Federico Mayor Zaragoza y su método para vivir en paz
(con dinero público) :: El 11 de julio de 2001, Juan José Ibarretxe pronunció ante el Parlamento vasco su discurso de investidura. Entre los propósitos de su Gobierno, el lendakari se comprometía a crear un Observatorio Vasco de Derechos Humanos y Libertades.
Y para organizarlo, según explica Higinio Mosteiro en la revista Época, los elegidos fueron el ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza y su Fundación Cultura de Paz. En diciembre del mismo año, la fundación y el Ejecutivo vasco formalizaron un protocolo de intenciones para la creación del observatorio.
En febrero de 2002, el Consejo de Gobierno aprobó un convenio de colaboración entre ambas instituciones para la creación de este observatorio, cuya misión sería la de velar por los Derechos Humanos y las libertades de todas las personas.
Pagan todo el proyecto antes de empezar a funcionar
El precio del proyecto: 91.000 euros. El Gobierno regional lo pagó en tres plazos. El primero, un 30%, el 24 de abril de 2002; el segundo, un 40%, el 30 de mayo de 2002, tras la presentación por parte de la fundación de un esquema de propuesta; y el último pago se abonó el 5 de noviembre de 2002, cuando la fundación que preside Mayor Zaragoza entregó la Propuesta de Diseño del Observatorio.
¿Y todo esto para qué? Desde esa fecha, el proyecto está en el aire. Nadie sabe nada del Observatorio Vasco de los Derechos Humanos al que tanto interés prestó el lendakari durante las primeras semanas de su mandato. Desde el Gobierno vasco aseguran que aunque el proyecto fue aprobado en comisión, nunca llegó a debatirse en el Parlamento. ¿Por qué? ¿Y por qué era tan urgente entregar 15 millones de pesetas a la fundación que preside el ex director general de la Unesco? Subvención a subvención, la Fundación Cultura de Paz, creada por Federico Mayor Zaragoza en el año 2000, sigue subsistiendo.
Sobrevive gracias a las ayudas públicas. Las que le daba la Comunidad de Madrid durante el mandato de Alberto Ruiz-Gallardón -con la entrada de Esperanza Aguirre, el Gobierno regional madrileño se las retiró- y las ayudas que actualmente recibe del Gobierno catalán, del Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona y de la Agencia Española de Cooperación Internacional (del Ministerio de Asuntos Exteriores).
Pero Mayor Zaragoza se queja:
"Deberían fijarse en las subvenciones que reciben otros; si quieren ver lo poco que recibimos, aquí tienen nuestras cuentas. Pero expliquen por qué la Comunidad de Madrid nos retiró nuestras subvenciones..." "¿Por motivos políticos?", preguntamos. "No, porque no les interesaba la cultura de paz", continúa.
En sus cuentas del año pasado se puede apreciar que la mayoría de sus gastos se originan en el mantenimiento de la fundación en sí misma.
Periodista Digital / Época / La Haine







