El Gobierno de Aragón pretende axfisiar económicamente a la Marcha a la macrocárcel de Zuera
Al Gobierno de Aragón no le debe de hacer ninguna gracia que cada año se denuncie las evidencias tan desastrosas que se encuentran en los modelos de macrocárceles en general, y en la de Zuera en particular, en donde la masificación y las muertes "extrañas" en prisión son su seña de identidad. Nada más y nada menos que 3000 euros es la cantidad propuesta con la que pretenden sancionar a los que durante todos estos años no dudan en denunciar lo que allí ocurre. Pase lo que pase, el calor y apoyo hacia los presos siempre estará presente allí donde se encuentren.
La astronómica y desorbitada cifra de 3000 euros podría ser la multa que desde la Delegación del Gobierno en Aragón han propuesto como medida sancionadora a una persona a la que acusan de formar parte de la organización de este evento ya habitual en los últimos seis años. Esta persona fue identificada junto con varias personas más cuando acudían a la cita en un autobús. De producirse este hecho sería la cantidad más alta impuesta hasta el momento en un evento de este motivo en la comunidad de Aragón.
El motivo de esta posible sanción es la consideración de falta grave al supuestamente no comunicar una concentración realizada el 15 de abril. Según informa a La Haine un asistente de la marcha de este año el acto si contaba con su correspondiente legalización. De todas formas desde la Iniciativa Ciudadana contra las Macrocárceles se va a "recurrir la sanción y se anuncia la intención de denunciar públicamente lo que se considera una sanción absolutamente injusta, absurda y desproporcionada".
Según informan desde la página web de la Marcha, "esta sanción se une a la retahíla de multas, identificaciones y actuaciones represivas que se está llevando a cabo desde la Delegación de Gobierno, durante la gestión de la misma por parte de Javier Fernández, que ha llevado a cabo una intensa campaña de identificaciones de la que han sido víctimas ciclistas urbanos, concentraciones sindicales, movilizaciones antifascistas y vecinales entre otras".
Recordar que en esta última marcha se produjeron los rutinarios controles por parte de la Guardia Civil, siendo confiscados los cohetes con los que se comunica a los presos la llegada de la Marcha. Al acto acudieron alrededor de 300 personas, en su mayoría proveniente de Zaragoza y Huesca, pero también se pudo contar con la presencia de personas llegadas de Euskal Herria o Barcelona. El acto se realizó en el ya tradicional lugar de la concentración que no es otro que el aparcamiento de la prisión. Para esta cita anual se montó una pequeña emisora de radio para retransmitir el acto, en ella se pudo escuchar a personas que hablaron de la situación de los presos en aislamiento, de la salud en la cárcel, de mujeres presas, de Nuria Portulas o de los presos anarquistas. Otras actividades de la misma fueron el taller de cartas en el que se escribieron varias decenas de misivas a personas presas, también se proyectaron documentales y se terminó el acto con un concierto.
Esta macrocárcel fue puesta en funcionamiento en el año 2000, teniendo las mismas características que otras respecto a su estructura arquitectónica, su lejanía de las ciudades (con el negocio especulativo que hay detrás de ellas), predominando en todas ellas el carácter represivo y excluyente en sus políticas penitenciarias.
En el caso concreto de esta macrocárcel es tristemente conocida y ha sido denunciada por la masificación en la que ha incurrido (en 2005 llegó a tener 1800 reclusos para una capacidad de 1000), además de la cantidad de muertes que se han producido en extrañas circunstancias (siendo el centro penitenciario español con más internos muertos también en el año 2005), quedando patentes las prácticas habituales que recurren al castigo y al encierro para solucionar los conflictos sociales.







