Precarizados: emergentes de la flexibilización laboral

La calidad en la oferta laboral en las grandes ciudades de nuestro país ha variado sensiblemente en los últimos años. La reducción de los índices de desocupación a partir de la actual década es innegable y se transforma en un logro del gobierno de Kirchner. Sin embargo, buena parte de los empleos generados pueden ser enmarcados dentro de los indicadores de la subocupación y ley reguladora de los contratos, aquella de las coimas en el Senado bajo el gobierno de la Alianza, que no fue modificada por el actual gobierno. Hoy, más del 30 por ciento de los asalariados son precarizados, con contratos en negro o sin contrato, y en pésimas condiciones laborales. Tal como ocurrió y ocurre con los desempleados, por fuera de las estructuras gremiales y a paso lento comienzan a perfilarse nuevas experiencias de lucha. Al respecto dialogamos con Andrea, integrante y vocera de la recientemente conformada Coordinadora de Trabajadores Precarizados.
- En los últimos tiempos surgieron diversas experiencias organizativas de los precarizados. ¿Cómo nace la experiencia de la coordinadora y cuál es su objetivo?
- Hay algo en común en todos los trabajos que nos hace unirnos en este momento específico. Recurrir a un sindicato muchas veces no pasa por la cabeza de los trabajadores ya que está desdibujada la imagen del sindicato como algo que te puede ayudar. La idea es fortalecer las organizaciones que quizás no tienen legitimidad jurídica o sindical, pero sí legitimidad en cuanto a las problemáticas que se dan en cada uno de los empleos. Acá participan encuestadores, docentes, diferentes trabajadores, incluso estudiantes, ya que la problemática laboral está también atravesando a los estudiantes con las becas y pasantías.
La idea es tratar de juntarnos para fortalecer las organizaciones y tener en claro que los que nos unifica es la precariedad laboral. Y esto no sólo tiene que ver con el empleo en negro. Muchos de los que participamos en la coordinadora estamos en blanco, pero las condiciones laborales hacen que nos unifiquemos en este concepto de precarización, donde no se respetan las condiciones laborales, estamos mal encuadrados gremialmente y por eso mismo no tenemos a quien recurrir para defender nuestros derechos.
- ¿Cuál es tu experiencia particular y la de tu organización?
- Yo trabajo en un callcenter, Teleperformance, que es la segunda empresa más grande de la Argentina en este rubro. Es un negocio rentable tanto para las empresas de comunicación como para el gobierno, ya que hace descender los números de la desocupación, pero lo que se crean en realidad son este tipo de fuentes de trabajo, que multiplican la cantidad de trabajadores precarios. A raíz de eso, nosotros como Teleperforados, que es la agrupación en la que participo, que comenzó en la empresa que trabajo y se extendió a otros lugares, empezamos a denunciar las problemáticas del sector, entre las que se cuentan los malos tratos, los sueldos bajos y que las tareas suponen mucho gasto mental.
Hay un discurso contradictorio: propagandizan diciendo que es un trabajo de seis horas, por lo que podes estudiar, que estás rodeado de gente que hace lo mismo que vos, que es divertido y no te cansas, aunque en realidad el cansancio es psicológico. En general los trabajadores de callcenter tienen entre 20 y 30 años y padecen ataques de vértigo, problemas psicológicos, ataques de pánico, con mucha gente medicada con rivotril, valium, etc, que ya son tomados con toda naturalidad dentro del callcenter. A partir de estas problemáticas surge Teleperforados con la intención de dar alguna respuesta a los trabajadores que hoy no pueden tener organización, que están mal encuadrados dentro de comercio, siendo éste un sindicato al servicio de las empresas.
- ¿Cómo se fueron dando las condiciones en las que se encuentran los trabajadores actualmente?
- Una cuestión clave fueron las leyes de flexibilización laboral, el puntapié que dio inicio legal a todo esto. A su vez hay todo un clima político y social que fomenta la no participación. Por un lado tenés a los sindicatos que están deslegitimados por su propia práctica, entonces no te podés acercar porque no es un representante de los trabajadores. Por otro lado tenés un proceso político y social que viene desde la dictadura y que se profundiza en los '90 con la individualización de los trabajadores. En mi laburo puntualmente estamos cada uno en un box sin poder hablar con nadie, y la idea es generar la competencia entre uno y otro. O sea, ya no son compañeros de trabajo sino un competidor que puede hacer que tu sueldo baje.
¿Un nuevo sujeto?
Mucho se ha discutido sobre el surgimiento de nuevos sujetos, considerado al desocupado crónico como una nueva figura social. En este sentido, los precarizados dicen que "pese a que cada vez más trabajadores estén precarizados, nosotros no somos un sujeto aparte del trabajador. Hay una estructura que hace que, por ejemplo, los desempleados garanticen que las condiciones de trabajo sean peores, que para más gente las posibilidades de trabajo sean en estas condiciones, hace que también sea una fuerza de empuje para que los trabajadores que tengan mejor sueldo no puedan reclamar y se tome más gente en estas circunstancias.
Se trata de realizar una unión entre diferentes sectores, por ejemplo hay estudiantes que están participando, movimientos que colaboran, grupos de arte que vienen a dar una mano, porque la idea es que no somos un sujeto aparte, sino que es la clase trabajadora en su conjunto la que se está configurando en la Argentina bajo condiciones de precarización laboral".







