Murió Enrique Gorriarán Merlo, uno de los máximos dirigentes de la guerrilla argentina
El ex responsable militar del Ejército Revolucionario del Pueblo de Argentina, fundador el departamento de seguridad del Estado sandinista y uno de los ejecutores del dictador nicaraguense Anastasio Somoza, murió ayer en Buenos Aires a los 64 años.
En la foto, estado en que quedó el Mercedes del dictador Somoza luego de la operación guerrillera que acabó con su indigna vida.
Gorriarán murió la tarde este viernes en el Hospital Argerich en Buenos Aires, producto de una complicación cardiovascular, dijo una fuente del ministerio de Salud.
Fue guerrillero del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) argentino en los años 70 y luego combatió en Nicaragua con el sandinismo. En ese país centroamericano fundó el departamento de seguridad del Estado sandinista.
En 1980 comandó una célula que ejecutó en Asunción, Paraguay, al ex dictador nicaraguense Anastasio Somoza. Actualmente, a pesar de los grandes servicios prestados a la revolución sandinista, tenía la entrada prohibida en Nicaragua.
Al regreso de la democracia burguesa en Argentina fundó el Movimiento Todos por la Patria (MTP), con el cual comandó un ataque al cuartel de La Tablada, en 1989, con el fin de frustrar un golpe de Estado que se estaba preparando. El ataque consiguió indirectamente parar el golpe, a pesar de que la mayoría de los miembros del comando guerrillero fueron masacrados por el Ejército.
Luego de esta acción buscó refugio en México, país en el fue secuestrado en 1995 por un grupo de los servicios de inteligencia argentinos -con la colaboración de las autoridades mexicanas-, y "extraditado" a Argentina, donde fue condenado a cadena perpetua en 1996. Finalmente fue liberado por un indulto en 2003.
Memorias
El año pasado, Gorriarán Merlo lanzó su propia fuerza política, el Partido para el Trabajo y el Desarrollo, con el propósito de "renovar los dirigentes y dejar de tomar la política como una carrera para convertirla en un servicio a la comunidad’.
Según sus detractores, Gorriarán fue un hombre polémico que, a diferencia del líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Mario Santucho, ponía mucho más énfasis en la lucha armada que en la acción política.
En su libro "Memorias de Enrique Gorriarán Merlo. De los Setenta a La Tablada", escrito con la colaboración de Darío Díaz, señala que su generación "cometió errores" como el de no haber aceptado la tregua que le ofreció el ex presidente Héctor Cámpora, al asumir la presidencia en marzo 1973, por un problema de táctica política.
"Eso hubiera permitido que las acciones posteriores de las Tres A (Alianza Anticomunista Argentina) no fueran vistas por la gente como un objetivo de combatir a la guerrilla, sino que respondían a una estrategia propia de poder", señala en sus memorias.
Con respecto al intento de golpe de estado que pone en marcha el operativo de La Tablada, Gorriarán explica: "Creíamos que las Fuerzas Armadas, con todo su desprestigio, no estaban en condiciones de poner en peligro la democracia. Pero se produce la sublevación de Semana Santa y luego las leyes de Punto Final y Obediencia Debida", señala Gorriarán Merlo.
Entrevista de La Haine a Enrique Gorriarán Merlo
La cultura revolucionaria en el guevarismo argentino
x Néstor Kohan - La Haine







