Se recalienta y expande el conflicto bélico iniciado en Medio Oriente por EEUU e Israel
En el ataque a una gran base en Jordania, los misiles iraníes destruyeron tres F-35 y dañaron seriamente tres más, además de provocar la muerte de unos doscientos militares de EEUU
Tras una breve pausa de varios días en las hostilidades entre Washington y Teherán, el conflicto en Oriente Medio parece haberse expandido con un nuevo frente y nuevos participantes, luego de que Arabia Saudita se uniera a EEUU para atacar a milicias chiitas en Irak, mientras Irán lanzaba un ataque con misiles balísticos contra una base del Pentágono en Jordania.
Esta nueva escalada tiene lugar, además, tras reiterados intercambios armados entre Arabia Saudita y Yemen y en medio del cierre del estrecho de Bab el Mandeb a embarcaciones sauditas por los hutíes. A lo que se sumó, el domingo anterior, el ataque de Ucrania a un buque mercante iraní en el mar Caspio, en una temeraria apuesta militar de Volodímir Zelenski que entraña graves consecuencias.
Y este miércoles, el Ministerio de Petróleo de Egipto confirmó que dos buques de almacenamiento y regasificación, el Energos Winter y el GasLog Salem, fueron incendiados en el puerto de Damieta, presuntamente por un dron iraní. Al menos uno de los barcos metaneros sería de propiedad estadounidense. Ante el hecho, Donald Trump prometió "golpear muy fuerte" a Irán. "Es nuestro turno de golpearlos. Saben que se viene", dijo.
Según un comunicado del Comando Central de EEUU (CentCom), el martes 28, aviones de combate estadounidenses y saudíes lanzaron una operación conjunta contra múltiples sitios logísticos y depósitos de armas pertenecientes a las Unidades de Movilización Popular (PMU), unas milicias proiraníes en el este de Irak, también conocidas como Al-Hashad Al-Shabi, una coalición de grupos de resistencia antiterrorista.
Según la versión de Washington, en las últimas 72 horas el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) habría ordenado a las PMU atacar las bases del Pentágono en Oriente Medio y las infraestructuras petroleras saudíes en la Provincia Oriental del reino y en la capital, Riad. De acuerdo con el CentCom, entre febrero y abril de 2026 se registraron más de 600 intentos de ataque contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses por parte de milicias alineadas con Irán en Irak.
A su vez, fuentes iraquíes citadas por la agencia iraní Fars, informaron que EEUU y Arabia Saudita atacaron la mezquita de Jameh y la planta de tratamiento de agua de la base Shahid Abu Munthar al Hamidawi.
Irán ha subrayado que las agresiones se enmarcan en los intereses de Washington y Tel Aviv con el fin de "extender la guerra y el conflicto en la región de Asia Occidental".
A continuación, el CGRI emitió un comunicado en el que confirmó haber atacado la base aérea Muwaffaq al-Salti del Ejército y el centro de mando de EEUU en Jordania, con misiles balísticos la madrugada del miércoles [En ese ataque destruyeron 3 F-35 y dañaron seriamente tres más, además de provocar la muerte de unos doscientos militares de EEUU].
Horas después, el periodista de Fox News, Trey Yingst, aseguró que, tras ese ataque, Trump amenazó a Irán con "hacerlos mierda". Agregó que está claro que Washington va a responder a lo que el inquilino de la Casa Blanca ha descrito como "un ataque por sorpresa". Trump fantaseó que todos los misiles iraníes habían sido interceptados, contradiciendo las imágenes satelitales de empresas norteamericanas.
Almirante Cooper veta imágenes de soldados de EEUU
Sin embargo, ayer, miércoles, la agencia británica Reuters informó que el almirante Brad Cooper, jefe del CentCom, vetó la publicación de imágenes grabadas por militares estadounidenses con teléfonos móviles, incluidos vídeos del momento de los ataques con misiles iraníes, porque podrían revelar la ubicación de bases y los movimientos de sus fuerzas.
En uno de los vídeos, grabado por un militar estadounidense con unas gafas inteligentes de Meta, se observa el momento en que las tropas se desplazan hacia los refugios durante el ataque. Funcionarios militares de EEUU indicaron que, con el fin de impedir la divulgación de información operativa, algunos efectivos estadounidenses desplegados en "zonas sensibles" podrían verse obligados en el futuro a entregar sus teléfonos móviles o afrontar mayores restricciones en el uso de dispositivos personales.
El CentCom considera que la difusión de este tipo de imágenes podría ayudar al adversario a identificar la ubicación de las tropas, las instalaciones militares y los procedimientos de respuesta de las fuerzas estadounidenses ante ataques.
A su vez, el CGRI afirmó que el cierre de su cuenta de relaciones públicas en Telegram, refleja el temor de EEUU a información aportada por ciudadanos de la región sobre sus posiciones militares. En un comunicado, indicó que "los pueblos conscientes de la región", especialmente de Jordania y Kuwait, "movidos por su sentido de responsabilidad histórica y su compromiso islámico, enviaran información valiosa y precisa sobre los movimientos y bases del régimen estadounidense a la cuenta de Telegram anunciada por el CGRI".
La víspera, Trump había asegurado a la prensa que las delegaciones de Washington y Teherán habían entablado "conversaciones muy profundas", si bien amenazó con lanzar una operación militar "muy poderosa" si estas fracasaban. La nación persa desmintió las conversaciones, y anunció que no permitirá que embarcaciones pertenecientes a compañías o países que reciban fondos bloqueados a la República Islámica transiten por el estrecho de Ormuz, luego de que Trump afirmara que ese dinero podría usarse para compensar los daños sufridos por barcos mercantes.
Además, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, aseveró que la seguridad del estrecho de Ormuz "depende de la ausencia de las fuerzas de EEUU y que, si no se garantiza la protección de su país, "ninguna infraestructura estará a salvo". Advirtió, asimismo, que la nación persa no permitirá que ninguna otra nación de la región venda petróleo mientras Irán no pueda hacerlo, y ratificó que, en adelante, la situación en el estrecho no será igual a la que existía antes del estallido de la guerra.
Zelenski reivindica ataque a carguero iraní en el Caspio
En ese contexto, el sábado 25, en un ataque de precisión de largo alcance, fuerzas ucranianas impactaron el buque mercante iraní Anna fondeado a unos cinco kilómetros de la desembocadura del río Volga, en el mar Caspio. Un joven marinero iraní, que cumplía su primera misión, perdió la vida.
El Caspio ha sido durante mucho tiempo una frontera silenciosa: una vasta masa de agua interior de más de 386 mil kilómetros cuadrados, donde Irán, Rusia, Kazajistán, Turkmenistán y Azarbaiyán han mantenido durante décadas un delicado equilibrio de poder e intereses.
La embarcación no era un buque de guerra ni transportaba armamento. Era un carguero que realizaba sus operaciones en aguas internacionales cuando fue alcanzado por misiles ucranianos. Se trató del primer incidente de este tipo entre Kiev y Teherán en medio de la actual guerra de agresión de EEUU e Israel contra Irán.
Zelenski dijo el mismo sábado que las fuerzas ucranianas habían obtenido "muy buenos resultados" en ataques de largo alcance en el mar Caspio. En una entrevista concedida a Sky News, Zelenski afirmó que Teherán planeaba enviar misiles balísticos a Rusia para su utilización en la guerra contra Ucrania. Pero no presentó prueba alguna que respaldara esa afirmación, como ha ocurrido en innumerables ocasiones durante los últimos años. Sus acusaciones siempre han sido desmentidas hasta por los medios occidentales. El patrón resulta llamativamente familiar: acusar, insinuar y seguir adelante antes de que alguien exija pruebas.
Irán ha rechazado reiteradamente las acusaciones ucranianas, pero Zelenski y su grupo de partidarios de la guerra se niegan a dar marcha atrás.
El momento más revelador sobre el incidente no provino de la bravuconería de Zelenski, sino de su propio ministro de Asuntos Exteriores. El martes, el jefe de la diplomacia ucraniana, Andrii Sybiha, llamó a su homólogo iraní, Abás Araqchi, para insistir que el ataque (realizado a mil trescientos kilómetros de la posición ucraniana más cercana), "no fue intencional". La contradicción resulta asombrosa. Mientras el presidente de Ucrania presume de haber obtenido "muy buenos resultados", el canciller se apresura a matizar sus palabras.
El mismo martes, durante una conversación telefónica con la Alta Representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Kaja Kallas, el canciller Araqchi aseguró que "a la luz de las declaraciones explícitas del presidente de Ucrania, quien asumió la responsabilidad por el ataque contra un buque mercante iraní, la alegación de que este fue involuntario resulta inadmisible".
En cuanto a la llamada telefónica con su par de Kiev sobre la agresión en el mar Caspio, Araqchi dejó claro que el régimen ucraniano debe reconocer de forma explícita su responsabilidad por este "acto ilegal y criminal", que dejó un ciudadano iraní muerto y algunos heridos, además de causar daños al buque mercante iraní.
Irán responderá. La interrogante es cuándo y cómo
En otras declaraciones, Araqchi acusó al régimen de Benjamín Netanyahu de haber alentado el ataque de Zelenski en el Caspio y aseveró una pronta represalia, que, según el analista geopolítico Alfredo Jalife, será probablemente con un misil hipersónico Khorramshar-4 (Kheibar), que puede alcanzar fácilmente Kiev..
De acuerdo con un despacho de la agencia iraní Hispantv, se trata de un error de cálculo estratégico de la mayor magnitud. Ucrania parece creer que, atacando embarcaciones iraníes, podrá ganarse el favor de sus patrocinadores estadounidenses e israelíes, que desde hace tiempo, aunque sin éxito, han buscado debilitar a la República Islámica.
Lo que Ucrania no comprende, dijo el medio, es que es un actor menor en un juego de dimensiones mucho mayores. EEUU, pese a su tan publicitada superioridad militar, se vio obligado a buscar un alto el fuego con Irán tras dos guerras de agresión no provocadas fallidas. El régimen israelí, pese a su superioridad tecnológica y sus capacidades de inteligencia, también tuvo que aceptar su derrota militar. ¿Qué hace pensar a Ucrania que un actor proxy puede lograr lo que sus propios patrocinadores no consiguieron?
Hispantv señaló que el ataque de Ucrania contra el buque mercante iraní constituyó un acto de agresión contra un país que no ha amenazado a Ucrania, no ha atacado territorio ucraniano y no tiene una participación directa en la guerra entre Kiev y Moscú, más allá de su legítima cooperación defensiva con Rusia. Así, al atacar una embarcación iraní, Ucrania ha abierto un nuevo frente que no está preparada para sostener.
Irán ha dicho que se reserva el derecho de responder a cualquier acto de agresión perpetrado por cualquier actor, incluida Ucrania. Por lo que Zelenski se ha situado ahora, de manera oficial y abierta, como un adversario de Teherán. Cuando cunden graves problemas de gobernabilidad en Kiev, con varias renuncias en el gabinete de Zelenski, al unísono de su creciente debilitamiento en el teatro de batalla con Rusia, a la que sólo ha podido golpear en su interior mediante ataques terroristas con drones y misiles de largo alcance, es una posición difícil de sostener y una carga que no podrá soportar.
Tanto EEUU como el régimen israelí lanzaron guerras contra Irán contando con capacidades militares muy superiores y redes de inteligencia mucho más amplias. Ambos se vieron obligados a aceptar una humillante derrota. Los dos comprobaron que la resiliencia de Irán, su capacidad militar y su profundidad estratégica eran muy superiores a lo que habían previsto.
Como se dijo antes, Ucrania ya libra una guerra en su propio territorio, mientras lucha por mantener el número de efectivos, las líneas de suministro y el respaldo internacional de EEUU y los países de la OTAN. Todo indica que no está en condiciones de abrir otro frente contra un país que ha demostrado, una y otra vez, su capacidad para resistir y responder a cualquier acto de agresión. Así, la idea de que Ucrania puede intimidar o disuadir a Irán es una ilusión.
Según Hispantv, el ataque contra una embarcación iraní constituyó un error estratégico cuyas consecuencias podrían ir mucho más allá de lo que Kiev prevé. "Irán ha demostrado una notable paciencia frente a las provocaciones, pero la paciencia no es infinita. EEUU y el régimen israelí lo aprendieron por las malas. La cuestión no es si Irán responderá, sino cuándo lo hará, de qué manera y a qué coste para Ucrania".
Mate amargo







