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27/08/2018 :: Venezuela, Anti Patriarcado

Vivir en Venezuela (XI)

x Guillermo Cieza
Entrevistas con mujeres :: Yomaira Peña: "Ahora no es necesario tener un esposo al lado para poder surgir"

El Maizal, Lara. 16 de agosto de 2018. Yomaira Peña tiene 37 años, nació en la Comunidad el Cerrito, tiene un hijo de 16 años, estudió bachiller y después en la Universidad Producción Agroalimentaria. Proviene del Consejo Comunal Esperanza, es parlamentaria de la Comuna El Maizal y responsable de la planta de gas envasado.

¿Vives con otros familiares?

Sí, vivo con mi hijo, mi padre y mi madre, que están vivos gracias a Dios, y mis hermanos, en en un mismo terreno, cada cual en su casa. El terreno que tiene cuatro hectáreas lo ocupó mi padre pensando a futuro de su familia para que el día de mañana pudieran vivir sus hijos

¿Y cuántas son las casas?

Son ocho casas. Y también tenemos en la parte de atrás un lugar para sembrar maíz, yuca, quinchoncho.

¿En tu familia había alguien que hubiera estudiado?

No. Mis padre y mis abuelos no tuvieron esa oportunidad, porque anteriormente no había esa posibilidad. Más que todo se dedicaron al trabajo en agricultura. Entre mis hermanos, que somos nueve, solo tres tuvimos una carrera universitaria.

Cuéntanos de tu trabajo actual.

Mi trabajo es llevar la parte administrativa de la Planta de gas y soy la responsable de esa empresa de propiedad social que es parte de la Comuna.

Por lo que tengo entendido la empresa de propiedad social Camilo Cienfuegos, que tú diriges, tiene una zona de atención bastante extensa.

Sí, atendemos la localidad de Simón Plana que pertenece a Lara y también algunos concejos comunales en el Estado de Portuguesa. Mensualmente vendemos alrededor de quince mil garrafas.

Es mucha gente...

Sí, alrededor de quince mil familias.

Me enteré por medios periodísticos que su dirigente, Ángel Prado, se presentó a las elecciones como Alcalde de Simón Planas, ganó la elección y su triunfo no fue reconocido. ¿Me puedes explicar qué fue lo que sucedió?

Bueno, eso fue en 2017. Debido al trabajo que se viene haciendo desde la Comuna, el pueblo de Simón Planas decidió postular a Ángel como Alcalde, y el aceptó. Y allí empezaron las dificultades. Ángel en ese momento era diputado constituyente, postulado por el PSUV, pero cuando apareció de que se postulaba a Alcalde no lo aceptaron. Se inscribió como independiente y tampoco. Después lo postularon otros partidos del Polo Patriótico como el PPT, Tupamaros, el Partido Comunista y Podemos, pero a tres de esos partidos le bajaron las tarjetas y no los dejaron participar y quedo solo el PPT. Así se presentó y ganó las elecciones por cinco mil votos y no se la reconocieron.

La verdad que quien toma ese tipo de decisiones le hace un flaco favor al chavismo.
¿Qué significo eso para ustedes?

Esto creó mucha molestia en el pueblo y significó un quiebre político con quienes quedaron involucrados en esas decisiones, pero seguimos adelante. Que no haya sido reconocido como Alcalde no fue una limitante para seguir con el trabajo. Le pusimos mucha fuerza a lo de la Ciudad Comunal.

¿Es decir que lo de la Ciudad Comunal surgió cuando no se ganó la Alcaldía?

No, ese proyecto viene de mucho antes. Nosotros ya estábamos trabajando por eso.
Cuando nos presentamos a elecciones pensábamos que si conseguíamos ese lugar, tendríamos mas acceso a decisiones y poderes que nos permitirían avanzar con la Ciudad Comunal, sobre todo apoyando a Comunas que están más retrasadas. Si tomábamos la Alcaldía iba a ser mas fácil.

Cuando se habla de Ciudad Comunal a veces se habla de proyecto y otras de que es algo que ya se esta construyendo, que ya existe, como que ya da sus primeros pasos. ¿Cuál es tu opinión ?

Yo creo que es algo que ya existe. Desde que creamos las comunas empezamos a arropar a gran parte del municipio de Simón Planas y el sector de Portuguesa. Tanto con la distribución, los servicios, los aportes que se viene haciendo a los consejos comunales,. Cuando empezamos a indagar qué era una ciudad comunal nos dimos cuenta que esa era la función de una Ciudad Comunal, ya estábamos en una Ciudad Comunal aunque algunos cosas todavía no se han concretado, por falta de organización. Y la Ciudad Comunal es también un proyecto que en la medida que avanzamos se va reelaborando.

Ayer me pasó una cosa muy simpática que ilustra en la dirección de tu comentario. Venia con Roger en el camión rumbo a la cochinera con trabajadores que regresaban a sus casas. Y en distintas esquinas tanto bajaban trabajadores, como subían personas de la comunidad, como si fuera un transporte publico. Venia un camión de la Comuna y a quienes esperaban le parecía natural que "les dieran cola" para acercarlos en su recorrido.

Lo que nos caracteriza a nosotros en El Maizal es la solidaridad, el compromiso. Porque si nosotros cargamos un transporte que es de los productores, por qué no prestarle un servicio a personas de la comunidad que están padeciendo para movilizarse. Nosotros no tenemos el paradigma de una empresa privada donde el transporte es del patrón y solo puede llevar a sus trabajadores.

Tus padres han sido productores agrícolas que sembraban o criaban animales con el modelo tradicional de los campesinos. Como Comuna han ocupado instalaciones como la cochinera o las casas de cultivos, construidas con otra lógica que es el modelo agropecuario industrial, también este modelo se ha llevado a la agricultura extensiva. Con una herencia familiar que proviene de un modelo y una practica asociada a otro modelo diferente ¿no se les han presentado conflictos?. Te pregunto porque a veces, en las producciones de El Maizal veo dos modelos superpuestos que conviven sin aportarse.

Nuestros padres y nuestros ancestros siempre estuvieron enfocados en la cuestión de la agricultura. Mis padres mantenían en el patio sus cuatro o cinco cochinitos, pollos, patos y otros animales criados para consumo de la misma familia. Ahora cuando encaramos producciones a gran escala nosotros desconocíamos esa parte. Nosotros estamos indagando y tratando de conocer mejor esas formas de producción.

Me ha llamado mucho la atención que en los últimos tiempos se han enfocado en la ocupación de espacios educativos que estaban en manos del Estado, pero abandonados. Hace unos meses ocuparon unas instalaciones de la UCLA [Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado], que era un campo experimental, muy cercan a la localidad de Torrelleros. Hace un par de semanas ocuparon una Aldea Universitaria en el centro de Sarare. Se asocia El Maizal a lo productivo, pero en estas oportunidades parece haber un cambio de orientación. ¿A qué se debe?

Nosotros no solamente nos enfocamos en la agricultura, porque hay muchas cosas para abarcar. No queremos descuidar la parte de salud, de vivienda, de educación. Tuvimos la necesidad de ocupar estas instalaciones que estaban totalmente deterioradas. La Aldea que fue lo ultimo que ocupamos no le estaba dando la posibilidad de estudiar a muchos jóvenes de la comunidad. Ellos terminan el bachillerato y quieren ir a la Universidad, pero no tienen posibilidades de irse a vivir a una ciudad más grande, conseguir una residencia, pagar transporte.

Queremos que nuestros jóvenes estudien aquí y se formen en lo político, en lo económico, en lo agropecuario, en todo lo que necesita la comunidad. Si a los que se les asignó la responsabilidad de mantener en alto ese centro educativo no la cumplieron, es obligación de la Comuna hacerse cargo. Y la respuesta de la comunidad ha sido muy positiva. Se abrió una lista de profesores y muchos se anotaron. Algunos de ellos habían sido profesores de la Aldea y se habían alejado. Y nos dicen: si Uds.están al frente, nosotros volvemos.

¿Y qué puedes decirnos del campo experimental de la UCLA?

El campo de la UCLA también estaba en estado de total abandono. Había unas vacas que se estaban muriendo de hambre, las casas estaban llenas de basura, se había crecido el monte por todos lados. El proyecto de ese campo experimental era bueno porque la idea era permitir que los estudiantes se capacitaran en temas como inseminación artificial, cadenas de frío, nuevas experiencias ganaderas, pero nunca tomaron en cuenta a la comunidad, ni el territorio donde estaban instalados.

No se preocupaban por acercar a los jóvenes de Torrelleros, no tenían relación con los vecinos ni tomaban en cuenta sus inquietudes, como siempre hacen las universidades tradicionales, donde lo único que manda es el egoísmo. Funcionó un tiempo así, pero después se fue abandonando. Las autoridades de la Universidad y algunos de sus estudiantes estaban más preocupados por organizar guarimbas que por educar y aprender. La misma gente de la comunidad fue la que planteó ocupar ese lugar y en pocos meses lo hemos refaccionado y recuperado el ganado. El objetivo en ese lugar es hacer una Universidad productiva, donde la gente de la comunidad se involucre y participe. Y también construir una escuela de formación política. La semana pasada se hizo un curso donde participaron más de cincuenta personas.

Si comparas tu vida con la de tu mamá, o tus abuelas, ¿qué cosas te parecen diferente?

Yo digo que en la parte cultural mantenemos los mismos valores que vienen de las raíces. Los valores familiares. Tratamos que no se pierda ningún valor, porque una familia sin valores no llega a ninguna parte. Seguro que han cambiado cosas. Y creo que tiene que ver con la tecnología. Hay una cosa que yo critico mucho, es que se ha perdido comunicación. A veces estamos en la casa con mi hijo, él en su cuarto y yo en el mio, él con su televisor y yo con el mio y cada cual con su teléfono. Yo creo que por estos aparaticos hemos perdido un poco la comunicación personal.

Me parece también que ha habido cambios porque como mujer tomas responsabilidades fuera de tu casa...

Si, mi mama y mi abuela se criaron bajo ese... vamos a llamarlo así: régimen. Ser esposa era cuidar de la casa, ocuparse de los hijos, tener todo limpio y la comida lista cuando llegara el esposo. Ni podían salir de compras, porque hasta las compras las hacía el esposo. Ahora no, ahora no es necesario tener un esposo al lado para poder surgir. Ahora nosotros las mujeres tenemos una triple responsabilidad; en la casa, en la comunidad y en el trabajo o en la política. Y me disculpas pero yo creo que las mujeres somos más dedicadas y tenemos más compromiso y más retos. Tenemos más obligaciones, pero dividimos mejor el tiempo y tenemos más retos. Y cuando asumimos un reto es porque lo vamos a cumplir.

¿Cómo vez el futuro de Venezuela?

Ahorita con la nueva reconversión monetaria que entra en vigencia el 20, dentro de cuatro días, yo veo que podemos recuperar estabilidad. Tengo confianza que vamos a volver a la estabilidad que teníamos antes. Y de no ser así, igualito yo no me iría de mi país. No me iría, porque seria muy desagradecida, porque cuando estuvo bueno sí es mi país. y cuando está mal no puedo decir que mi país es lo peor que hay. Pase lo que pase, se acomode el país o no se acomode, continuaremos aquí.

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