2 de enero de 2000 - 2 de enero de 2009

Quince años atrás, año 1985, había nacido la UPC, posteriormente, Mujeres Castellanas y J.C.R, actualmente "Yesca", la Juventud Castellana y Revolucionaria.
La constitución de IzCa fue un importante paso en la articulación del Movimiento Popular Castellano y supuso dotar a éste de un instrumento organizativo firme pero flexible, capaz de actuar con coherencia pero sin perder la perspectiva de que la acción revolucionaria tiene como finalidad en esta etapa la acumulación de fuerzas.
Todo ello en una coyuntura política compleja y dura como la que se daba al inicio del presente siglo en Castilla y en el conjunto del Estado Español.
Visto en perspectiva, el trabajo realizado en estos nueve años de vida de IzCa, a pesar de los errores que sin duda hemos cometido en diversos momentos y en diversos lugares; y dicho con toda la humildad revolucionaria posible y siendo conscientes de lo muchísimo que tenemos que aprender y mejorar de cara al futuro, el trabajo realizado decimos, nos parece que ha sido de utilidad para Nuestro Pueblo.
Creemos, sin ningún género de dudas que el esfuerzo ha valido la pena.
La construcción de un movimiento popular y de sus organizaciones no es tarea sencilla, ni exenta de sinsabores, en ocasiones ciertamente amargos, especialmente en lo que se refiere a la resolución de las contradicciones internas, porque ello afecta a las relaciones con l@s propi@s compañer@s de lucha, pero sin ello ningún proceso de transformación revolucionaria real es posible.
La construcción del Movimiento Popular Castellano se encontró desde sus inicios, principios de los años '80 con una importante dificultad ideológica-cultural . La hegemonía casi absoluta del "chovinismo españolista" entre los sectores que así mismos se consideraban de "izquierda revolucionaria" en Castilla ; y que en verdad desde el punto de vista subjetivo en aquel momento lo eran.
Esa concepción "chovinista española", muy equiparable a la desviación ideológica que Lenin combatió hasta el mismo momento de su muerte física en el seno del Partido Comunista Ruso, "el chovinismo gran Ruso", y que él, Lenin, consideraba uno de los errores ideológicos más graves para conseguir la unidad de l@s revolucionari@s. Decíamos que esa concepción "chovinista española" tenia una hegemonía abrumadora en nuestro Pueblo y se expresaba en dos sentidos igualmente nocivos para la articulación de un movimiento popular revolucionario en Castilla:
* La incomprensión sobre el carácter plurinacional del Estado Español.
* La falta de conciencia sobre la pertenencia y existencia de una realidad nacional propia, la castellana, con una riquísima historia revolucionaria, que se remonta a los inicios del capitalismo y que consta en cualquier historia universal que se precie. Nos estamos refiriendo a la Revolución Comunera, primer movimiento de resistencia nacional-popular integral: militar, político y social contra la primera gran globalización capitalista, en su etapa mercantil, y que como no, se da bajo la cobertura del Imperio de Carlos V, que al mismo tiempo que conquistaba militarmente y colonizaba económicamente a Castilla en confrontación con la Resistencia Comunera, desarrollaba tarea similar en México con el Pueblo Azteca y en general en toda MesoAmérica, en este segundo caso especialmente a través de tropas mercenarias, dirigidas por Hernán Cortes, por cierto uno de los mitos de ese chovinismo español. Simultáneamente iniciaba el tráfico de esclavos negros desde África hacia América a gran escala y estimulaba o al menos dejaba hacer a la reforma luterana en Alemania, porque la Iglesia Católica- Romana, tal como estaba en aquellos momentos no le era de utilidad para dar sustento a su proyecto imperialista de nuevo tipo, es decir de tipo capitalista en su etapa mercantil.
Esa situación ideológica de una gran parte del Pueblo Trabajador Castellano de influencia del "chovinismo español" en los años '80 sólo se puede explicar por la asimilación del proyecto nacional del enemigo de clase, del proyecto nacional "imperial" español, que se corresponde exactamente con los intereses de clase del bloque dominante español, negador por supuesto de la realidad plurinacional del Estado, de la misma forma que el chovinismo gran Ruso negaba el carácter plurinacional de los territorios que abarcaba el Imperio Zarista.
El fracaso político ya totalmente evidente de las llamadas "izquierdas revolucionarias españolas o estatales" que les llevaron a su desaparición orgánica, caso de la ORT y PT, con la incorporación de una parte de sus mas significados dirigentes al PSOE, aunque ciertamente una buena parte de su militancia se incorporó a diversos proyectos de lucha, entre ellos a los movimientos nacional-populares, allí donde estos existían. O el paso a una situación de total irrelevancia política como ocurrió en los casos del MC y la LCR que parcialmente y finalmente, aterrizaron en IU, hasta su abandono hace unas pocas semanas, nada menos que para constituir así por las buenas, a golpe de internet "la izquierda anticapitalista estatal-española". También en este caso en el del MC tenemos que significar que una buena parte de su militancia se incorporó a proyectos auténticamente de lucha y en Castilla fueron el punto de partida para la construcción del movimiento nacional popular, proceso en el que también confluyeron gente del PT y de la LCR.
La explicación que daban "las direcciones" de "las izquierdas revolucionarias españolas", a su fracaso político era muy elocuente, no había errores propios en lo esencial, sino que el culpable de todo era "el reflujo del movimiento de masas".
La teoría del "reflujo del movimiento de las masas populares "servía para explicar todas las claudicaciones, todas las adaptaciones que el avance del proceso de reforma política iba imponiendo entre esos sectores.
Pero esa teoría no se compadecía en absoluto con la realidad de las importantísimas movilizaciones sociales y políticas que se daban allí donde había fuerzas nacional-populares que las impulsaban o les daban cobertura, tal como ocurría especialmente en Euskal Herria o Galiza, o incluso con la realidad de las grandes movilizaciones sociales que hubo en otros territorios del Estado hasta principios de los años '80, en buena medida espontáneos y que finalmente se quedaron colgados por la inexistencia en esos Pueblos de organizaciones políticas revolucionarias propias.
Es en ese contexto, del fracaso ya evidente de las fuerzas revolucionarias estatales-españolas en los inicios de la década de los '80 del pasado siglo, que se inicia el proceso de construcción del Movimiento Popular Castellano y con él se inicia el debate sobre la transcendencia de la cuestión nacional en Castilla para la articulación de las fuerzas revolucionarias propias.
En un principio, ese debate se desarrolló entre sectores muy limitados de la izquierda más consciente, pero poco a poco fue impregnando a sectores más amplios, siendo hoy una cuestión ineludible para aquell@s que seriamente quieran articular un movimiento popular revolucionario en esta tierra.
Recuperar nuestra identidad como Pueblo, recuperar nuestras raíces revolucionarias muy especialmente lo que supuso el Movimiento Comunero, son algunos de los elementos mas sustanciales que la IzCa y el conjunto del Movimiento Popular Castellano han aportado a la lucha revolucionaria en Castilla.
Otro elemento de gran importancia es el del internacionalismo. El españolismo, incluyendo el pretendidamente revolucionario, entiende el internacionalismo como la solidaridad con procesos lejanos y cuya puesta en práctica por tanto no trae altos costes, pero se olvidaban y siguen olvidándose en un auténtico ejercicio, consciente o inconsciente, de complicidad con el Estado opresor, de los procesos revolucionarios en marcha dentro del propio Estado Español.
La Izquierda Castellana siempre ha entendido que el internacionalismo tiene que practicarse muy especialmente con los movimientos populares más cercanos y particularmente con aquellos que coexisten bajo el mismo Estado, sin olvidarnos por supuesto de la solidaridad con las luchas más lejanas. En eso creemos que consiste el más auténtico y sincero internacionalismo revolucionario.
En el plano político, podemos decir también, de nuevo con humildad, pero también con todo el orgullo, que la existencia del Movimiento Popular Castellano ha marcado un huella de lucha a lo largo de estos años en nuestra sociedad:
* La lucha contra la Monarquía Borbónica. * La lucha contra la tortura. * La lucha contra el terrorismo de Estado y en particular los GAL. * La lucha por la recuperación de Villalar para el nuevo movimiento comunero. * La lucha por la desaparición de la nomenclatura y simbología fascista de las calles y plazas de nuestras ciudades y pueblos. * La lucha contra el narcotráfico, la corrupción y la especulación. * La lucha por la recuperación y contra la privatización de las fiestas populares. * La lucha contra la discriminación y violencia de género. * La lucha antifascista. * La lucha por la justicia social...
De todas estas luchas de las que hemos sido participes quedan huellas en nuestra organización y en el conjunto social.
Por cada una de ellas, varios de nuestr@s militantes fueron reprimid@s, procesad@s y juzgad@s, algunas veces condenad@s y otras absuelt@s. De ello queda constancia en la hemerotecas además de en nuestra memoria y en la de otras muchas gentes.
A nuestra propia organización IzCa, se le inició un proceso de ilegalización que de momento fue archivado y varios de nuestr@s militantes están en estos momentos pendientes de juicios políticos por denuncias de la policía, de grupos fascistas o del alcalde de Valladolid.
Con esta última descripción, queremos poner de manifiesto que cuando se lucha coherentemente, se avanza en el movimiento popular, pero el Sistema obviamente se defiende atacando, es decir reprimiendo, por eso desgraciadamente es auténticamente imposible en un Estado como el que sufrimos desarrollar una estrategia revolucionaria sin recibir en una u otra medida los zarpazos de la represión.
Esa es otra lección que el Movimiento Popular Castellano ha aprendido a lo largo de estos años.
Estamos ya en el 2009 y con él entramos de lleno en un ciclo histórico preñado de dificultades pero también de posibilidades para el avance del movimiento popular.
La crisis económica en el Estado Español que inevitablemente derivará en una grave crisis social va asociada a una importantísima crisis política e institucional . Desde el punto de vista revolucionario, desde el punto de vista del movimiento Popular Castellano, solo hay una salida progresista a esta crisis "EL CAMBIO DE REGIMEN", política y socialmente hablando.
La debilidad actual del Sistema hace que ese objetivo sea factible a medio plazo, no estamos hablando aún de la instauración de un sistema socialista o de la independencia de los Pueblos del Estado, pero si de la instauración de un Sistema que sea un marco adecuado para la consecución de esos objetivos.
Nos queda por delante lo mas difícil, pero esta vez está a nuestro alcance, conseguir en los próximos años la acumulación de fuerzas suficientes en nuestro Pueblo "Castilla" para que en colaboración con los movimiento populares de otras naciones del Estado, ese objetivo sea materializable.
En nuestras manos esta.
IzCa- Comuner@s del siglo XXI
Castilla a 2 de Enero de 2009
izca@nodo50.org







