Omar González: Ser cineasta es participar de la mayor de las utopías, la del arte total

El llamado Período Especial, provocado por la desaparición del campo socialista europeo y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, estuvo a punto de terminar con una historia iniciada en marzo de 1959, unos dos meses después de que Fidel Castro entrara en La Habana al frente del Ejército Rebelde.
Con la extinción del bloque socialista, también se esfumaron las fuentes que proveían al ICAIC de infraestructura logística. La subvención que la institución siempre había recibido del Estado cubano, se limitó a cubrir los salarios de los trabajadores, mantener las instalaciones y aportar recursos financieros en moneda nacional que, si bien mantuvieron abiertas las puertas del ICAIC cuando otras industrias en la Isla cerraban las suyas por falta de insumos, no fueron suficientes para sostener una producción que promediaba entre seis y diez largometrajes anualmente, en la década de 1980.







