Tras Cuba, EEUU se centra en derrocar al Gobierno de Nicaragua

El embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, compareció el miércoles ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y defendió las medidas tomadas por parte de Washington en contra de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Entre otros temas, en la audiencia se trató la política exterior de EEUU para el Hemisferio Occidental y su enfoque hacia los Gobiernos de Cuba y Nicaragua, así como la transición en Venezuela.
Señaló que, tras el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro en una operación de agresión estadounidense en enero, La Habana y Managua han enfrentado crisis energética debido a la interrupción del envío de petróleo a estos países.
“Bueno, lo que ya no reciben es energía y petróleo gratis de Rusia. Y al igual que Cuba, ya no reciben los cientos de miles de barriles de petróleo gratis de Venezuela. Esa es la historia de los apagones en Cuba y creo que también será la historia de Nicaragua. Ya no tienen a su benefactor Maduro, que ahora está en la cárcel”, indicó Waltz.
El embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz.
Respecto a las medidas que EEUU está adoptando para presionar al gobierno progresista de Daniel Ortega, recalcó que las acciones son implementadas por el Departamento del Tesoro, el Departamento de Comercio, el Departamento de Estado y la misión estadounidense ante la ONU para enfrentar a otro "gobierno comunista" en el hemisferio occidental.
Según los observadores, las medidas contra Venezuela, Nicaragua y Cuba forman parte de los objetivos de Washington para recuperar su “patio trasero”, en referencia a América Latina.
Tras el secuestro de Maduro y el saqueo de las riquezas petroleras de Venezuela, Trump ha intensificado sus presiones contra Cuba, al acumular más de 240 sanciones contra la isla desde enero y reforzar el embargo con nuevas medidas financieras, energéticas y comerciales.
Además, el inquilino de la Casa Blanca amagó con “tomar el control de Cuba” una vez que concluyan la guerra contra Irán.
Al mismo tiempo, EEUU intensifica sanciones contra el Gobierno nicaragüense, con las mismas excusas de siempre: autoritarismo, falta de respeto a los DDHH, defender a la población. Acusaciones dirigidas contra el país más avanzado socialmente de América Central.
Nicaragua en reiteradas ocasiones ha denunciado en la ONU las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EEUU, que afectan a los pueblos de forma directa.







