Tabasco: Elecciones y Terrorismo de Estado

El domingo 15 de octubre se desarrollaron las elecciones por la gubernatura de Tabasco. El resultado finalmente favoreció a Andrés Granier Melo del PRI, (52.92% de los votos) sobre el candidato perredista Raúl Ojeda con el 42.85% de los sufragios.
En estas elecciones un elemento a destacar fue el empleo de la misma táctica usada por el PAN para articular el fraude que llevó a Calderón a la Presidencia de la República: el gobierno tabasqueño actuó de la forma mas cínica y descarada para favorecer al candidato del PRI. No obstante en esta oportunidad un ingrediente exacerbado fue la manera en que se preparó el fraude electoral en Tabasco: el empleo del Terrorismo de Estado para, por un lado, promover el "voto del miedo" y, por otro, desarticular la táctica electoral del PRD para la víspera del 15 de octubre y durante la misma jornada electoral diseñada para impulsar el voto perredista e intentar frenar la maquinaría del fraude priísta.
Así, pues, conforme se acercó la jornada electoral vimos la forma como la tensión se incremento. Además de la propaganda salvaje e histérica sobre los "peligros" que representaría un triunfo del PRD en el Estado, también se empleó sistemáticamente los enfrentamientos violentos provocados por golpeadores a sueldo del PRI, el ataque y la quema de viviendas de activistas del PRD, etcétera. Todo ello hasta llegar al caso extremo de la detención y la tortura de ocho operadores políticos del PRD por parte de la policía estatal.
Los compañeros, por medio de la tortura, fueron obligados a inculparse señalando que su misión era "reventar" las elecciones. También se les sembraron armas de juguete ¡Vaya nivel de descaro! Tanto las inculpaciones logradas por medio de la tortura como los compañeros con "pistola" en cinto, fueron exhibidos en un video el cual fue difundido por todas las televisoras.
Por qué es necesario el Terrorismo de Estado
El aspecto a destacar sobre la forma en que se empleó el Terrorismo de Estado en Tabasco es lo que refleja. Es decir ¿por qué el PRI, al amparo del gobierno federal, se vio obligado a echar mano de ese recurso en las elecciones? En general podemos considerar dos elementos relevantes para obtener una respuesta: el primero de ellos es la profunda crisis que padece ese partido.
Ya las pasadas elecciones presidenciales manifestaron esta cuestión por medio del hecho de que en dicha contienda el PRI no ganó en ni uno sólo del los estados de la Republica. Tras esos sufragios inmediatamente se presentó el revés en las elecciones gubernamentales de Chiapas que favorecieron al PRD. El PRI se está desmoronando, un reflejo serio y grave para este partido fueron las elecciones del 2000 cuando fue echado de la presidencia del país. Además su esperanza por recuperar Los Pinos [residencia presidencial] en 2006 se vio frustrada por una polarización social más exacerbada, que catapultó al PRD y a López Obrador, acelerando al mismo tiempo el proceso de descomposición del PRI.
Por ello los priístas no se pueden dar ya el lujo de seguir perdiendo más elecciones, por eso la consigna fue la de ganar Tabasco a toda costa empleando la violencia del Estado si es preciso. Por ello el PRI intenta, en complicidad con el Trife, revertir el resultado favorable para el PRD en las pasadas elecciones chiapanecas. Por ello se aferran a toda costa en mantener a Ulises Ruiz al frente del gobierno de Oaxaca.
Todo ello al amparo de Fox, pues si bien el PRI ya no es la principal herramienta de dominación burguesa -papel que ahora desempeña el PAN-, dado el influjo de lucha de las masas oprimidas y la forma en que se ha expresado esto fortaleciendo al PRD, la burguesía necesita al PRI como un aliado para que Calderón tenga más posibilidades de gobernar. Para la burguesía es mejor un PRI vivo que muerto; un PRI que pueda usarse como un frente aliado al PAN y a las organizaciones empresariales contra las expectativas de las masas por transformar su realidad.
El segundo elemento a considerar es el hecho de que el empleo del Terrorismo de Estado en las elecciones son un reconocimiento tácito de la burguesía y sus partidos, el PRI y el PAN, de que es cada vez más difícil el mantenerse en el Gobierno bajo el empleo de las urnas electorales sin el apoyo táctico del fraude, ahora auxiliado por la violencia contra sus adversarios.
En otras palabras, el empleo de la violencia del Estado demuestra al mismo tiempo que la burguesía cada vez es más incapaz de seguir gobernando como lo ha venido haciendo, que la vieja democracia burguesa ya no es suficiente como herramienta de control social sin el auxilio del terror impulsado desde la Secretaria de Gobernación o cualquier otra dependencia gubernamental.
Lo anterior es un resultado de la enorme polarización social que se experimenta en el país y que ha utilizado como catalizador el fraude electoral contra AMLO [Andrés Manuel López obrador, candidato del PRD] para provocar serias fracturas en el andamiaje de la democracia burguesa. Así, dado el grado de contradicciones, lo que ahora tenemos frente a nosotros es la disyuntiva entre democracia burguesa o democracia obrera.
La burguesía, en aras de mantenerse en el poder, si es necesario hará que su propio sistema democrático dé pasos hacia atrás. Esto ya quedó más que evidenciado en las elecciones presidenciales del pasado 2 de julio y se ha ratificado con el reciente fraude electoral de Tabasco reforzado, para asegurarlo, por el empleo de la violencia del Estado.
Las contradicciones del PRD
El PRD ha impugnado las elecciones de Tabasco. Lo más probable, dado que el propio candidato al gobierno de Tabasco por este partido anunció que no habrá movilizaciones contra el fraude, es que los tribunales electorales ratifiquen el triunfo del PRI. Esta cuestión por sí misma es grabe, pero también los es el hecho de que con la aprobación del resultado a favor del PRI, al mismo tiempo se estará avalando legalmente el uso del Terrorismo de Estado en los procesos electorales, sentando con ello un preocupante precedente para las futuras contiendas.
Todo esto tiene que ser evaluado correctamente por los trabajadores, sus organizaciones y sus dirigentes. Las elecciones en Tabasco demuestran que tiene que ser desterrada del PRD la política de "poner la otra mejilla". La debilidad invita a la agresión y si no queremos ser victimas una vez mas de la violencia del Estado, se tiene que pasar a la formación de grupos de autodefensa.
Estos grupos tiene que surgir de los comités de base del PRD, pero en esto se encuentra otro aspecto que hace vulnerable al PRD: tiene años, casi una década, en la que no hay una política seria por parte de la dirección para promover la afiliación y la integración de comités de base del PRD. Mientras esta cuestión no se resuelva, el PRD seguirá siendo presa fácil de las maniobras electorales del PAN y el PRI y facilitará las acciones represivas contra sus militantes y seguidores.







