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31/07/2008 :: Mundo

Nuevo capítulo de la crisis económica mundial

x Gerardo Vera
Las intenciones de Stiglitz están lejos de ser progresistas ya que en realidad lo que quiere vendernos es que el problema no es la economía capitalista sino el ?capitalismo neoliberal salvaje?

“La idea de que los mercados se corrigen a sí mismos y asignan por sí solos de manera más eficiente y equitativa los recursos, estuvo en la base de las crisis de la década pasada y vuelve a mostrar su inconsistencia de cara a los riesgos actuales de la economía mundial”. Esta frase no proviene de ningún analista económico de izquierda, ni siquiera de un moderado progresista, sino de Joseph Stiglitz quien fuera presidente del banco mundial y premio Nobel de economía.

Es la frase que encabeza un extenso artículo donde este otrora encumbrado economista burgués, nos muestra todas las lacras de la economía del “libre mercado” demostrando que esta orientación neoliberal de los 90 impulsada por Reagan y Tatcher, terminó destruyendo economías de países enteros (como el nuestro), en principio de la periferia del imperialismo, pero que rápidamente se metió en el corazón del imperio. Nos aporta algunos datos interesantes y fustiga a los ideólogos del neoliberalismo.

Aunque sus intenciones están lejos de ser progresistas ya que en realidad lo que Stiglitz quiere vendernos es que el problema no es la economía capitalista sino el “capitalismo neoliberal salvaje”, de modo que los males de la humanidad se solucionarían si aplicásemos un capitalismo con rostro más humano, cosa con la que obviamente disentimos por completo.

Este premio Nobel de economía nos relata que el neoliberalismo tiene mucho de fetichismo mesiánico y que la exportación de esta ideología trajo consecuencias funestas para los países subdesarrollados, con quiebras de agricultores, crisis energéticas, con gente perdiendo su vivienda desde los EEUU hasta España y Australia, con crisis bancarias que se repiten y no parecen tener salida y sobre todo con un aumento exponencial de la pobreza y el hambre a nivel mundial.

Todo esto y mucho más es cierto, pero diferente a lo que nos pinta Stiglitz, nosotros sostenemos que esta crisis aguda a la que asistimos no es un subproducto especial de la aplicación del neoliberalismo, sino que está a la base de toda la economía capitalista imperialista mundial, que desde hace décadas se encuentra en una fase de decadencia, más allá de esporádicos periodos de aparente bonanza y que siempre concluye descargando su crisis sobre las masas pobres del mundo.

La crisis bancaria y financiera golpea al Imperio

Si bien hasta hace un mes atrás venía negándola, el informe del feje de la reserva federal de EEUU el día martes 15 de julio pegó un giro de 180º y reconoció que la principal economía del mundo tiene numerosos problemas como son las crisis inmobiliaria, la inflación y la crisis energética, todo esto en un marco de recesión cada vez más evidente.

Es que la quiebra del Indy Mac (un importante banco de Los Angeles) la semana pasada, al que el gobierno de tuvo que salir a rescatar garantizando los depósitos menores a U$S100.000; y las evidentes dificultades de Fanni Mae y Freddie Mac (las dos mayorres hipotecadoras del país del norte, a las que también tuvieron que salir a respaldar), ya no puede ocultarse: Otro capítulo de la crisis financiera inmobiliaria les explota en el rostro y que parece no tener fin con la crisis en estos días del Bank of America cuyas acciones se desplomaron el 8,09%, los del Wachovia con -7,2%, los del Wells Fargo -4, 91% y los del Citigrup -4,34% y se prevé que seguirá ampliándose la lista.

Recordemos que las primeras evidencias de que estaba estallando la burbuja financiera inmobiliaria comenzaron a principios del año 2007 cuando colapsó primero la bolsa de Shangai y a los pocos meses la crisis se trasladó hacia el propio EEUU. Desde entonces se puso en evidencia a los ojos del mundo entero que había terminado lo que los analistas burgueses denominaron como el periodo de crecimiento más sostenido desde los 70. Millones de norteamericanos tuvieron que dejar sus hogares producto del aumento insostenible en el valor de las hipotecas de sus casas, acto seguido los bancos que venían mostrando balances supuestamente sólidos y florecientes tuvieron que admitir que tenían miles de millones de dólares en créditos incobrables y por lo tanto estar al borde de la quiebra. Le siguieron la quiebra de bancos en Inglaterra, Australia y Estados Unidos.

El Citibank, considerado el banco con mayor capitalización de mercado hasta unos años atrás mostró balances con más de 10 mil millones de dólares en rojo. Pueblos enteros quedaron como fantasmas porque sus habitantes tuvieron que abandonar las casas, cayeron las acciones de las empresas constructoras, los bancos anunciaban el despido de miles y miles de trabajadores, fusiones y otras calamidades por el estilo.

Nuevamente Bush y los suyos intentaron huir hacia delante, negando la crisis, inyectando plata del estado para salvar bancos privados, jugando con los intereses bancarios y tratando de frenar las expectativas especulativas: Nada de esto dio resultado, por eso ahora nuevamente aflora la crisis. Y ahora pretenden salir a rescatar a Fanni y Freddie que actualmente son privadas, con plata del estado!! Es decir el viejo cuento de privatizar primero cuando dan ganancias y cuando ahora están al borde de la quiebra quienes pagan son los trabajadores y pueblo estadounidense.

Hoy como ayer intentan minimizar la crisis, por eso Bush salió primero a desmentir al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, diciendo que la economía y finanzas de EEUU están sólidas y que el país está creciendo!! Y en nuestro país los economistas del régimen se empeñan en tratar de demostrar que si bien la crisis existe, es de ellos, de los yanquis y la pagarán ellos!! Ni lo uno ni lo otro es verdad por eso Bush tuvo que reconocerlo finalmente.

La crisis bancaria es una refracción de la crisis económica mundial

Desde estas páginas hemos insistido muchas veces en que toda esta crisis financiera, que tiene distintos capítulos, el último y más profundo de todos es el estallido de la crisis inmobiliaria es una refracción distorsionada de la crisis económica mundial que viene asistiendo desde hace décadas a una caída en la tasa de ganancia capitalista.

La crisis financiera, con epicentro en el propio imperialismo yanqui, pero que afecta también a Inglaterra, España, Australia y otros de manera directa, afectará también de manera indirecta al resto de los países, por múltiples motivos que resultan imposibles de abarcar en un solo artículo, por lo que daremos sólo algunos ejemplos y opiniones.

En primer lugar esta crisis se combina con la entrada en recesión de la principal economía del planeta por lo que es más que razonable pensar que impactará de manera más o menos importante sobre el resto del mundo, Europa por ejemplo ya está entrando en desaceleración o recesión.

En segundo lugar se combina con un proceso inflacionario que es mundial y que tiene su punto más álgido para los países centrales, en el encarecimiento de la energía, cuyo principal producto, el petróleo ya superó los U$S 140 y de darse una escalada bélica sobre Irán, se calcula que podría superar los U$S 170!! Pero en segundo lugar y mucho más importante para países pobres o semipobres como el nuestro, es el encarecimiento de los alimentos que aumentaron más del 40% en el último año, haciendo que la pobreza y el hambre crecieran como nunca en los países periféricos.

Las causas de este encarecimiento del petróleo y los alimentos también son combinadas, están los problemas políticos y militares del imperialismo con su agresión a Irak y ahora la más que posible a Irán; están los problemas de escasez derivados de una menor producción en los países periféricos como ya vimos por deterioro de los suelos, falta de inversión, etc.; también influyen los problemas ecológicos con extensión de las sequías por el calentamiento global; está también el problema de la utilización de maíz y soja para biocombustibles. Pero lo que fundamentalmente está influyendo en esta inflación de los alimentos es la propia especulación de los grandes grupos bursátiles, que desalentados de la inversión en el sector inmobiliario vienen invirtiendo y especulando, por lo tanto inflando ficticiamente, los precios de los alimentos.

Las consecuencias son claras y a la vez catastróficas, mientras que para los países ricos, la inflación se coloca entre el 1,1% en EEUU y 4% en Europa, para los países pobres esta supera el 40%, arrojando a millones a la pobreza y el hambre!!

Nuevamente intentarán que la crisis la paguen los que menos tienen

Como siempre, el capitalismo intentará descargar esta crisis sobre las espaldas de las masas. Es lo que viene haciendo desde sus orígenes, pero exacerbado en los últimos años de crisis crónica, como evidencia el Reporte Anual de Riqueza Global, realizado por Merrill Lynch y la consultora Capgemini, publicado en The Wall Street Journal, donde muestra que mientras la población de millonarios ha crecido tanto en los países centrales y más aún en los periféricos, las cifras de pobreza, desocupación, hambre e indigencia en los últimos 5 años, se han multiplicado (aún en momentos en que los economistas burgueses pretendían que la economía mundial estaba en crecimiento), con más razón lo intentarán hacer hoy cuando el “agua les llega al cuello”.

Por eso es falsa por el vértice la opinión de los columnistas de Clarín cuando dicen que la crisis financiera-económica de EEUU la pagará el pueblo yanqui y no nosotros. Es cierto que también la pagarán los pobres de EEUU, pero intentarán con todo que la crisis la paguen los pueblos y en especial los pobres de los países subdesarrollados, a través de múltiples mecanismos, pero sobre todo a través del cobro de la deuda externa, como tuvo que reconocer el propio Néstor Kirchner la semana pasada cuando se le escapó que necesitaba la plata de las retenciones al campo, no para lo que nos había mentido su esposa (hacer obras, hospitales y otras tantas fantasías) sino precisamente para pagar la deuda externa.

Por eso insistimos, no hay soluciones dentro del sistema capitalista, ni con neoliberalismo ni con un supuesto capitalismo humanizado inexistente. Para solucionar el problema del hambre, la pobreza, la destrucción de la naturaleza y la falta de trabajo, no hay otra que enfrentar y derrotar a este sistema que nos oprime y reemplazarlo por otro, por el socialismo, de otro modo cada nueva crisis económica será descargada sobre los trabajadores y el pueblo.

Movimiento Socialista de los Trabajadores

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