España: Elecciones bananeras

La Guardia Civil ha efectuado registros en varios lugares, tras una denuncia presentada por el partido Coalición por Melilla. Con la información recabada ha redactado un informe que ha remitido al juzgado. Al parecer, junto a los vales de comida, se adjuntaba el documento de solicitud del voto por correo del beneficiario del vale, así como su certificado censal.
Hace unos días, el PP denunció al Imán de la Mezquita Central de Melilla por un presunto delito de racismo, después de que en un sermón, pidiera el voto para el musulmán Mustafa Aberchán, candidato de Coalición por Melilla, principal partido de la oposición en la colonia española del norte de África.
Por lo visto, para el PP, que alguien solicite el voto para un candidato rival, sea éste musulmán, judío o polaco, es un delito de racismo. En esa ocasión los dirigentes del partido de la extrema derecha española, Imbroda y Conesa, declararon, con fingida dignidad, que " rechazaban la manipulación política de la religión, que persigue la división de los melillenses"
La dignidad de estos personajes varía en función de sus intereses, porque, al mismo tiempo que hablan sobre manipulaciones, tienen la desvergüenza de intentar comprar votos a cambio de comida, sabedores de la situación de abandono y exclusión en la que viven la mayoría de los musulmanes de Melilla.
También el PSOE facilita comida, en forma de bocadillos y alguna cervecita, cuando pone a disposición de los ciudadanos, autobuses gratis para que puedan desplazarse a sus mítines, y así arañar algún voto más.
Y mientras tanto, en el País Vasco se borran de un plumazo miles de candidaturas de la izquierda abertzale. Así es la democracia a la española, una democracia en la que la clases más desfavorecidas no pintan nada.
Boicotea sus mascaradas electorales.







