lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cC8s

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

15/01/2010 :: Estado español, Andalucía

Granada 2 de enero, los fantasmas del fascismo español al descubierto

x Antonio Torres - La Haine
La celebración de la toma de Granada :: "Fascistas e instituciones presuntamente democráticas coinciden en señalar el 2 de enero la importancia de la unidad de España"

grsEl 2 de enero de 1492, los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, tomaban la ciudad Granada, capital del Reino Nazarí, el último reducto andalusí independiente en la Península, dando por concluida la llamada por la Historia españolista “Reconquista”, afianzando así la unidad hegemonizada fundamentalmente por el Reino de Castilla de la Península Ibérica en un estado, una religión y una lengua, que se concretaría algo más tarde, en 1512, con la pérdida de la independencia del Reino de Navarra, y en las continuas pretensiones castellanas sobre Portugal.

Como cada año, el Ayuntamiento granadino tiene a bien celebrar esta fecha. El acto en cada uno de sus momento, en cada una de sus partes, es una continua exaltación de la conquista cristiano-castellana de Granada, con todo lo que ello significa: militarismo, racismo, islamofobia, fascismo, y nacionalismo español. Como cada año, organizaciones fascistas de diferente calaña se dan cita en este acto, considerado como la conmemoración del nacimiento de una España cristiana y católica, europea, étnica y racialmente pura y limpia, sin diferencias nacionales e identitarias. Esta concentración fascista, con toda su parafernalia, es consentida por las autoridades municipales, es más, es parte ya de la celebración. Este consentimiento ha correspondido tanto a Ayuntamientos del PSOE como del PP; representantes institucionales de diferente signo político participan de esta celebración. Nunca en otro lugar como en Granada ni en otro día como un 2 de enero se puede comprobar la verdadera esencia de España, sus principios fundacionales como Estado y como aspiración nacional reaccionaria.

Frente a esta celebración, se encuentran sus detractores, quienes piensan que Granada, y el conjunto de Andalucía, no celebra una victoria sino una derrota que supuso, de una parte, la persecución cruel y despiadada de quienes no se sometieron a los dictados de los conquistadores y se mantenían en sus costumbres y creencias, y de otra, el nacimiento de una Andalucía sometida y dependiente en todos los sentidos, en palabras del Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, “(...) Isabel viene a consumar la obra. Se queman Bibliotecas, se destruyen templos e industrias. La tierra de Andalucía queda toda ella, definitivamente, distribuida en grandes porciones entre los capitanes de las huestes conquistadoras o entre colonos de los pueblos conquistadores que no aman la labranza (…)”, y continua más adelante: “El despiadado asimilismo viene a imperar. Se castiga el baño, se proscriben el traje, la lengua, la música, las costumbres, bajo graves tormentos. Empieza la labor de enterrar nuestra gloriosa historia cultural; su recuerdo es castigado como crimen; al cabo de tres generaciones los andaluces creen que son europeos, y que los moros que había en Andalucía eran unos salvajes que ellos vinieron del Norte a echar más allá del Estrecho. De la Sociedad y de la Patria andaluza sólo quedan fermentos inorgánicos.” (La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía).

En cierta forma, y salvando las distancias que haya que salvar, poco diferencia a celebraciones como la Toma de Granada de, por ejemplo, los desfiles de los unionistas por los barrios católicos y republicanos en el Norte de Irlanda.

Pero la celebración de la Toma de Granada no sólo encuentra el lógico rechazo de quienes reivindican y defienden el hecho nacional andaluz y la soberanía del pueblo andaluz, sino que, como se ha señalado antes, es tal la exaltación reaccionaria, que cualquier antifascista debe reaccionar consecuentemente. En este sentido ha estado el pronunciamiento de Mavi Muñoz, madre del joven antifascista madrileño Carlos Palomino asesinado por un militar español, y presidenta de la asociación de víctimas de la violencia fascista, racista y homófoba, al señalar que el acto promueve la violencia fascista. En el mismo sentido también se ha pronunciado SOS Racismo de Granada.

El militarismo

Como una auténtica celebración reaccionaria, la Toma de Granada es una fiesta del militarismo español no sólo por los desfiles militares, por esa orgía de uniformes y armas, sino porque se trata también de la celebración de una victoria militar, de celebrar en definitiva que se había ganado una guerra a unos presuntos invasores árabes y musulmanes. Si bien la Toma de Granada fue relativamente pacífica, y pactada, venía precedida de la brutal carnicería de las tropas cristianas en Málaga, cinco años antes. El actual Ejército español con su participación en esta celebración de la Toma de Granada reivindica para sí esa victoria militar, y en el caso de Málaga, tendría que igualmente asumir la carnicería de malagueños, no de árabes, de malagueños del Reino Nazarí granadino. Ese Ejército que desfila en Granada es heredero directo del mismo Ejército que en 1937 masacraría de nuevo a miles de malagueños a las ordenes del sanguinario Queipo de Llano, y esto se afirma porque nunca se han depurado responsabilidades, porque jamás a ningún militar en el transito de la dictadura franquista a la España constitucional monárquica se la ha juzgado por sus crímenes, y por que en esa transito entre regímenes, los mandos militares siguieron siendo los mismos.

El racismo, la islamofobia y el antisemitismo

El 2 de enero supuestamente se conmemora la victoria de una raza sobre otra, es decir, de los euro-españoles frente a musulmanes y judíos orientales. Supuestamente es el triunfo de la Europa cristiana frente al Oriente musulmán y judío. Sin embargo, la realidad es que en aquellos momentos no había diferencias raciales sino religiosas y culturales.

En la actualidad, la celebración del 2 de enero en Granada es reivindicada por los sectores más beligerantes de las teorías del choque de civilizaciones; con la conquista cristiana vendría la libertad frente a una pretendida opresión árabe-musulmana. El 2 de enero es considerado por estos sectores como un ejemplo, como un momento en el que reivindicar el sometimiento de Oriente a Occidente, y la superioridad de sus valores y de su cultura frente a la barbarie del islam. La celebración de 2 de enero vendría a justificar teóricamente según esos sectores todos los frentes abiertos en la guerra de los Estados Unidos contra el terrorismo, desde a Afganistán hasta a Irak, y quien sabe si próximamente el Yemen.

Para el fascismo español que se manifiesta cada año en la Plaza del Carmen granadina es la reivindicación de la supuesta pureza de la sangre española cristiana.

El 2 de enero granadino y los mitos fundacionales del nacionalismo español

Según el españolismo, el 2 de enero se termina la reconquista de un territorio supuestamente invadido en el siglo VIII por huestes de árabes y musulmanes. Pero la Historia, y sobre todo, los estudios históricos rigurosos y científicos están demostrando una y otra vez la imposibilidad d que tal invasión militar se llevara a cabo, y por el contrario, si están demostrando la progresiva asimilación de una población que a penas si recibió aportes étnicos y raciales del exterior de la Península, es decir, no hubo una sustitución en la población peninsular. Los estudios están demostrando que lo ocurrido en el siglo VIII fue una continuación de convulsiones internas en las que en un momento dado tomaron partido elementos recientemente islamizados del Norte de África, con los que la Bética y otros territorios peninsulares siempre había mantenido una estrecha relación, en cualquier caso nunca árabes, y de forma minoritaria, en favor de uno de los contendientes. Hechos históricos como la batalla de Guadalete o el mito de Covadonga se deben enmarcar en ese contexto.

En Granada, en el año 1492 no habían árabes como tal, sino granadinos andalusíes, mayoritariamente musulmanes, muchos judíos, e incluso cristianos, aunque de forma minoritaria. Los granadinos de 1492 por tanto no eran descendientes de ningún invasor, no eran extranjeros, sino población con siglos de existencia en ese territorio.

El 2 de enero y la unidad de España

Habrá quiénes se pregunten cómo unas instituciones supuestamente democráticas consienten en sus celebraciones tal demostración explícita de racismo, xenofobia, y fascismo, la respuesta no puede ser otra que la coincidencia entre esas instituciones y las demostraciones fascistas en reforzar la idea de la nación española, al precio que sea, es decir, en negar la Historia y la identidad a los granadinos y a los andaluces en general, haciéndoles pasar una derrota por una victoria, un genocidio por una guerra de liberación.

Fascistas e instituciones presuntamente democráticas coinciden en señalar el 2 de enero la importancia de la unidad de España frente a las reivindicaciones de los diferentes pueblos del Estado español. Frente a esas pretensiones están los derechos democráticos de los pueblos a decidir su futuro, entre ellos, lógicamente, el pueblo andaluz, en una Andalucía que en el año 2009 registró un aumento del paro de un 18,37% con respecto al año anterior, y en una Granada, que mientras celebra esta fiesta racista, vive en la incierta perspectiva de paro y marginación.

La Haine

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cC8s

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal