Nuevo escenario, nuevas posibilidades
El peronismo burocrático logró reconstituirse de frustraciones cíclicas, pero nunca recuperó la fidelidad popular que rodeó a su gestación

Es muy probable que Argentina atraviese un gran giro político en 2014-2015. Estos virajes se han registrado al final de cada ciclo significativo de las últimas décadas. Ocurrió a mitad de los 70, durante los 80 y en el 2001-03. En los tres casos el peronismo registró una convulsión mayúscula. Durante el desmoronamiento de Isabelita, la experiencia de Alfonsín y la gestión de Menem, el justicialismo quedó al borde del abismo. Esta conmoción demostró que no es una identidad política inmune a las decepciones que generan sus dirigentes.
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