La actualidad de Rosa Luxemburg (I)

Rosa Luxemburg tenía razón y sus cuestionamientos tienen hoy una estremecedora vigencia, pues colocan las grandes preguntas que deben hacerse. La discusión con Bernstein no era táctica. Cuando así se malentendió, como ocurrió en América Latina, se regaron las semillas de la confusión, de las que cosechó y sigue cosechando la derecha. El social liberalismo –que Bernstein no creó pero al que le dio una argumentación “de izquierda” con su “revisión del marxismo”- goza de sorprendente salud, paradójicamente en la izquierda latinoamericana.
Rosa miraba más allá de su tiempo, porque pensaba en la larga duración, única temporalidad con la que puede analizarse un sistema histórico. Anticipó el camino que recorrería el sistema capitalista hacia el caos y la barbarie, que sin eufemismos ni catastrofismos hoy ha llegado a poner en riesgo la sobrevivencia de la humanidad y del planeta. Y argumentó sobre la necesidad histórica del socialismo para impedirlo, porque la barbarie actual es de factura humana.







