55, a los milicos del 66, a los genocidas de la última dictadura; que apoyaran a Menem, De la Rua, Macri y Milei, demuestra que la que se autopercibe como "gente de bien" es comprobadamente estúpida. Pero seguirle creyendo a Milei parece mucho. Por conciencia, o por el bolsillo vacío, soy optimista y apuesto a que las mayorías populares no van volver a comprar este buzón, el manotazo de ahogado de este presidente que nos avergüenza.
huelladelsur.ar







