Centros de menores: tomando partido

Este ha sido nuestro particular modus operandi frente a la pretendida objetividad de algunos medios que, a su manera, también lo hacen. La existencia de un centro de la Fundación O`Belen en Villatoro despertó un debate acerca de los centros de menores. Parece ser que Diario de Burgos también ha tomado partido en este debate.
Desde que la Fundación O`Belen abrió un centro de menores en el burgalés barrio de Villatoro varias han sido las voces disidentes que se han dejado oír manifestando su rechazo frente a este tipo de centros.
En DV nos hemos hecho eco de las diferentes iniciativas que se han realizado al respecto, y sin duda, seguiremos dando cobertura a este tipo de movilizaciones en tanto que representan un anhelo justo de solidaridad frente a los menores encerrados. Menores internados en centros gestionados por fundaciones que en las que, en muchos casos, sufren restricciones y abusos de los que, instituciones tan poco sospechosas de su carácter subversivo como el Defensor del Pueblo, han dado cuenta en sus diferentes informes. Entre ellas se encuentra la Fundación O`Belen que gestiona en Villatoro un centro titularidad de la Junta de Castilla y León, una fundación que recientemente ha visto como algunos de los menores bajo su tutela perdían la vida en extrañas circunstancias.
Tomamos partido, somos subjetivos y nos ponemos de parte de los menores allí encerrados y de las gentes que desde la calle les brindan su solidaridad. Es lo mínimo que podríamos hacer. Sin embargo, desde algunos medios oficiales donde se presume de objetividad se hace exactamente lo mismo, pero en sentido contrario. Y nos explicamos. La segunda oportunidad es el título de un artículo publicado por Diario de Burgos el pasado 5 de agosto de 2009 donde se incluye una entrevista a Pedro Alegre director del centro La Senda que Fundación O’Belen gestiona en Villatoro. Son varios los tópicos que Pedro Alegre maneja para explicar el funcionamiento del centro donde los menores deben cumplir las medidas judiciales, negando las acusaciones realizadas por los diferentes colectivos que se han estado movilizando con un simple: “…eso es no ver el trabajo que hacemos”. No hay nada de extraño en el hecho de que un director de un centro se defienda de una serie de acusaciones; está además en su derecho. Pero también están en su derecho las personas que han públicamente planteado esas acusaciones.
Y sin embargo, nos encontramos nuevamente en las páginas de Diario de Burgos una interpretación tergiversada de los hechos considerando las iniciativas hasta ahora desarrolladas de la siguiente manera: “en Villatoro han tenido que ver como un grupo de personas ponían carteles insultantes en el pueblo y repartían octavillas insultantes hacía el centro…”
En su día publicamos imágenes de las movilizaciones que se estaban realizando así como de un triptico explicativo que nos fue remitido al correo de la redacción . Nuestros lectores podrán valorar si hay algún insulto en alguna de ellos aquí y aquí.
Frente a lo que en determinados medios judiciales se piensa, DV no es la web de ningún colectivo contrario a los centros de menores ni lo es tampoco de ninguna determinada asociación. Tomamos partido e informamos, de la misma manera que hace nuestro diario homónimo fundado en 1891. Tal cual se presenta el futur el debate sobre los centros de menores va a seguir vigente. La batalla se presenta larga e intensa y, frente a lo que algunos piensan, acaba prácticamente de empezar.







