Sangre y suelo: las raíces del racismo sionista

Los graduados universitarios alemanes, que asumieron el control del movimiento sionista tras la muerte de Herzl, desarrollaron la ideología modernista y racista del separatismo judío. Se hallaban poderosamente influidos por sus compañeros pangermánicos de estudios del movimiento Wandervögel (‘aves migratorias’ o ‘espíritus libres’), que dominó los campus alemanes antes de la Primera Guerra Mundial. Estos chovinistas rechazaban a los judíos por no ser de Blut (‘sangre’) alemana; en consecuencia, nunca podrían formar parte del Volk (‘pueblo’) alemán y eran ajenos al Boden o suelo teutón. Todos los estudiantes judíos hubieron de tratar con estos conceptos, que impregnaban el ambiente. Unos pocos se movieron hacia la izquierda
Bósforo Libros, julio 2010







