El niño de azúcar y las moscas burocráticas

Hojeando un libro compuesto de artículos publicados en la prensa de Madrid por Salvador Seguí, "Noi del Sucre", (por cierto afirma que tal alías es de su propia invención) he encontrado la siguiente frase: "que nos encuentren teniendo la idea macho" lo que nos conduce del sindicalismo de la CNT a la columna de Francisco Umbral, de quién podemos apreciar una de las fuentes de su adjetivación.
Salvador Seguí, que fue asesinado a balazos el día 10 de marzo de 1923, en Barcelona, por pistoleros de la patronal catalana, seguramente sonreiría si supiera que, al menos, una manera de adjetivar suya pervive en la actualidad. Pocas cosas más.
Pero, aparte el adjetivo, reproduzco la manera de vivir de un dirigente sindical en los años diez del siglo pasado, muy ilustrativa por la comparación con la actualidad, dice su entrevistador de "España Nueva", Ramón Rubio: "Un hombre como Salvador Seguí que ejerce un cargo en la Confederación Regional, que es labor de actividad y de lucha, que se multiplica en defensa de la organización, que no descansa, que habla y que escribe, ¿sabéis, lectores, el sueldo que cobra? NINGUNO. Por muy pomposos que sean los cargos entre los sindicalistas, y por mucho que sea el trabajo, no cobran sueldo. Solamente cuando pierden un jornal por haber trabajado en la organización cobran un igual al que perciben en la ocupación que desempeñan." Aquí se ve lo que no es una burocracia sindical.
Las tareas se desempeñaban (a principios de siglo era el horario de trabajo mucho mayor que el actual) por propia voluntad, no por la paga, y agregando que, muchas veces, arriesgando la propia vida, al mismo tiempo que teniendo muy presente la necesidad de los trabajadores ("queremos emanciparnos como trabajadores") de actuar como clase, la disparidad se establece, únicamente, entre quienes actúan más o menos.
El resto es historia, pero es conveniente que se sepa que hubo hombres que obraban por convicción, por ideales, sin esperar una poltrona. Por motivos altruistas, por sencilla solidaridad de clase.
Marxismo.org / La Haine







